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¿De qué herramientas disponen los empresarios para luchar contra la insolvencia?

Los empresarios del Henares y ASPAC analizan el concepto de “cultura de la insolvencia empresarial” en una jornada
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La Asociación de Empresarios del Henares (AEDHE) junto con la Asociación Profesional de Administradores Concursales (ASPAC) explicaron a las empresas del Corredor del Henares en Guadalajara las medidas jurídicas y económicas ante los primeros síntomas de la crisis.

Jesús Martín Sanz presidente de AEDHE y Diego Comendador, presidente de ASPAC, fueron los encargados de exponer las distintas situaciones.

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En la jornada informativa celebrada hace unos días en la sede de Alcalá de Henares de AEDHE esta patronal y ASPAC reunieron  a los empresarios y responsables de PYMES con los agentes que intervienen ante la crisis o fracaso empresarial -magistrados, administradores concursales, abogados, economistas y auditores-.

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Dieron a conocer las herramientas de defensa jurídicas y económicas de reestructuración y refinanciación empresarial (magistrados, administradores concursales, abogados, economistas, auditores, entre otros).

“El objetivo de esta jornada fue el de facilitar a las empresas del Corredor del Henares el conocimiento, las herramientas y el escenario para que sepan cómo actuar ante una situación de potencial crisis”, afirmó Jesús Martín Sanz, presidente de AEDHE.

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Al mismo tiempo, destacó que “si las empresas toman medidas a tiempo y vigilan la situación, tienen más posibilidades de continuidad ante una situación de crisis económica. Tenemos que estar preparados para el futuro”.

La misión de la Asociación Profesional de Administradores Concursales es divulgar el valor que aportan los administradores concursales a la sociedad, mejorar los procedimientos concursales y establecer criterios técnicos y deontológicos de actuación profesional.

ASPAC agrupa a alrededor de más de 140 administradores concursales que gestionan algunos de los principales concursos declarados en España.

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Se llega al concurso muy tarde

Por su parte, Diego Comendador, presidente de ASPAC señaló que “España todavía tiene que mejorar en este aspecto. Las empresas aguantan, y acuden a la Ley Concursal un año más tarde de lo que deberían».

«El 95% de las empresas que van a concurso acaban en liquidación, y no es por la Ley Concursal, es porque se ha reaccionado demasiado tarde”.

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Además, Comendador recalcó que “no es un drama presentarse a un concurso de acreedores. Estamos ante empresarios a nivel nacional y mundial que han fracasado alguna vez. De los errores también se aprende”.

También recordó que “de los concursos se sale. Salvan empresas, empleados y proveedores de esa situación financiera difícil, antes de que sea tarde, se comentan errores o al empresario se le ocurra la mala idea de hipotecar su casa”.

El presidente de AEDHE, reiteró a los asistentes de la jornada que “los empresarios tenemos que cambiar de mentalidad ante el fracaso, tenemos que hacer caso de las señales de alarma, entender esas alertas, fiarnos de la tesorería, y ser sabedores de las herramientas que están a nuestro alcance para reestructurar, reconducir, refinanciar y, en definitiva, equilibrar nuestro negocio”.

Según cifras con respecto a los países miembros de la Unión Europea, “estamos aún muy lejos. Si en Europa hay una media de 67 empresas por cada 10.000 que presentaron un procedimiento de insolvencia en 2018, en España la cifra solo llega a 12 empresas”, destacó el presidente de ASPAC.

Además, en esta jornada de derecho concursal se contó con la participación de los agentes que intervienen ante la crisis o fracaso empresarial.

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En la primera mesa redonda estuvieron Unai Olabarrieta, abogado, economista y vicepresidente de ASPAC, Jordi Castells, economista y vocal de ASPAC, y su moderadora Val Mayoral, asociada de ASPAC.

Informaron sobre la realidad actual de los números de la crisis empresarial, cómo gestionar el diagnóstico, las segundas oportunidades, el saber hacer del liderazgo tras las señales de alarma y cómo afrontar la decisión desde la información y el conocimiento.

Posteriormente, en la segunda mesa redonda de esta jornada, moderada por José Rafael Sánchez economista, abogado y vocal de ASPAC, se han puesto sobre la mesa las herramientas jurídicas y económicas para poder afrontar una situación de crisis con garantías.

María Palmero, letrada judicial del Juzgado Mercantil nº6 de Madrid y Juan Carlos Para y Juanjo Galiana, asociados de ASPAC, han debatido sobre los acuerdos de refinanciación, la Ley 5 bis, la mediación concursal y la segunda oportunidad del empresario.

El fracaso empresarial es evitable

Y para finalizar, en la tercera mesa redonda se trataron las consecuencias de afrontar tarde la crisis empresarial.

Para ello, estuvieron Francisco Javier Vaquero ,magistrado del Juzgado de lo Mercantil 6 de Madrid; Luis Martín, abogado, economista y vocal de ASPAC, José María Lamo de Espinosa, economista y asociado de ASPAC, y el empresario Juan Aran.

Explicaron la responsabilidad de los administradores fuera de concurso, los riesgos que conlleva un concurso fortuito o un concurso culpable, cómo tomar la decisión de concursar y cuándo acudir a una refinanciación.

También destacaron que el fracaso empresarial se asocia con el momento de la desaparición de la empresa, aunque en realidad es un lento proceso de crisis que si no se identifica y se afronta a tiempo conduce al fracaso del proyecto empresarial.

Para los ponentes, la trayectoria de una empresa no es lineal, está plagada de avances y retrocesos, y superar los momentos complicados es posible si sabemos identificar los síntomas, los problemas y somos capaces de afrontar las soluciones.

Otra cuestión que destacaron es que no siempre podemos hacerlo desde la parte productiva de la empresa.

En ocasiones, se producen problemas en la generación de caja, de circulante, de necesidades de renovación tecnológica, necesidades de inversión, de reestructuración, empresas o plantillas sobredimensionadas, etc.

Por ello, se necesitan conocer las herramientas de que dotan el derecho y la economía para afrontar las situaciones de crisis y que no deriven en un fracaso empresarial.

Una empresa en crisis produce daños a sus empleados, a su actividad, pero también en su entorno: acreedores y otros stakeholders. Por todo ello, resulta fundamental saber diagnosticar la situación de crisis de clientes y proveedores, para procurar evitar que nos afecten en nuestra cuenta de explotación.

La resolución tardía de los problemas de insolvencia genera múltiples conflictos y daños económicos a las empresas.