El Tribunal Constitucional, acuerda por unanimidad, la idoneidad de José María Macías como nuevo magistrado del alto tribunal, a propuesta del Senado y para ocupar la plaza que dejó vacante el magistrado Alfredo Montoya por motivos de salud.
Los magistrados de Tribunal Constitucional expresan que «la propuesta de nombramiento de nuevo magistrado reúne los requisitos exigidos por la Constitución y la Ley Orgánica del Tribunal.
Macías tomará posesión el miércoles
El acuerdo se comunicará a la Casa de S. M. el Rey, al Gobierno, al Consejo General del Poder Judicial, al Congreso de los Diputados y al Senado”
El magistrado José María Macías Castaño jurará o prometerá el cargo mañana, martes 30 de julio a las 17.30 horas, ante SM el Rey, el Presidente del Gobierno, la Presidenta del Congreso de los Diputados, el Presidente del Senado y el Presidente del Tribunal Constitucional en el Palacio Real de La Almudaina.
El miércoles 31 de julio tomará posesión en un acto interno como magistrado en el Tribunal Constitucional, a efectos administrativos y jurídicos.
En ese acto, el Presidente del TC le impondrá el collar y la medalla del Tribunal, y al que asistirán las autoridades del ámbito jurídico, político y académico, junto a familiares y amigos, tendrá lugar después del periodo estival, el viernes 6 de septiembre.
MACÍAS, UN EXVOCAL del CGPJ CRÍTICO CON LA AMNISTÍA
Macías ha sido hasta ahora vocal del CGPJ y uno de los que se ha pronunciado públicamente en contra de la ley de amnistía desde antes de que se aprobara en el Congreso.
Ha ejercido como vocal del órgano de gobierno de los jueces desde 2015, cuando fue elegido para sustituir a Mercé Pigem a propuesta del PP, y ha formado parte de la denominada ala conservadora del CGPJ.
Se prevé que a su llegada al Constitucional se sume al sector conservador, hasta ahora integrado por cuatro magistrados, frente a los siete que conforman el bloque progresista.
En su condición de vocal, Macías llegó a advertir en algunas entrevistas de la proposición de ley que presentó el PSOE en noviembre con la intención de perdonar una década del proceso independentista catalán.