La Fiscalía del Principado de Asturias pide tres años de cárcel para una acusada de acosar a su exnovio y «amenazarlo con denunciarlo en falso por violencia de género» porque él decidió romper la relación.
La acusa de supuestos delitos de amenazas, coacciones y acoso.
Será juzgada hoy, en el Juzgado de lo Penal número 4 de Oviedo.
Según relata el Ministerio Público, la acusada mantuvo una relación sentimental con él desde septiembre-octubre de 2018 hasta el 16 de febrero de 2019, cuando él cortó.
Cuenta que ese día, la mujer envió a su ex varios mensajes con expresiones tales como “te vas a joder”, “empieza tu peor día”, “maldades se me ocurren”, todo ello «con el objetivo de que él retomase la relación», y al día siguiente uno «amenazándole con rajarle las ruedas de sus dos vehículos si la bloqueaba en WhatsApp».
El Ministerio Público señala que a partir de esa fecha él decidió darle una oportunidad y volvieron, rompiéndose ésta días después y que por ello, el 10 de marzo de 2019, la acusada le mandó de nuevo mensajes anunciándole que iba a poner «una denuncia sobre hechos inexistentes en violencia de género, a fin de que reanudasen la relación sentimental», circunstancia que determinó que él la bloquease en WhatsApp.
Entonces, según la Fiscalía, la acusada procedió a enviar mensajes a un amigo del hombre, compañero de trabajo de este, para que le hiciese llegar que «si no la desbloqueaba, la iba a liar; que estaba preparada para causar daños en el local» del hombre, mandándole una foto de una bolsa de plástico que contenía un bote de pintura, un martillo y una garcilla, y que le llegó a decir incluso que «lo iba a denunciar por violencia de género, pese a no tener motivo», y así conseguir que acabase en el calabozo.
Explica que ante tal circunstancia, su ex accedió a verse con ella en un bar y que ella se presentó con la bolsa que contenía pintura, un martillo y una garcilla.
Tras mantener una conversación, él cambió de bar y fue seguido en todo momento por la acusada, por lo que se vio obligado a salir por la puerta de atrás en el nuevo local al que accedieron, prosigue el relato de la Fiscalía.
Dice que como represalia, la acusada envió al amigo de su ex esa misma noche una foto con la documentación del vehículo del hombre, «documentación de la que se había apoderado momento antes, cogiéndola del vehículo que se encontraba abierto».
Explica que entre el 5 y el 11 de marzo, la acusada envió al hombre 191 peticiones de videollamada de WhatsApp; que entre el 11 y el 12 de marzo de 2019 le hizo 135 llamadas; y que los días 10, 11 y 12 de marzo, le hizo otras 10 llamadas desde un número oculto.
La Fiscalía considera que los hechos relatados son constitutivos de supuestos delitos de amenazas, coacciones y acoso.
Por el delito de amenazas pide un año de prisión y privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante 3 años; la prohibición de que se aproximase a él, a su domicilio, su lugar de trabajo, y cualquier lugar donde este se encuentre a una distancia inferior a 250 metros y de comunicarse con él por cualquier medio o procedimiento, todo ello durante 3 años.
Por coacciones reclama 18 meses de multa con una cuota diaria de 12 euros con responsabilidad penal subsidiaria en caso de impago; que se le prohíba aproximarse a él, a su domicilio, su lugar de trabajo, y cualquier lugar donde este se encuentre a una distancia inferior a 250 metros y comunicarse con él por cualquier medio o procedimiento, todo ello durante 3 años.
Por acoso reclama 2 años de prisión; prohibición de aproximarse a él, así como a su domicilio, su lugar de trabajo, y cualquier lugar donde este se encuentre a una distancia inferior a 250 metros, y de comunicarse con él por cualquier medio o procedimiento, todo ello durante 3 años.