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Cristiano Ronaldo podría verse obligado a recortar 10 millones de euros de su contrato, por el coronavirus

Cristiano Ronaldo celebra con un polémico gesto la victoria ante el Atlético de Madrid. Foto:Europa Press
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Hoy la réplica a los ERTEs en los clubes de fútbol viene de Italia donde fueron pioneros y el fútbol lleva parado desde mucho antes que en España y que en cualquier otro lugar.

La liga italiana quiere, al igual que los clubes y la liga española, imponer un recorte del salario de los jugadores de fútbol profesional.

Tuttosport hoy advierte de “Un recorte en los salarios marcado por la progresividad, como sucede con los impuestos sobre la renta: los jugadores de la Serie A deberían renunciar a un porcentaje de sueldo más alto que el de sus compañeros de la Serie B y C. Y, dentro de la máxima categoría, supondría un mayor sacrificio para los futbolistas que más ganen, lo que sin duda afectaría en términos absolutos a los emolumentos de los que más ganan como Cristiano Ronaldo, el mayor perjudicado por ser el que más cobra de toda la Serie A, Cristiano Ronaldo”

“El portugués cobra 31 millones de euros, lo que de aprobarse la medida podría perder aproximadamente 10 millones de euros seguido a gran distancia del mucho más discreto, el holandés Matthijs de Ligt (Juventus): 8 + 4 millones. Romelu Lukaku (Inter de Milán): 7,5 + 1,5 millones. Adrien Rabiot (Juventus): 7 + 2 millones. Gonzalo Higuaín (Juventus): 7,5 millones. Como se puede ver Ronaldo cobra más que la suma de lo que cobran los tres que le siguen en la tabla”, añade.

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RELACIÓN JURÍDICA 

Lo que es cierto que tal relación jurídica, en cuanto a la negociación de los salarios que contiene un contrato, lo es de carácter individual y no colectivo.

Los sindicatos pueden negociar mínimos (esto es el convenio colectivo) pero cuando de bajar sueldos estatuidos se trata, no se puede dejar dicha cuestión a su disponibilidad, sino que son empresario y trabajador, en este caso el club y el futbolista, los sujetos jurídicos con legitimidad para ellos, sin que exista obligación del futbolista individual en aceptar la propuesta del club.

Pero ante su negativa, tiene el club, como empresa, el resorte de acudir al Juez con el fin de que aprobara dicha medida si en caso contrario la sostenibilidad financiera de la entidad fuera inviable (acudiendo para ello a la jurisdicción mercantil).

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No es un proceso sencillo, primero porque el principio “pacta sunt servanda” (lo pactado obliga) impone la obligación para el club de estar a lo pactado y no basta con tener una situación excepcional temporal si al final de la temporada la cuenta de resultados es la misma.

Tampoco esa medida generará confianza en los jugadores hacia el club que la proponga, precisamente en base al “principio de seguridad jurídica”.

La Asociación Italiana de Futbolistas publicó un comunicado de su presidente, Damiano Tommasi, en el que asegura que todavía es pronto para analizar esta eventualidad: “Todos tenemos interés en que el equilibro económico se preserve y por eso tenemos que estudiar todos los elementos de este momento. La falta de ingresos, el aplazamiento de las competiciones, cancelación de eventos, falta de ayudas del gobierno, ayudas federales. Todos estos elementos nos dirán cuál será el papel de los jugadores”.

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El presidente de la presidente de la Federación italiana de Fútbol, Gabriele Gravina, sin embargo opinaba que: “No puede ser un tabú hablar de reducir los sueldos. Debemos entender que la emergencia nos afecta a todos y también nuestro mundo debe ser capaz de cambiar. Hacen falta gestos responsables“.

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La pandemia del coronavirus en Italia ya causó millones de pérdidas en los ingresos generados por las taquillas y los ingresos por derechos televisivos son 1.400 millones por año, en un área comercial que vale en torno a los 600 millones por año para toda la Serie A.

Una parte de la temporada ya se jugó, así que las pérdidas de las que se habla son de 600 millones de euros de pérdidas por derechos televisivos y de unos 200 millones de euros de perjuicio por los patrocinadores.

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