El Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (IDSD), planteado por el Gobierno de España, tendrá un impacto negativo sobre el bienestar de los consumidores españoles.
Esto es, al menos, lo que se desprende del estudio «Impacto de un impuesto sobre los servicios digitales de la economía española’ que la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales (AMETIC), junto con Adigital, han encargado a PwC.
PYMES Y CONSUMIDORES SERÁN LO MÁS PERJUDICADOS POR LA TASA DIGITAL
Un perjuicio que, los expertos, cifran entre 515 y 665 millones de euros, derivados del incremento del precio de los productos y servicios.
Pagaremos más por ellos repercutiendo negativamente en el ahorro, e incluso, en algunos casos, no podrán permitirse su adquisición y disfrute.
Por las características estructurales del sector, los grandes perjudicados por la ‘tasa digital’ serán, precisamente, los principales beneficiarios de los servicios digitales: pequeñas y medianas empresas (PYMES) y consumidores.
El coste del impuesto será transferido a las compañías usuarias de los servicios gravados, que trasladarán, una parte, al precio final que paga el consumidor.
En función de la cantidad demandada de productos y servicios, una parte del coste lo asumirán los consumidores a través del precio y, el resto, el propio vendedor como un incremento del coste.
LA TASA TENDRÁ UNA REPERCUSIÓN NEGATIVA DE 662 MILLONES EN EL PIB
Estas empresas verán reducidos sus beneficios entre 450 millones y 562 millones de euros, sumando al incremento del coste de uso de plataformas y marketing online, la disminución de las ventas por el traslado de parte del precio al cliente final.
A su vez, tendrá una repercusión económica negativa de hasta 662 millones de euros sobre el PIB nacional, según PwC.
Y como resultado colateral, la introducción de este impuesto tendrá un impacto neto negativo sobre la recaudación del IVA, debido a la disminución de la facturación.
Las conclusiones de este estudio han sido presentadas en Madrid por María Teresa Gómez, directora general de AMETIC, José Luis Zimmermann, director general de Adigital y Jordi Esteve, socio de Economics en Strategy la consultora de estrategia de PwC.
LASTRAR LA DIGITALIZACIÓN IMPEDIRÁ LOS BENEFICIOS DE LAS TECNOLOGÍAS EN ESPAÑA
La digitalización de las empresas es fundamental para garantizar la competitividad de la economía española en el medio y largo plazo, y, sobrevivir en un contexto globalizado.
Además, es una oportunidad para la modificación sustancial o la creación de nuevos procesos de negocio que permitan a las pymes españolas crecer de forma más rápida y sólida, abordando nuevos segmentos de clientes.
Para María Teresa Gómez, directora general de AMETIC, “el impuesto sobre determinados servicios digitales supone una penalización a la industria digital, el primer sector generador de crecimiento y empleo».
«Lastrar el proceso de digitalización con un impuesto», afirma Gómez, » impedirá los potenciales beneficios que las tecnologías digitales pueden proporcionar a España en términos de productividad».
La directora general de esta patronal tecnológica señala, además, que «para una correcta fiscalización de los ingresos digitales se precisan medidas globales y coordinadas en el seno de la OCDE, que eviten efectos distorsionadores sobre el mercado y países beneficiados y perjudicados”.
LA ECONOMÍA NACIONAL SE SITUARÁ EN DESVENTAJA COMPETITIVA
José Luis Zimmermann, director general de Adigital, ha coincidido en la necesidad de una regulación aceptada y consensuada a escala global. “España»,ha dicho, «no puede adoptar medidas unilaterales que nos dejen en una situación de excepcionalidad, y, por tanto, de desventaja,en el contexto político y económico internacional».
El impuesto perjudicará a las compañías más digitalizadas, que utilicen plataformas de terceros para vender o anunciar sus productos.
Estas pymes se verán, por un lado, perjudicadas al exportar, ya que pagarán al menos la mitad del impuesto, funcionando como un arancel a la exportación.
Por otro lado, pagarán el impuesto completo en el mercado doméstico, quedando en desventaja competitiva respecto a los importadores extranjeros.
LA IMPORTANCIA DE LOS SERVICIOS DIGITALES PARA EMPRESAS Y CONSUMIDORES
Las plataformas online de intercambios de productos y servicios, marketplaces, son una de las actividades que se verán afectadas por este impuesto.
Se trata de una solución asequible para que las empresas de menor tamaño o startups realicen la venta online de sus productos sin necesidad de desarrollar una plataforma propia.
Una prueba de ello es que, la mitad de las ventas de empresas españolas a través de estas plataformas digitales, se corresponden con empresas de pequeño tamaño.
Asimismo, los marketplaces facilitan la internacionalización de las pymes, permitiendo expandir su mercado fuera del territorio nacional.
El IDSD también afectará a las plataformas de intermediación para el intercambio de bienes o servicios entre particulares (P2P), la venta de datos de los usuarios y las plataformas de publicidad online.