El próximo 28 de junio, a las 17 horas, será presentada en el Salón Tomás Alvira de la Residencia Infanta María Teresa (calle Príncipe de Vergara, 248, de Madrid) la obra colectiva «Derecho Probatorio y otros estudios procesales. Liber Amicorum Vicente Gimeno Sendra», en la que participaron 100 juristas –compañeros, amigos y discípulos– en homenaje al gran maestro, fallecido a los 71 años en noviembre de 2020.
El acto será presidido por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez Ruiz, y contará con la presencia –en mesa– de los presidentes de la Sala de lo Penal y de lo Militar del Tribunal Supremo, Manuel Marchena Gómez y Jacobo Barja de Quiroga López, el director de la obra, José María Asensio Mellado, y el editor, Nicolás González-Cuéllar.
La obra fue publicada en 2020, en plena pandemia poco después de la muerte de Gimeno Sendra, pero no pudo presentarse en público entonces. El evento busca recuperar y recordar la figura de un hombre que dejó una honda huella.
La invitación está abierta a todos aquellos que quieran asistir a este acto de homenaje, para lo que es preciso confirmación de asistencia antes del 27 de junio próximo ya sea por vía telefónica, al teléfono 918090040; extensión 0118830, o por correo electrónico a [email protected].

UNO DE LOS GRANDES JURISTAS DE LA DEMOCRACIA
Con Gimeno Sendra se fue uno de los grandes juristas de la democracia. Uno de los mejores catedráticos de derecho procesal [por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, de la que acababa de jubilarse], autor del conocido «Manual de Derecho Procesal», y 99 obras más, y uno de los más brillantes magistrados del Tribunal Constitucional, institución en la que ingresó siendo muy joven –para los cánones actuales– con 39 años. A propuesta del Senado.
En el máximo tribunal de garantías Vicente Gimeno Sendra sirvió entre 1989 y 1998 bajo tres presidentes que han sido referencia histórica: Francisco Tomás y Valiente (1986-1992), Miguel Rodríguez-Piñero Bravo-Ferrer (1992-1995) y Álvaro Rodríguez Bereijo (1995-1998), al que llegó a disputarle la Presidencia.
De indudable pensamiento progresista, este valenciano nacido en Gandía, abogado de profesión en el inicio de su carrera profesional, había sido asesor (de 1982 a 1988) del ministro de Justicia, Fernando Ledesma, quien formó parte del primer Gobierno que formó Felipe González tras la victoria apabullante del PSOE, en 1982, cuando sacó 202 diputados.
Sin embargo, esa forma de ver la vida no condicionó, en absoluto, un rasgo de su carácter muy acusado: su independencia. Como cuando, nada más ser nombrado magistrado del Constitucional, declaró que «el actual modelo de juez de instrucción no es imparcial» y que prefería que el fiscal se encargase de la investigación penal.
O como cuando afirmó que «El Poder Judicial está intentando acometer una limpieza contra los corrruptos».
Si las cosas se hacían bien, las valoraba positivamente, como con las reformas que llevó a cabo el entonces ministro de Justicia del PP, Rafael Catalá.
Gimeno Sendra fue el padre de la idea de la ley de juicios rápidos y uno de los que participaron en la ley del jurado, aunque no estuvo entre los ganadores. El jurista apoyaba la instauración de un jurado escabinado o mixto, como los que existían en Francia, formado por ciudadanos y juristas, en vez del que terminó triunfando, el puro, en línea con el de Estados Unidos e Inglaterra, compuesto solo por ciudadanos.
Con este jurista, que falleció en su casa de El Campello, se va uno de los grandes defensores de la mediación como sistema para desatascar el saturado sistema judicial.