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Los consumidores apoyan el Plan Nacional contra las Falsificaciones anunciado por la ministra Maroto

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“Ya era hora que el Gobierno tomara cartas en el asunto sobre esta cuestión. Los datos señalan que las falsificaciones le cuestan cada año a España alrededor de 6.766 millones en ventas y 53.467 empleos y que, comprando estos productos, el consumidor ayuda a enriquecer a las mafias que controlan esta actividad ilegal”.

Son palabras de Fernando Moner, presidente de la Confederacion de Consumidores y Usuarios (CECU), citando datos de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), tras la clausura del IV Foro de Debates sobre Falsificaciones de Producto que tuvo lugar esta semana en Madrid y al que acudieron representantes empresariales, de la administración, afectados de esta lacra.

“Es fundamental que los poderes públicos tomen conciencia del fenómeno de las falsificaciones y su impacto tanto a nivel laboral como en la propia salud de los consumidores”, añadió.

Poner respondía así al anuncio de la ministra de Industria y Comercio en funciones, Reyes Maroto, de que su departamento liderará un Plan Nacional e Integral de Lucha contra las Falsificaciones,  “cuando se forme gobierno”.

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La mayor parte de los expertos lo han valorado muy positivamente, aunque algunos confiesan a esta publicación que quizás llega un poco tarde, pero que es necesario para frenar esta lacra.

La primera señal tendrá que ver con la campaña publicitaria que dicho Ministerio lanzará antes de Navidades para concienciar sobre el peligro de la compra de productos falsificados.

Plano general de los participantes en el IV Foro de Debate sobre Falsificaciones de Productos.

Una campaña que reforzara otras ya en marcha como las del Ayuntamiento de Madrid y otras ciudades españolas involucradas con las buenas prácticas comerciales.

Dicho Plan ha sido elaborado por la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y pretende abordar la cuestión a través de diferentes líneas de actuación agrupadas en cuatro ejes: regulación, coordinación, análisis y formación, y concienciación.

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Asimismo, la ministra anunció que en los próximos días la OEPM lanzará una campaña publicitaria cuyo objetivo será concienciar a los ciudadanos sobre el peligro de la compra de productos falsificados.

“Esperemos que esa estrategia ayude a mitigar el problema de las falsificaciones. Confiemos en que cuente con nuestras opiniones para que dicho Plan sea más efectivo. Es fundamental que esa estrategia sea única y  compartida por todos los agentes  implicados”, señala Moner.

Sobre el nuevo Gobierno que ahora se está configurando tras las elecciones del 10N “ creemos que desde la Dirección General de Consumo, presente también en este  IV Foro se ha hecho un buen trabajo y no somos partidarios de muchos cambios bruscos en esta legislatura. Confiemos que ante cualquier cambio de calado consulten a las asociaciones de consumidores que conocemos bien esta problemática”, destaca Moner.

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UN GRAVE PROBLEMA QUE NECESITA UNA ESTRATEGIA COMÚN

En este IV Foro profesional  intervinieron representantes de la policía nacional y guardia civil; de la Agencia Española del Medicamento, de la Asociación Nacional de Perfumería, asociación española de fabricantes de juguetes, Asociación para la Defensa de la Marca, Oficina Española de Patentes y Marcas.

Junto a ellos, una asociación de pensionistas, Mayores UDP, así como el Centro de Investigación y Control de la Calidad, encargado de la vigilancia del mercado y seguridad de los consumidores, así como representantes de la administración tanto a nivel estatal como local.

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“Es fundamental trabajar de forma solidaria para que los mensajes sean únicos y conjuntos al consumidor español”, aclara Moner.

Representantes de la Comisaría General de Policía Judicial y de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional resaltaron en este debate que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado necesitan el apoyo de los consumidores y de la sociedad civil para combatir las falsificaciones.

Las intervenciones policiales son múltiples  aunque consideran que un consumidor informado es fundamental para reducir el problema de las falsificaciones.

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La educación parece ser clave para que un consumidor mejor educado pueda discernir entre un producto falsificado y otro que no lo es.

Concepción Díaz de Villegas, directora de la Dirección General de Comercio y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid, explicaba que cuando deje de haber compradores dejará de haber venta de falsificaciones y por eso la educación es fundamental”.

De la misma opinión fueron Marta Millán y Silvia Navares, representantes de la Oficina Española de Patentes y Marcas, que destacaron la importancia de las campañas de educación para favorecer un cambio cultural en las prácticas de consumo.

Fernando Moner durante su intervención.

LO QUE MÁS SE INCAUTA SON JUGUETES Y TABACO

En el transcurso de este evento, el presidente de la CECU presentó la guía informativa, realizada en formato papel y digital, disponible en la web de la Confederació, que contiene información acerca de productos de uso cotidiano más susceptibles de falsificación y que afecta directamente la protección de la salud y seguridad del consumidor.

Junto a ello se ha hecho un vídeo que reforzara el concepto de compra responsable.

Todas las asociaciones integrantes de este IV Foro contra las Falsificaciones se comprometieron a la difusión de estas herramientas.

Los intervinientes recordaron en señalar que los compradores de falsificados renuncian a derechos fundamentales, como la garantía, salud y seguridad la posibilidad de reclamar, entre otros.

Según las estadísticas de la Comisión Europea de este año sobre intervenciones aduaneras de productos falsificados en Europa, los juguetes falsificados son los segundos artículos más incautados (14%), solo por detrás de los cigarrillos (15%).

Desde CECU se insiste en que ahora empieza un periodo de repunte de consumo importante en vísperas de Navidades y con el Black Friday a la vuelta de la esquina. El nivel de consumo será más elevado se cree que es un buen momento para concienciar de lo que se puede o no se puede comprar.

“A lo largo de los cuatro años de este Foro hemos abordado esta problemática y su evolución. Es evidente que ahora nos preocupa el uso de Internet como canal para hacer llegar esos productos falsificados. En algunas ocasiones no se llega a distinguir un producto falsificado de otro verdadero. Es importante que los consumidores sepan las consecuencias que se derivan de comprar productos falsificados”, explica.

Para el presidente d ella CECU el problema de las falsificaciones no es sólo de índole  económico, sino que puede también afectar a la salud de los compradores .

“Los laboratorios de la Dirección General de Consumo han detectado incluso anticongelantes en perfumes y otras sustancias peligrosas. Los productos falsificados se venden sin ninguna seguridad y ese es el mensaje que queremos transmitir al propio consumidor”.

A su juicio, hay algunos consumidores que compran productos falsificados “ están comprando inseguridad”, pero luego hay otros “que no saben bien lo que adquieren”.

Recuerda que en las webs hay fotos de productos originales pero luego se envía al domicilio del comprador una copia falsa.

“Hay que estar muy alerta cuando nos quieren vender productos que se presentan de primera calidad pero el precio es la mitad de lo que costaría su adquisición”, advierte.