En este 22 de julio, instituido por el Consejo de Europa como día de Memoria y Acción, para recordar la masacre de odio en Oslo y Utoya, Noruega, en el que 77 personas, en su mayoría adolescentes, fueron asesinadas por el fanático neozani Anders Behring Breivik en 2011, el Movimiento contra la Intolerancia hace un llamamiento, reclamando a los poderes políticos «una acción firme contra esta lacra reforzando la legislación Penal, un Plan de Acción y una Ley Integral contra los Delitos de Odio«.
«En España y ante un posible comienzo de legislatura, pedimos a nuestros representantes que refuercen la legislación penal y universalicen el delito de odio, dado que hay personas excluidas de esta protección, legalmente discriminadas de facto, como las personas sin hogar, por razón de edad, aspecto físico, quienes sufren agresiones por motivo de identidad cultural, deportivo o lingüístico y de cualquier otra manifestación de la condición humana o circunstancia personal, conforme protege nuestra Constitución española», dice Movimiento contra la Intolerancia en un comunicado.
«Al nuevo Parlamento le requerimos que apruebe sin demora una ley integral contra los delitos de odio que tenga capacidad jurídica para intervenir con eficacia en todos los ámbitos, dimensiones y circunstancias, así como para apoyar y proteger a las víctimas. Y mientras tanto, hasta que todo esto sea posible, llamamos a la ciudadanía a no bajar la vigilancia, sostener el compromiso y mantener la Memoria y la solidaridad con las víctima», añaden.
Recuerda en el mismo, el ataque en el 2011 que origina este Día de Memoria, perpetrado por el fanático neonazi motivado por el odio del autor hacia sus víctimas por apoyar la inmigración y a los homosexuales, fue un ataque a la dignidad de la persona y a la universalidad de los derechos humanos.
«Sin embargo, no ha sido un episodio único, pues hechos criminales de esta índole y otros recientes como los crímenes de odio terroristas en los atentados de Paris, Orlando, Barcelona o en Nueva Zelanda, entre otros, nos reiteran que la intolerancia criminal llevada a cabo por fanáticos antisemitas, yihadistas o ultras, basada en el rechazo hacia el diferente o a la diversidad humana se mundializa y recrudece».
Movimiento contra la Intolerancia recuerda que estos delitos son una trágica realidad confirmada en un «contexto de crecimiento de la xenofobia, el racismo, el antisemitismo, la misoginia, la homofobia, el ultranacionalismo, el fanatismo ideológico o la islamofobia, entre otras manifestaciones, que niegan el valor de la dignidad humana y sus libertades y derechos a millones de personas por su diversidad».
Y llama la atención porque estos tiempos tienen mucho que ver con los trágicos y horrendos años 30 del siglo pasado.
Por ello, llama a un compromiso para formar un muro humano que impida el avance de este «tsunami de intolerancia que nos amenaza con volver a las persecuciones, asesinatos, guerras, genocidios y exterminio como el Holocausto, símbolo de la negación de la humanidad».