PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

José María Macías: «Habría que contemplar una reelaboración completa de la LOPJ en un Pacto por la Justicia»

VOCAL DEL CGPJJosé María Macías es magistrado en servicios especiales y abogado. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.
|

El vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), José María Macías, opina que cualquier futuro Pacto de Reforma de la Justicia tiene que incluir, obligatoriamente, una reforma en profundidad de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) aprobada en 1985 por el Parlamento.

«Habría que contemplar una reelaboración completa de la Ley Orgánica del Poder Judicial en un futuro Pacto de Reforma de la Justicia», explica a Confilegal.

PUBLICIDAD

«Hablando en román paladino, esta ley está para pegarle fuego y empezar con ella desde cero. Está hecha de mil parches. Es un puñetero desastre. Es algo de lo que nadie habla pero es la realidad y a las cosas hay que llamarlas por su nombre», añade.

PUBLICIDAD

De acuerdo con Macías, la última reforma de la LOPJ, aprobada el pasado mes de diciembre, no ha sido positiva. «Por ejemplo, se ha atendido a las críticas. Después de acordar que los 20 vocales sean a tiempo completo, todos tienen que pasar por la Comisión Permanente, ¿por qué? Otro más, no se ha contemplado la restitución de la Comisión de Clasificación, con lo que tendrá que seguir haciéndolo la Permanente», relata.

CARRERA HORIZONTAL 

Sobre la idea de «carrera horizontal», que últimamente se está abriendo camino entre los 5.500 miembros jueces y magistrados, Macías reconoce que la estructuración de la carrera es una asignatura pendiente. 

PUBLICIDAD

«Yo puedo aceptarlo siempre y cuando las consecuencias estén claramente expresadas. Por ejemplo, la carrera militar. Eres militar, sales de la Academia y sales con el empleo de teniente. Ese día puedes decidir ser general o no.

«Lo que sabes es que cuando llegas a capitán, si quieres ser general tienes que seguir la vía de Estado Mayor. Tienes que hacer el curso de Estado Mayor, superarlo. Encauzado en esa vía. Adquiriendo los empleos y superando los cursos», avanza.

«Y cuando has llegado a coronel, puede decidir quedarte ahí o ser general. Formas parte de la élite del cuerpo. Y el Gobierno puede elegirte o no. Hay que tener en cuenta que no habrá plazas para todos. Este es muy bueno, estos también lo son, pero los puestos son los que son. Tú tienes unos hitos predecibles que tienes que cumplir».

PUBLICIDAD

«Ahora, si decides no ser general y no hacer el curso de Estado Mayor, pues sabes que llegarás a teniente coronel o coronel, como mucho. Pero no te quejes. No pretendas, desde tu posición de teniente coronel, que te nombren general. Porque tú decidiste aplanarte», indica.

UNA CARRERA A DOS VELOCIDADES

Tomando ese ejemplo, el vocal, sí cree posible la existencia de una carrera de dos velocidades.

PUBLICIDAD

«Si hacemos una carrera judicial en la que permites que los magistrados se queden su destino toda la vida, pero si quiere puede hacer otra cosa más complicada, más exigente, que va a ir permitiendo que valoremos su madurez, y que llegado un momento, puede estar en la casilla de salida para llegar a magistrado del Tribunal Supremo o presidente de Audiencias o de Tribunales Superiores de Justicia, si aceptamos una carrera a dos velocidades me parecería bien», cuenta.

«Esto es algo que tienen los italianos. Cómo funciona el sistema en Italia, que no es una carrera plana, estructurada en vertical, pero sí que es cierto que te permite quedarte plano si quieres, sin que eso te perjudique el salario».

«En órganos de primer nivel cobras equis dinero. Se te evalúa. Eso se suele olvidar. Cada dos o tres años. Y puede ser negativa. Si lo superas positivamente pasas al siguiente nivel, y puedes ocupar juzgados del primer y del segundo nivel. No es exactamente plano. Vas progresando en salario con independencia del órgano en el que estés. Si eso se hace a efectos retributivos, pues bueno. Es una posibilidad», opina.

EL PROCESO DE EVALUACIÓN CAUSA PAVOR

El actual Consejo, según Macías, se planteó la posibilidad de hacer un libro blanco para estructurar la carrera. 

«Lo llamamos el libro del juez del siglo XXI. Ahí lo que planteamos es un proceso de evaluación continua, que aquí causa pavor. En ese proceso se tendrían en cuenta diversos factores, el desempeño -que tendría que evaluarse-, la formación y tener en cuenta la formación interna y externa, la participación como decanos o como miembros electos de salas de gobierno. Evaluaríamos esto para cada tramo», revela.

PUBLICIDAD

«Para aspirar a los diferentes cargos tendrías que tener evaluaciones positivas en distintos tramos que te lo permitieran. Si estructuras una carrera y vas proporcionando esos hitos y les indicas a los que van a entrar en ese engranaje que lo que va a motivar su progresión es su esfuerzo y no sus años, a la gente que está empezando, que es joven, también les estás dando razones para dentro de ese engranaje tener un elemento de motivación. Si no, hazlo bien. Y nada más. Y espera a que te toque».

«¿Qué por qué no lo hicimos? Por la marea del día a día», concluye.