La OUIJA, el tablero que conecta el mundo de los mortales con el de los espíritus, en la actualidad también es una marca registrada en la EUIPO por la juguetera Hasbro.
La compañía de juguetes tiene reconocida la marca como propia en el organismo europeo de marcas y patentes desde 2008, y gracias a su registro en todos los organismos nacionales de esta misma protección distribuye su juego bajo el nombre de «Ouija».
Aunque este instrumento de comunicación no nació con la intención de abrir las puertas del infierno, sí que ha atesorado un largo camino por las oficinas de patentes y marcas a lo largo y ancho del globo terráqueo.
La historia de la Ouija en el terreno de las patentes
Como se narra en Smithsonina magazine, a finales del siglo XIX unos hombres de Baltimore fundaron Kennard Novelty Company, entre ellos se encuentra el abogado de patentes Elijah Bond.
Estos empresarios se lucraron de la ferviente corriente espiritista que arrasaba Estados Unidos, una creencia de que los muertos podían comunicarse con los vivos, al encontrar una oportunidad de negocio única: construir un tablero que acelerara la comunicación entre personas y espíritus.
Así, en 1890 empezaron a comercializar la tabla, que se bautizó con la combinación de las palabras «oui», sí en francés, y «ja», su equivalente en alemán. Un año más tarde, Bond obtuvo la patente de la Ouija, o «tablero egipcio de suerte», como señala el documento original, por su nuevo «juguete o juego».
En esta primera patente quedo registrada el dispositivo, pero no su funcionamiento, lo que hacía más atractivo y más misterioso el tablero, por lo que
La ouija se popularizó y la empresa que la comercializaba pasó a manos de la empresa que dirigía William Fuld en 1919, un emprendedor que vio su potencial y registró el nombre como marca hace un siglo mientras era propietario de los derechos del juego.
Parker Brothers, empresa adquirida por Hasbro en 1991, se hizo con los derechos del juego en 1967
En 1967, la juguetera Parker Brothers compró los derechos a la empresa Fuld Company. Desde esta juguetera se seguía vendiendo miles de tableros, pero los motivos por los que la gente las compraba habían cambiado mucho: las ouijas resultaban inquietantes en lugar de espirituales, con una clara sensación de peligro.
Este cambio en la concepción del juego fue a raíz de la distribución de la película de El Exorcista, que impregnó de contenido satánico un medio de comunicación que hasta entonces se consideraba una forma lúdica de conversar con los fallecidos.
Y su distribución como juego ha llegado hasta ahora. En 1991, la juguetera Hasbro compró Parker Brothers, por lo que la Ouija pasó a ser parte del catálogo de la compañía de Rhode Island que había creado el Cluedo o el Monopoly.
En junio de 2006, Hasbro solicitó el registro en la EUIPO y desde 2008 este organismo reconoció la marca para sus categorías 28 y 41, «juguetes, juegos y juguetería» y «servicios de entretenimiento», respectivamente. El juego no se comercializa en España. Pero en la tumba de Bond se encuentra grabado el tablero original que empezaron a distribuir a finales del siglo XIX.