Los hechos sucedieron el pasado jueves en torno a las 11.30 en la estación de guaguas (autobuses) de la Avenida Rafael Cabrera de Las Palmas de Gran Canaria. El hombre, Jorge, de 43 años, nacido en Cuba, se subió al vehículo que tenía como destino Maspalomas, localidad al suroeste de la isla, sin la mascarilla preceptiva y obligatoria.
Esto motivó la presencia de dos agentes de la Policía Nacional quienes le informaron que tenía que ponérsela.
El hombre se negó reiteradamente por lo que los dos policías le invitaron a bajar de la guagua.
A lo que éste se negó.
Frente a esa actitud desafiante, los agentes decidieron detenerlo. Pero este se resistió y comenzó el consiguiente forcejeo.
Como consecuencia de ello, uno de los agentes sufrió lesiones «consistentes en erosión en codo derecho y escoriación en cara interna del antebrazo». Tardó tres días en curar, aunque pudo seguir haciendo su trabajo.
El otro policía sufrió, igualmente, escoriación lineal en forma de ele en el antebrazo izquierdo y un hematoma.
El hombre fue acusado de un delito de resistencia a la autoridad, del artículo 556.1 del Código Penal, dos delitos leves de lesiones del 147.2 del mismo Código.
La magistrada Luz Calvé Mortes, titular del Juzgado de Instrucción 3 de Las Palmas de Gran Canaria, dictó, en un juicio de conformidad, la sentencia de 4 meses de cárcel –suspendida al no tener antecedentes penales–, imponiendo una multa de 200 euros (20 días de multa a 5 euros por día por cada delito de lesiones) y 180 euros de indemnización a los dos agentes (90 euros para cada uno) por las heridas sufridas.
La sentencia, al ser de conformidad, es firme.