Diego Costa fue expulsado el pasado sábado en el encuentro que disputó su equipo, el Atlético de Madrid, contra el Fútbol Club Barcelona.
Un hecho que decidió La Liga, porque dejó a su equipo con un hombre menos durante una hora.
El delantero rojiblanco se ganó la roja directa por insultar al árbitro Jesús Gil Manzano.
“¡¡Me cago en tu puta madre, me cago en tu puta madre!!”, refleja el acta.
Por estos insultos al colegiado, la sanción más probable para Diego Costa es de cuatro partidos de suspensión.
Una vez expulsado y no contento con esto, Costa agarró al árbitro por el brazo para impedir que amonestara a otros dos jugadores colchoneros, por lo cual podrían caerle otros cuatro partidos de sanción.
En total, ocho partidos de suspensión: cuatro por insultar al árbitro y cuatro por agarrarle. Se perdería lo que queda de LaLiga esta temporada.
Entre dos y doce partidos por insultar al árbitro: ¿menosprecio o insulto?
Por los insultos al colegiado, el Comité de Competición de la RFEF podría sancionar a Diego Costa con una suspensión de dos a doce partidos, según el precepto que se aplique del Código Disciplinario de la RFEF (Real Federación Española de Fútbol).
Si se considera que la actitud de Costa entra dentro del artículo 117 del Código Disciplinario, como menosprecio o desconsideración hacia el árbitro, la sanción será dedos a tres partidos.
Sin embargo, lo más probable es que la conducta del delantero se englobe dentro del artículo 94, que recoge los insultos, las ofensas verbales y las actitudes injuriosas. En tal caso, la sanción a Costa sería de entre cuatro y doce partidos de suspensión.
En otros supuestos idénticos, en los que el futbolista se dirigió al árbitro con un “Me cago en tu puta madre”, la sanción fue de cuatro partidos de suspensión.
El caso más significativo es el de Gerard Piqué, defensa del Barcelona, que en 2015 fue sancionado con esta sanción aplicándose el artículo 94 del Código.
Violencia leve hacia el árbitro: de cuatro a doce partidos por agarrarle
La sanción a Costa podrá ser mayor aún si el Comité de Competición considera que hubo “violencia leve hacia el árbitro”, recogida en el artículo 96 del Código Disciplinario.
Según este precepto, el futbolista que agarre, empuje o zarandee el árbitro, sin ánimo agresivo, será sancionado con suspensión de cuatro a doce partidos.
Teniendo en cuenta la levedad del agarrón de Diego Costa a Gil Manzano, lo más probable es que le caigan otros cuatro partidos por esta acción.