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La ministra de Justicia coincide con el abogado de Rull, Turull y Sánchez en el Colegio de Abogados de Barcelona

"Cumbre" de decanos de Abogados en Barcelona para celebrar su patrón, San Raimundo de Peñafort
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La ministra de Justicia, Dolores Delgado, coincidió con Jordi Pina, abogado defensor, en el juicio del «procés», de los exconsejeros Josep Rull y Jordi Turull y el expresidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sànchez, que está teniendo lugar en el Tribunal Supremo.

Fue en el acto de celebración de la festividad del patrón de los abogados, San Raimundo de Peñafort (San Raimon de Penyafort, en catalán), que tuvo lugar ayer por la tarde en el Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB).

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Pina, socio del despacho Molins & Silva, es vicedecano de dicho Colegio. 

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Ambos se fotografiaron juntos después -Pina con una cara incomodidad manifiesta- durante la entrega de una medalla y un diploma en reconocimiento a Pedro País de Almeida, expresidente de la Asociación Internacional de Abogados.

Pese a esa evidente incomodidad, ambos guardaron las formas y el acto discurrió con paz y tranquilidad.

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En esta ocasión no asistieron ni la consejera de Justicia, Ester Capella, ni el presidente del Parlamento autonómico, Roger Torrent, quien, el año pasado, fue protagonista de una gran polémica al calificar a los procesados como «presos políticos».

Lo que provocó que tanto el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús Barrientos, el fiscal superior y fiscal jefe de Barcelona, Francisco Bañeres y Concha Talón, junto con muchos otros abogados, abandonaron ostentosamente la sala cuando eso ocurrió.

En esta ocasión, nadie se levantó.

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Ni Barrientos, ni Talón, ni el presidente de la Audiencia Provincial, Antonio Recio, ni la juez decana de Barcelona, Mercè Caso, ni la vocal del Consejo General del Poder Judicial, Roser Bach, ni la presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, Victoria Ortega, ni el presidente del Consejo de la Abogacía Catalana, Ignasi Puig -protagonista de una enorme polémica al apoyar el envío de «observadores» al juicio del «procés» y al abandonar su neutralidad afirmando que no veía delito de «rebelión» en la causa del «procés»-, ni el decano del Colegio de Abogados de Madrid, José María Alonso, ni la decana del Colegio de Abogados de París, Marie Aimee Peyron, ni ninguno de los ilustres invitados.

Entre los mismos se encontraban los decanos eméritos del ICAB José Juan Pintó Ruiz, Josep Maria Antràs, Eugeni Gay -padre de la decana actual-, Silvia Giménez-Salinas, Pedro L. Yúfera, Oriol Rusca, Enric LeiraJaume Alonso-Cuevillas, abogado de Carles Puigdemont, el «procesado rebelde», como fue definido por Javier Zaragoza, uno de los cuatro fiscales en la causa del «procés», durante su intervención del pasado miércoles en el Supremo.

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Visión general del Salón de Actos del Palacete Casadas, donde tuvo lugar el acto de celebración del Día de San Raimundo de Peñafort.

El acto fue presidido por la decana de esta corporación de derecho público, María Eugènia Gay, y su Junta de Gobierno. En el patio de butaca, más de 300 asistentes, 40 de ellos decanos de diferentes colegios de abogados de toda España -12 de Cataluña-.

Gay inauguró el acto dirigiendo unas palabras de homenaje a los 68 abogados que este año cumplen sus bodas de oro en la profesión, por su trabajo en la defensa de los intereses de los ciudadanos, por su vocación y su trayectoria profesional. Un acto que celebran también el resto de los Colegios de abogados.

Plano general de los asistentes, muchos de ellos decanos de Colegios de Abogados.

La decana de Barcelona también tuvo palabras para el turno de oficio.

«Los colegios de la Abogacía han cubierto con acierto desde tiempos inmemoriales el acceso de los más desfavorecidos al derecho de defensa y a la tutela judicial efectiva. Hoy quiero expresar mi respeto y admiración a todos los que ejercen la forma más noble de la profesión: Abogados y abogadas del turno de oficio. La mejora de los servicios, los módulos de retribución, la puntualidad en los pagos redunda en el interés colectivo» y añadió: «reclamamos una mayor dignificación de las retribuciones que equilibren la contraprestación del digno trabajo que llevan a cabo los compañeros y compañeras de oficio».

En su discurso también destacó el trabajo realizado por el Colegio de la Abogacía de Barcelona -un nombre que emulará próximamente el de Madrid- en este último año para gestar o hacer propuestas legislativas.

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Así por ejemplo, afirmó: «promovimos la modificación de la ley de Enjuiciamiento Civil para implantar mecanismos más eficaces contra la ocupación ilegal de viviendas, dando lugar a la Ley 5/2018».

Y añadió después: «Ya el Colegio de Barcelona, en su momento, asumió lo impulso de las primeras leyes de protección del derecho a la vivienda a personas en situación de emergencia habitacional, pero tan trascendental es el acceso a la vivienda, como vital es regularlo adecuadamente para no producir indefensión. Seguiremos insistiendo para que sean contempladas medidas normativas a fin de garantizar lo bienestar y dignidad de las personas».

Los decanos de Barcelona, Eugenia Gay, y de Madrid, José María Alonso, con miembros de ambas Juntas.
El diputado quinto del Colegio de Abogados de Madrid, Juan Gonzalo Ospina, la ministra de Justicia, Dolores Delgado, y la decana de Barcelona, Eugenia Gay.

En el curso de dicho acto se dio la bienvenida a los nuevos colegiados, se entregaron las medallas que el Colegio distingue a abogados, personalidades y entidades de la sociedad civil que han destacado por su trayectoria personal, profesional, colegial y social.

Este año han recibido este reconocimiento las abogadas Teresa Blasi Gacho, Gemma Calvet Barot, Isabel Pedrola Román-Naranjo, los abogados Julián Suárez-Inclán Gómez, el citado Pedro Pais de Almeida, Juan Carlos Elías Gadea (a título póstumo), la Fundación Obra Mercedaria y el Grupo de Voluntarios del Colegio de la Abogacía de Barcelona.

De la misma forma, se entregó el premio «Memorial Decano Rueda y Ventura», que reconoce el mejor artículo de carácter divulgativo o informativo sobre colegios profesionales y el ejercicio de profesiones liberales.

El galardonado fue el decano del Colegio de Abogados de Mataró, Julio Naveira Manteiga.

El «Premio Reconciliación de la Fundación Privada San Raimon de Penyafort», que tiene por finalidad la difusión de la cultura jurídica internacional y el fomento del intercambio entre las diferentes culturas jurídicas del mundo, fue para la Fundación ARED para la Reinserción de las mujeres. Fue recogido por su presidenta, Judith Mascó.

También se anunció que el «Premio Felip Portabella» -destinado a galardonar aquellos miembros de la judicatura que han destacado por su ejercicio de la función jurisdiccional con un especial respeto y consideración verso la abogacía- era para el juez titular del juzgado de primera instancia 14 de Barcelona, Xavier Abel Lluch.