Ayer viernes la pequeña compañía de biotecnología Sorrento Therapeutics, con base en San Diego, Estados Unidos, anunció que está desarrollando un anticuerpo, el STI-1499, que actúa como un «escudo protector» contra el coronavirus SARS-CoV-2 (el nombre técnico del COVID-19) que es eficaz incluso contra las mutaciones del virus.
De acuerdo con las pruebas realizadas, «el STI-1499 neutralizó completamente la infectividad del virus a un nivel muy dosis baja de anticuerpos, lo que lo convierte en un candidato principal para más pruebas y desarrollo. Los análisis bioquímicos y biofísicos iniciales también indican El STI-1499 es un candidato a medicamento de anticuerpos potencialmente fuerte», dice el comunicado de la compañía.
El STI-1499 es uno de los más de mil millones de anticuerpos que Sorrento Therapeutics ha estado examinando en un esfuerzo por encontrar un tratamiento efectivo contra el COVID-19.
Aunque no es la vacuna, esta compañía cree que anticuerpos como el STI-1499 podrían ser una importante solución provisional. Estas proteínas inmunes en forma de Y se adhieren a la superficie del virus y, si se agarran lo suficientemente fuerte en el punto justo, bloquean la infección.
La noticia hizo que el valor de sus acciones se dispararan hasta un 244 por ciento en el índice NASDAQ, según la publicación «Markets Insider».
Su valor de mercado paso de 549 millones de dólares (507.400.949 de euros), al cierre bursátil del jueves, a casi 1.900 millones de dólares (1.756.032.428 de euros) el viernes.

La compañía planea probar si el STI-1499 previene la infección en monos y posiblemente en hurones, dos especies que son susceptibles al virus.
Si todo va bien, Sorrento Therapeutics podría empezar a probar el anticuerpo en ensayos clínicos de pacientes graves con COVID-19 a mediados de julio.
«Nuestro anticuerpo STI-1499 muestra un potencial terapéutico excepcional y podría potencialmente salvar vidas tras recibir las aprobaciones regulatorias necesarias. En Sorrento estamos trabajando día y noche para completar los pasos necesarios para conseguir que este producto candidato sea aprobado y esté disponible para el público que lo espera», declaró Henry Ji, presidente y director ejecutivo de Sorrento, en un comunicado.
En una entrevista posterior con Fox News, el CEO de Sorrento declaró: «Queremos enfatizar que hay una cura. Hay una solución que funciona al 100%. Si tenemos el anticuerpo neutralizante en el cuerpo, no necesitas el distanciamiento social. Puedes abrir una sociedad sin miedo».
Sorrento cree que el STI-1499 podría funcionar como un tratamiento independiente o como parte de un cóctel de anticuerpos que se dirigen a tres partes diferentes del virus.
La esperanza es que sería más difícil para el coronavirus desarrollar resistencia a tres anticuerpos que a uno; los medicamentos utilizados contra el cáncer y el VIH a menudo se entregan como combinaciones por esta razón.
UNA REVISIÓN ACELERADA A LA FDA
Sorrento pedirá a los reguladores «una evaluación prioritaria y una revisión acelerada» de su candidato a anticuerpo.
La compañía añadió que esperaba recibir el apoyo del gobierno y asociarse con una empresa farmacéutica para ampliar la fabricación de su candidato si los estudios clínicos lo consideran exitoso.
De acuerdo con fuentes de la empresa biotecnológica, su fábrica de anticuerpos cGMP en San Diego puede producir hasta 200.000 dosis por mes. La compañía tiene la intención de producir 1 millón de dosis mientras obtiene la aprobación de la FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos).
La profesión médica opina que un porcentaje relativamente grande de los que contraen el virus del SARS-CoV-2 que causa el COVID-19 son asintomáticos, y que estos portadores silenciosos del virus todavía pueden infectar a otros.
Este factor explica por qué muchos todavía temen que se produzca una segunda oleada de infecciones por COVID-19. Estos temores nunca se calmarán hasta que haya una forma fiable de prevenir los nuevos contagios.
El STI-1499 podría ser una de las soluciones.
La semana pasada, esta compañía también informó que estaba trabajando con el Sistema de Salud del prestigioso Hospital Mount Sinai en la investigación y el desarrollo de un cóctel de anticuerpos, llamado COVI-SHIELD, para hacer frente al COVID-19.