Nintendo tomaba recientemente la decisión de demandar a Pocket Pair, desarrolladores de Palword, por vulneración de sus patentes. Una decisión judicial ante la que, sin embargo, no será fácil para los distribuidores de las aventuras de Pikachu y el resto de criaturas. Y es que la defensa de la marca, así como de sus patentes y contenidos de autor, centrándose en el plagio, será más compleja de lo que podría parecer.
Palworld llegaba en 2024 con gran fuerza, especialmente, desde la plataforma de Xbox. Un juego centrado en la supervivencia en un mundo abierto, lleno de criaturas, Pals, a las que capturar y hacer entrar en modo lucha, incluyendo manejo de armas. Un diseño que pronto hizo que muchos catalogaran a este juego como «Pokémon con armas».
Algo que le ha valido para que Nintendo, propietaria de Pokémon, haya cedido presentar una demanda en Japón contra Palworld por presunta vulneración de sus patentes. Y, en concreto, contra sus desarrolladores.
«Debemos tener en cuenta que, según las comunicaciones oficiales por parte de Nintendo, se alega que se ha producido una infracción en materia de patentes. No obstante, a fecha actual, aún no se han identificado específicamente las patentes en cuestión», explica a Confilegal Yasmina Isabel González Müller, abogada de Propiedad Intelectual.
«Las patentes en este caso podrían estar relacionadas con aspectos técnicos o mecánicos del juego que Nintendo tiene protegidos. Es el caso de los métodos de captura, interacciones entre criaturas, o incluso mecánicas de juego que son exclusivas de Pokémon», explica la letrada.
Situación en la que la territorialidad de las patentes es clave. «Sólo estarían protegidas en los países donde Nintendo haya logrado registrar dichas patentes. Si las patentes de Nintendo están registradas en Japón, pero no en otros territorios, el alcance de la demanda podría estar limitado a ese país»
¿Imitación o plagio de Pokémon?
«La diferencia entre inspiración y plagio radica en la dicotomía entre la idea y la expresión de la misma. Las ideas en sí no están protegidas por la ley de derechos de autor. Lo que se protege es cómo se expresan o ejecutan esas ideas», explica González Müller.
Una idea que desarrolla Albergo López Cazalilla, de Talos Abogados. «Habría que ver, en el caso por caso, si cada criatura similar es o no constitutiva de plagio o si hay suficientes elementos para entender que son inspiraciones o resultados basados en la misma idea».
«También cabe que un conjunto de criaturas similares que, individualmente, no sean infractoras, den lugar a una imitación desleal. La imitación es legal, pero no si supone riesgos de asociación por los consumidores, o si comporta un aprovechamiento de la reputación o esfuerzo ajeno, como podría ser el caso», destaca.
«Los personajes están protegidos bajo la ley de derechos de autor si son lo suficientemente originales. En el caso de Pokémon, los personajes (o criaturas) son únicos y presentan una personalidad, diseño y características distintivas que los hacen claramente identificables. En cuanto a Palworld, la clave será evaluar hasta qué punto los monstruos del juego son suficientemente diferentes de los Pokémon», explica la abogada, en el caso de la protección de autor.
Protección que, para López Cazalilla, podría extenderse a la propia mecánica del juego. «En cuanto a la protección de las mecánicas: en España, si están plasmadas, sujetas a medidas técnicas para mantenerse secretas y tienen un valor comercial, podrían consistir en secreto empresarial. En este caso, la ingeniería inversa, que permitiera elaborar algo similar basándose en los datos ya publicados, no sería ilegal».
Las sanciones que podrían imponer a Palworld si procediera la demanda
Demanda de Pokémon que, a pesar de no conocerse en su integridad, tendría que estar enfocada en las patentes. Y es que, para ambos abogados, queda prácticamente descartado que Pokémon pueda alegar confusión de ambas marcas por los consumidores.
Así pues, a pesar de que ambos videojuegos ostentan elementos parecidos, lo cierto es que apenas existen coincidencias en cuanto a las marcas registradas.
En el caso de que finalmente la justicia nipona admita la demanda de Pokémon, y decida condenar a Palworld, las sanciones son diversas.
En concreto, tal y como exponen los dos abogados a Confilegal, tres podrían ser las variantes de condena para el «Pokémon con armas».
«Palworld podría ser obligado a pagar daños y perjuicios a Nintendo, basados en las pérdidas sufridas o los beneficios obtenidos por la infracción», coinciden ambos letrados. Del mismo modo, los tribunales podrían «emitir una orden judicial para detener la fabricación, distribución y comercialización de Palworld en Japón». Y, consecuentemente, el videojuego podría verse obligado a la retirada en los territorios afectados.