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María Emilia Adán recuerda que el control de la legalidad de los actos y negocios jurídicos lo ejercen los registradores desde hace 160 años y que seguirán haciéndolo

De izquierda a derecha: Sofía Puente, directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública; María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores de España; Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León; Jesús Julio Carnero, consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural; Alfonso Candau, decano autonómico de los Registradores de Castilla y León, y Augusto Cobos, delegado Territorial de la Junta, momentos antes de la clausura del VI Congreso Nacional de Registradores celebrado en Valladolid.
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La decana-presidenta del Colegio de Registradores, María Emilia Adán, recordó cuál es la función principal de los registradores desde hace 160 años: «el control de la legalidad de los actos y negocios jurídicos que tienen lugar tanto en el mundo rural como en el urbano, la protección del medioambiente, y la conservación del patrimonio artístico y cultural desde las oficinas registrales diseminadas en todo el territorio nacional».

«Una obligación y un compromiso que seguiremos ejerciendo con más eficacia, si cabe, apostando por la tecnología, con la Carta de Derechos Digitales como referente principal» afirmó.

Y añadió: «para evitar la creación de desigualdades o las limitaciones al ejercicio de los derechos».

Fue durante su intervención en el cierre del VI Congreso Nacional del Colegio Nacional de Registradores de la Propiedad, Mercantiles y de Bienes Muebles, que se ha celebrado en el Teatro Calderón de la Barca de Valladolid, entre el miércoles y el viernes pasado con la existencia de más de 300 personas y bajo el lema «Humanismo y Tecnología al servicio de la sociedad».

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A lo largo de los tres días los registradores debatieron sobre la conjunción necesaria entre el humanismo y la tecnología, con el objetivo de seguir prestando el mejor servicio público a la sociedad.

El evento fue clausurado por Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León, que resaltó “la intensa colaboración que desde la Junta se mantiene con los Registros de la Propiedad y Mercantiles, especialmente en el medio rural”.

Mañueco concluyó poniendo en valor «la profunda vocación de servicio público que caracteriza a la profesión registral”.

El decano autonómico del Colegio de Registradores en Castilla y León, Alfonso Candau, por su parte, destacó la colaboración de los registradores con el Gobierno autonómico en el impulso de proyectos comunes, entre ellos el de concentración parcelaria, y agradeció la presencia de la directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública, Sofía Puente, por su implicación durante los tres días del Congreso.

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La directora general en su intervención hizo un símil entre el Congreso y el Teatro Calderón, y destacó “como la Ley Hipotecaria en este caso nos ha servido de excusa para forjar relaciones humanas”.

Finalizó describiendo el Congreso “como una invitación a pensar y reflexionar para ser mejores”.

La vicepresidenta primera del Gobierno Nadia Calviño, en un mensaje grabado emitido en el acto de la clausura, señaló la coincidencia del lema del Congreso, «Humanismo y Tecnología al servicio de la sociedad», con la Carta de Derechos Digitales aprobada recientemente por el Gobierno, y pidió a los registradores que trasladen en el ámbito de su profesión estos principios.

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En este mensaje, Calviño destacó que la digitalización es sinónimo de desarrollo, de modernización y de generación de oportunidades para contribuir a una recuperación económica más justa y sostenible, y crear empleos de calidad.

Para finalizar, Adán anunció la sede del VII Congreso Nacional, que se celebrará dentro de dos años en San Cristóbal de la Laguna, en Tenerife, y animó a los registradores a caminar con decisión hacia un futuro tecnológico más humano.

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