La Fiscalía Anticorrupción considera que existen indicios de delito contra el exministro de Transportes José Luis Ábalos por su presunta intervención en el denominado caso Koldo, y ha pedido al juez que se dirija al Tribunal Supremo para poder investigarle, al estar aforado.
Le atribuye, concretamente, tres delitos: cohecho, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal.
Este órgano, que dirige Alejandro Luzón, ha remitido hoy el informe al magistrado Ismael Moreno, titular del Juzgado Central de Instrucción 2 de la Audiencia Nacional, competente en esta causa, apoyando la elevación de la exposición razonada al apreciar sólidos indicios de delito contra Ábalos. Una petición que tiene su base en las investigaciones llevadas a cabo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, según informa Anticorrupción.
Entre los indicios mencionados, la UCO destaca una serie de evidencias que vinculan económicamente a Koldo y Víctor de Aldama con Ábalos.
ÁBALOS Y AIR EUROPA
Según el informe, las conversaciones intervenidas muestran que el empresario se habría valido de su relación con Koldo y Ábalos para influir en la concesión del rescate a Air Europa.
En este contexto, la UCO señala una reunión clave celebrada el 16 de julio de 2020 entre Pedro Sánchez, la ministra de Economía, Nadia Calviño, y Ábalos, coincidiendo con un encuentro posterior entre De Aldama y el consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, en el Ministerio de Transportes.
La visita de la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, también aparece en el informe. Ábalos habría informado a Sánchez de su llegada, recibiendo el visto bueno del presidente para una reunión discreta.
De Aldama, quien actuaba como intermediario entre España y Venezuela, habría gestionado diversos asuntos, entre ellos la compraventa de oro venezolano.
Además, la UCO señala la adquisición de un chalet en La Línea de la Concepción por parte de De Aldama, presuntamente destinado a Ábalos, y el alquiler de un piso en Madrid pagado por un testaferro.
Estos hechos, sumados a la relación de la pareja de Ábalos con empresas públicas dependientes del Ministerio, refuerzan las sospechas sobre su implicación en la trama.
Los agentes consideran que los indicios son suficientes para iniciar una investigación sobre el exministro.