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La acusación popular solicitará que la exministra de Exteriores declare como investigada en el caso del jefe del Polisario

La exministra Arancha González Laya ya no está aforada por lo que podrá ser llamada como investigada por el magistrado de Zaragoza. Foto: EP.
| | Actualizado: 13/09/2021 21:30

La cosa se complica para la que fuera ministra de Exteriores, Arancha González Laya. El abogado Antonio Urdiales, que ejerce la acusación popular, ha confirmado a Confilegal que solicitará al magistrado Rafael Lasala, titular del Juzgado de Instrucción 7 de Zaragoza, que se la cite como investigada en la causa en la que se investiga la entrada en territorio español del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, el pasado 18 de abril.

Y su salida, la madrugada del 2 de junio. Ambas ilegales.

Es la consecuencia directa de las declaraciones realizadas hoy ante el magistrado por Camilo Villarino, jefe de Gabinete de González Laya. Villarino reconoció que siguió órdenes directas de su jefa para que se ocupara de que Gali y su hijo pudieran entrar en nuestro país. 

«El exjefe de Gabinete de la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, no ha podido ser más explícito. Por lo tanto, la lógica dice que sea llamada como investigada por el magistrado. Así lo solicitaré», declaró Urdiales a este periódico.

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«SE HA DECIDIDO AUTORIZAR LA ENTRADA DE GALI, HAZTE CARGO»

Según declaró Villarino, a preguntas del fiscal y de la abogada del Estado, que ejercía la defensa, el 16 de abril, dos días antes de que Gali aterrizara en la base militar de Zaragoza, procedente de Argelia, él recibió un mensaje por WhatsApp de González Laya en el que le decía: «Que se ha decidido autorizar la entrada de Gali, hazte cargo».

Y Villarino se hizo cargo.

El hecho de que González Laya no sea ya ministra facilita mucho las cosas al magistrado Lasala ya que ha perdido su aforamiento desde que fuera cesada como ministra en la última remodelación decidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Ni Gali ni su hijo pasaron por el control de aduanas ni de pasaportes por orden del Ministerio de Exteriores.

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El saharaui fue trasladado a España para ser atendido sanitariamente en un Hospital de Logroño del COVID, donde ingresó la noche del 18 de abril bajo la falsa identidad de Mohammed Benbatouche.

FOTOCOPIAS DE UN PASAPORTE ARGELINO FALSO

El exjefe de Gabinete de González Laya aportó, durante su deposición, las fotocopias del pasaporte argelino de Gali.

«Un pasaporte que es falso porque ha sido expedido por Argel y Gali no es argelino, en el que se dice que nació el 16 de abril de 1949 en Orán, Argelia, lo que tampoco es cierto. Nació en el Sáhara español», explica Urdiales.

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De las declaraciones realizadas por el investigado y los testigos ha quedado claro que ni en la entrada ni en la salida de España al líder del Frente Polisario se le exigió el pasaporte.

Por otra parte, junto a Villarino declaró también el teniente general del Ejército del Aire, Javier Fernández Sánchez. E

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ste militar, que ocupaba en abril el puesto de general segundo jefe del Estado Mayor del Aire y que ahora es representante español ante la OTAN y la Unión Europea, explicó que él siguió las instrucción llegadas a través del jefe de Gabinete de Exteriores.

Según aseguró, se le informó que llegaría un avión argelino con personal diplomático y no le dieron más detalles.

UN DELITO CONTRA LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA DE ENCUBRIMIENTO Y DE CONNIVENCIA Y OTRO DELITO DE FALSEDAD DOCUMENTAL

La querella dirigida contra Villarino, y que ahora podría comprender también a González Laya, es por un delito contra la Administración de Justicia de encubrimiento y de connivencia contemplado en el artículo 451 del Código Penal.

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Está castigado con penas de prisión de 6 meses a 3 años, inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de 2 a 4 años si el delito encubierto fuere menos grave, y la de inhabilitación absoluta por tiempo de 6 a 12 años si  fuera grave.

Y también de otro delito de falsedad documental.

Villarino, durante su intervención, afirmó que la decisión de entrar en España a Gali no fue de su jefa: «Desconozco la identidad de quién tomó la decisión. Pero ella no ha sido». 

La presencia de Gali en España provocó una de las crisis más agudas con Marruecos, que respondió protestando mediante la apertura de sus fronteras con Ceuta, el 17 de mayo pasado, permitiendo que hasta 15.000 marroquíes penetraran ilegalmente en la ciudad autónoma Española.