PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El fraude premeditado en el sector asegurador ya supone el 47,5% del total de asuntos

El Mapa de Axa Seguros sobre el fraude en España detectó el pasado año 22.500 asuntosEl fraude premeditado en el sector asegurador ya supone el 47,5% del total de asuntos.
|

La picaresca crece y el llamado fraude premeditado, aquel en el que los daños reclamados son reales o ficticios, pero todos han sido planificados con antelación, significan ya el 47,5% del total de casos, frente al 41% que representaban el año anterior.

Son datos del Mapa del Fraude del Seguro, un estudio que realiza Axa Seguros por sexto año consecutivo.

PUBLICIDAD

Esto hace que el llamado  fraude organizado, que en 2015 suponía el 1% del total, en la actualidad representa ya el 2,6% de los casos.

PUBLICIDAD

Según esta nueva edición del estudio de la aseguradora AXA, que ha analizado casi 64.000 siniestros sospechosos de fraude de los negocios de Auto, Multirriesgos y Diversos, la tasa de fraude en el conjunto de España -entendida como el número de siniestros fraudulentos entre el total de siniestros- continúa creciendo.

En los últimos siete años esta tasa ha pasado del 1% al 1,88%

En los últimos siete años esta tasa ha pasado del 1% al 1,88%.

PUBLICIDAD

Por su parte, el número de siniestros fraudulentos detectados ha aumentado un 12,5%, sobrepasando los casi 22.500 casos.

Durante el año 2018 AXA evitó pagos indemnizatorios fraudulentos en todos sus ramos –Vida y No Vida, Particulares y Empresas– por un importe total de 66,2 millones de euros, lo que supone un incremento de más del 5,5% respecto del año anterior; y muy lejos de los 47 millones de los pagos fraudulentos que se detentaban hace solo 10 años.

Para Philippe De Mingo, director de Fraude de AXA España, “a pesar del continuado aumento de la tasa de fraude al seguro y del importe de los pagos indemnizatorios fraudulentos, es importante señalar que la mayor parte de los clientes son honestos y realizan un buen uso de sus seguros. Pero  todo caso es importante advertir que defraudar al seguro no es una cuestión de picaresca, sino un delito que puede llegar a acarrear penas de cárcel”.

PUBLICIDAD

Auto sigue siendo el ramo que concentra el mayor porcentaje de fraude al seguro, con casi el 50%. En 2012 siete de cada 10 siniestros fraudulentos se producían en este ramo, pero el porcentaje ha ido reduciéndose paulatinamente, y de manera muy significativa en los últimos meses.

Solo en el último año, el porcentaje de fraudes al seguro a través del coche ha caído 10 puntos porcentuales: del 61% de 2017, al 49% de 2018.

PUBLICIDAD

En contraposición a esto, en el ramo de Multirriesgos (Hogar, Comercio y Oficinas, y Comunidades) se observa un aumento de 10 puntos porcentuales respecto al año anterior, hasta el 40%, motivado principalmente por el repunte del fraude en Hogar.

Finalmente, Diversos (RC, Transporte, Industrias, Salud, Accidentes y Vida), ha mantenido su porcentaje respecto al año pasado en torno al 11%.

«El que comete un fraude considera que no es malo defraudar a las aseguradoras»

Por su parte, Jose María Pimentel, socio del despacho Dac Beachcroft, destaca que “el que comete un fraude o está pensando en cometerlo (sea de forma individual, sea de forma organizada) considera que no es malo defraudar a las aseguradoras, a quienes se las percibe como grandes Compañías “que ganan mucho dinero”.

Este “síndrome de Robin Hood” y el incremento de grupos organizados profesionales son en mi opinión los motivos por los cuales se ha producido un incremento en el número de casos fraudulentos durante el 2018”.

En cuanto al crecimiento del fraude en sector del automóvil revela Pimentel que «el parque móvil en España es muy elevado (más de 32 millones de vehículos) y resulta bastante complejo acreditar que un siniestro por daños materiales se ha declarado y/o producido de forma fraudulenta o que se ha reparado más de lo que correspondía en atención a las circunstancias del accidente”.

PUBLICIDAD

Para este experto, pese a las cifras que comenta Axa Seguros “pienso que las aseguradoras han implementado sistemas muy efectivos de lucha contra el fraude y de hecho es cada vez más común que cuenten con departamentos dedicados exclusivamente a esto.  La publicación de este tipo de estudios ayuda a trasladar un mensaje claro: el fraude perjudica a todo el mundo y no solo a las aseguradoras, dado que a mayor fraude mayor posibilidad de incremento de las primas de los seguros».

Respecto a la forma de combatirlo recuerda que “no se me ocurre ninguna otra medida adicional que no sea la de incrementar la presión sobre los defraudadores y sus asesores y la de aumentar la formación a los equipos de tramitación de siniestros en las aseguradoras. Además, con la proliferación de las redes sociales y la inmediatez de las noticias, las consecuencias del fraude (las responsabilidad civiles o penales) llegan muy rápidamente a la opinión pública”.

En opinión de Carlos Lluch, corredor de seguros y presidente de la Coordinadora Independiente de Asociaciones de Corredores de Seguros (CIAC) “está creciendo como tendencia la detección de estos fraudes. En los últimos seis años se ha duplicado este tipo de actividades irregulares”.

Para este experto los asegurados fraudulentos han existido toda la vida.

Una parte de ellos se mutualizaba por las aseguradoras como coste  “La llegada de la tecnología y automatización de procesos ayuda a su detección”.

También habla  que la crisis última afectó mucho a este sector con lo cual la relación ingresos y gastos tiene fluctuaciones “si ingresas menos y el comportamiento de los asegurados cambia, al final las cuentas no cuadran. Eso hace que se mire todo con más detalle”.

En cuanto a la forma de funcionar las aseguradoras “han mejorado la forma de detectar el fraude lo que ayuda a ahorrar dinero. No podemos olvidar que el Código Penal señala que si se conoce un delito hay que denunciarlo. Pero en la práctica pocas denuncias ponen las aseguradoras.

Ellos deciden qué es lo que pagan realmente, en contadas ocasiones pero pocos asuntos acaban en los tribunales para analizar si hubo un comportamiento doloso. Parece raro que las aseguradoras no denuncien apenas estos temas”.

Para Lluch de los datos que presenta Axa “hay que también mencionar que hay un 19% de los asuntos relacionados con seguro de responsabilidad civil y otro 11% en cuanto a seguros técnicos, como seguros de maquinaria móvil o construcción , siempre relacionados con actividades empresariales  que siguen estando ahí”.

La búsqueda de liquidez de empresas y particulares es uno de los motivos para este profesional en el crecimiento del fraude de seguros.

Hablar de fraude de la aseguradora respecto al asegurado “sobre todo tiene que ver con los incumplimientos de contratos y coberturas que no se realizan al final. Por desgracia nadie se ocupa de gestionar este tipo de incidencias que cada vez son más importantes”.

 El fraude, por su naturaleza

Atendiendo al análisis del fraude por su naturaleza; es decir; si afecta solo a daños materiales o si persigue obtener indemnizaciones fingiendo daños corporales, en el informe se señala que han sufrido una importante caída, de 10 puntos porcentuales, pasando de representar el 27% en 2017 a significar el 17% en 2018.

En consecuencia, el número de casos de fraude en los que se reclamaba una indemnización por daños materiales ha crecido hasta significar ya el 83% del total.

La principal razón del descenso de casos de fraude al seguro que aducen daños corporales habría que buscarla en dos hechos. Por un lado, en la reforma del Baremo de 2016; y por otro, la del Código Penal que despenalizó las faltas en los accidentes de tráfico con lesiones leves.

Estos cambios legislativos han hecho que el total del importe del fraude detectado aduciendo daños corporales haya caído también significativamente. En 2012 representaba más del 72% del total. En 2018 apenas suponía el 52%.

El importe medio defraudado excusándose en los daños corporales antes de las reformas era de más de 17.000€.

El año pasado esta cantidad no llegaba a 9.000€.

Las reformas han disuadido a los defraudadores de utilizar esta vía.

La detección de los casos de fraude tiene un impacto importante en la prima que pagan los asegurados por sus pólizas.

El año pasado los pagos evitados por casos de fraude y que no fueron repercutidos en el resto de asegurados supusieron un ahorro del 5% en el seguro de Auto o del 19% en los casos de Responsabilidad Civil.                              

El VI Mapa AXA del Fraude en España ofrece por primera vez una visión por género, de la que se desprende, por ejemplo, que más del 75% del fraude en Auto lo cometen los hombres.

Así, en 22 provincias españolas, entre las que destacan Jaén, Palencia, Teruel y Zamora, más de ocho de cada diez casos de fraude en este ramo los realizan los varones.

Estos porcentajes varían sensiblemente si atendemos al ramo de Hogar. Aquí los porcentajes de casos de fraude cometidos por hombre y mujeres están más equilibrados, aunque los españoles siguen defraudando más al seguro que las españolas.

En media en España, el 59% de los casos detectados en los seguros de Hogar son cometidos por varones. Por el contrario, cuatro de cada diez los cometen las mujeres.

Por provincias, Vizcaya, Tenerife, Madrid y Baleares son las que presentan mayor tasa de fraude al seguro de Hogar entre mujeres. En todas estas, el 45% de los casos son cometidos por ellas.