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El juez abre juicio oral a un exconcunsante de GH por abusos sexuales y le impone una fianza de 133.000 euros

La Fiscalía pide dos años y medio de cárcel, mientras que la acusación particular reclama sieteJosé María López, en GH Revolution. Foto: Telecinco
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El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Colmenar Viejo ha abierto juicio oral a José María López Pérez, exconcursante del programa de televisión ‘Gran Hermano Revolution’ por la presunta comisión de un delito de abusos sexuales a Carlota P. A. en la casa de Guadalix de la Sierra en la edición de 2017.

El juez impone una fianza de 133.000 euros para el acusado y también para la productora Zeppelin en concepto de responsabilidad civil para asegurar responsabilidades pecuniarias en el caso de que haya una sentencia condenatoria.

La Fiscalía de Madrid solicita dos años y seis meses de prisión para él por la presunta comisión de un delito de abusos sexuales.

Además, reclama que pague a la víctima una indemnización de 6.000 euros por los daños morales causados.

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También pide a la productora del programa el pago de la misma cantidad a la perjudicada por los daños ocasionados a raíz de obligarla a ver las imágenes grabadas.

La acusación particular pide siete años de prisión y 100.000 euros de indemnización.

El Ministerio Público detalla en su escrito de acusación que Gran Hermano Revolution es un reality televisivo emitido por Telecinco, cuya productora era Zeppelin Televisión S.A.U., y que se desarrollaba en una casa situada en la localidad de Guadalix de la Sierra.

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Explica que el objeto del programa es la retransmisión durante 24 horas de la convivencia de los participantes conforme al reglamento de convivencia del programa, “del que se deduce una relación de trabajo de los concursantes con la productora”.

Los hechos en los que se basa la acusación se remontan al 3 de noviembre de 2017, a partir de las ocho de la tarde.

Aquel día, se organizó una fiesta en el interior de la casa “en la que por el programa suministró a los concursantes bebidas alcohólicas”. En esa misma vivienda se encontraba la también la concursante Carlota P., con quien el acusado había comenzado una relación sentimental unos 50 días antes.

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La Fiscalía indica que la joven, que durante el trascurso de la fiesta había ingerido “escasos” alimentos, bebió “al menos “cuatro chupitos de tequila, “por lo que alcanzó un estado de embriaguez que fue acentuándose y evidenciándose a partir de la media noche”.

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Dice que sobre la una y media de la madruga del día siguiente, cuando ambos se encontraban en el dormitorio que ocupaban, José María López Pérez, “que ya se había desprendido de sus pantalones”, ayudó a la otra concursante a descalzarse y a introducirse en la cama que venían compartiendo.

La Fiscalía apunta que en ese momento la joven conservaba puesta la “totalidad” de su vestimenta.

Relata que acto seguido, el acusado se introdujo en la cama mientras que la joven permanecía en silencio “en posición decúbito supino y con los ojos cerrados, realizando movimientos lentos y pesados,  debido a su estado”, y que él, “guiado por un ánimo libidinoso y a sabiendas del estado de seminconsciencia” en que ésta se encontraba y “aprovechándose de esta circunstancia, comenzó a realizar bajo el edredón movimientos de claro contenido sexual”, pese a que la chica balbuceando débilmente, dijo “no puedo”. 

Afirma que a continuación el acusado apretó su cuerpo contra el de ella “en aras de satisfacer su deseo sexual, pese a que ella hasta en dos ocasiones levantó la mano como queriendo decirle que parara”.

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Apunta que al mismo tiempo, el acusado pidió en varias ocasiones a la concursante que abriera los ojos, pero que ella permaneció inmóvil, y que cuando éste le preguntó cómo se encontraba, la joven “sólo” acertó a responder que se quitara, “momento en que aquélla se giró quedando de espaldas al acusado”.

La Fiscalía manifiesta que José María López, tras cubrir a ambos con un edredón“continuó realizando tocamientos, frotamientos y movimientos de contenido netamente sexual, despojando a la víctima de su vestimenta, liberándole parcialmente de su ropa interior y desabrochándole el sujetador, pese a que ésta se encontraba ya en estado de inconsciencia”.

Sostiene que sobre las 1:40 horas, la joven se destapó la cara y un brazo “dejando ver su estado inerte”, lo que motivó la intervención de uno de los miembros del programa encargado del visionado de la grabación, “quien hasta ese momento no estaba en condiciones de saber lo que estaba ocurriendo, dado que el acusado había utilizado el edredón para taparse” tanto a él como a ella. 

El Ministerio Público señala que las imágenes grabadas de estos hechos fueron expuestas a la joven a la mañana siguiente en el denominada Confesionario de Gran Hermano, “encontrándose ésta sola y sin más compañía que la voz en off del conocido como ‘Súper’, lo que provocó” en ella “un incremento del estado de desasosiego, trastorno y perturbación de ánimo que los hechos sufridos horas antes habían producido en ella.”