La Audiencia Nacional condena a 74 años de cárcel a 4 etarras que colocaron una bomba a dos periodistas apagón
Además de las penas de prisión, los magistrados imponen a los acusados la prohibición, por un período de cinco años una vez cumplida la pena privativa de libertad, de aproximarse a las víctimas del atentado.

La Audiencia Nacional condena a 74 años de cárcel a 4 etarras que colocaron una bomba a dos periodistas

11 / 12 / 2024 14:12

Actualizado el 11 / 12 / 2024 14:12

En esta noticia se habla de:

La Audiencia Nacional ha condenado a 74 años y 4 meses de cárcel a cuatro miembros de ETA que participaron en la colocación de una bomba, que no llegó a explosionar, en la puerta de la vivienda de San Sebastián donde residían un matrimonio de periodistas y su hijo de 1 año y medio. Los hechos ocurrieron el 10 de noviembre del año 2000.

Los magistrados Teresa Palacios, Francisco Segura y Fermín Echarri han condenado, en la sentencia 28/2024 de 9 de diciembre, a Imanol Miner Villanueva, Asier Garcia Justo, Jon Zubiaurre Aguirre como autores materiales de la colocación del artefacto y al inductor de la acción terrorista Patxi Xabier Macazaga Azurmendi, a 19 años y 10 meses de prisión por tres delitos de asesinato en grado de tentativa.

Y a otros 14 años y 10 meses por estragos terroristas, también en grado de tentativa. Los cuatro reconocieron durante la vista oral su participación en los hechos.

Además de las penas de prisión, los magistrados imponen a los acusados la prohibición, por un período de cinco años una vez cumplida la pena privativa de libertad, de aproximarse a las víctimas del atentado. Son los periodistas de El País Aurora Intxausti y de Antena 3 Juan Palomo. Tampoco podrán acercarse a su domicilio, lugar de trabajo y lugares frecuentados por ambos.

También se les prohíbe comunicarse con ellos por cualquier medio de comunicación, medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual, así como acudir al lugar en que residan las víctimas.

En cuanto a la indemnización, la Sala condena a los acusados al pago a Aurora Intxausti de 28.815,25 euros, además de otros 123.548,59 euros, y a Juan Palomo con la cantidad de 75.000 euros.

Daño moral “incuestionable”

La Sala considera que en el presente caso “es incuestionable el daño moral experimentado por ambas víctimas. Pues se vieron gravemente atacadas en su propio domicilio, de una manera inesperada y con altas probabilidades de haber podido perder la vida, tanto la suya propia como la de su hijo que por aquel entonces tan solo tenía dieciocho meses de edad”.

Añade que, a raíz de estos hechos, experimentaron un fundado y explicable temor a ser atacados de nuevo, motivo por el que se vieron obligados a abandonar el que había sido su lugar de residencia y dejar la forma de vida que habían mantenido hasta entonces.

Tras el atentado, subraya, tuvieron que cambiar de ciudad, de lugar de trabajo y alejarse con ello de su entorno familiar y de sus relaciones sociales hasta el punto de que en cada ocasión que tenían que regresar al País Vasco debían contar con protección policial.

La sentencia relata en sus hechos probados que en el año 2000 los procesados, como miembros del comando legal Gaua de ETA, realizaron labores previas de información para averiguar  el domicilio donde residía la pareja de periodistas y estudiar la viabilidad de colocar un artefacto explosivo en el rellano de su puerta, con la clara finalidad de atentar contra sus vidas y de causar daños en el inmueble.

El 10 de noviembre de 2000, sobre las 8 de la mañana, cuando Juan Palomo abría la puerta de su casa para dirigirse a su centro de trabajo, escuchó una explosión similar a la de un petardo, observando sobre el felpudo una maceta con una planta; Indicó a su mujer e hijo, que se disponían a salir del domicilio con él, que regresaran al interior de la vivienda y se colocaran en el lugar más alejado de la puerta.

El artefacto explosivo, compuesto por dos kilos y medio de dinamita y otros tantos de tornillería, a modo de metralla, estaba preparado para que se activara al abrir la puerta del domicilio, pero no llegó a explotar porque falló la conexión entre el detonador y el explosivo. 

Para la Sala, resulta acreditado sin lugar a duda que la colocación del artefacto en la puerta de la vivienda en la que residían los dos periodistas con su hijo de 18 meses “tenía como única finalidad causar su muerte de todos ellos o cuando menos este era el resultado que podían representarse como posible en el caso en que aquel artefacto llegara a detonar”.

Noticias relacionadas:

La AN ordena al Gobierno paralizar la instalación del campamento para migrantes en el Puerto de Ceuta

La Fiscalía se opone al tercer grado de Henri Parot y considera «prematura» su semilibertad

Tardón ordena al CNI, UCO y UDEF investigar quién planificó y financió la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta

La Fiscalía pide investigar en una misma causa la entrada masiva en Ceuta y la actuación del delegado del Gobierno

El juzgado de Ceuta envía a la AN la investigación sobre la actuación del delegado del Gobierno

La jueza Tardón reclama la causa contra el delegado del Gobierno en Ceuta por la llegada masiva de inmigrantes

Lo último en Tribunales

Konecta(1)

Ocho años de litigio: el TSJ andaluz confirma que los efectos de una modificación injustificada se retrotraen al origen frente a Konecta

zapatillas de trabajo empleada indemnización

Condenada a indemnizar con 166.000€ a una empleada por no comprar unas zapatillas de seguridad de 30 euros

El discurso de protección a la mujer en Ceuta se encuentra en una encrucijada entre cultura extranjera, y machismo nacional. Foto: EP

La AN ordena al Gobierno paralizar la instalación del campamento para migrantes en el Puerto de Ceuta

henri parot

La Fiscalía se opone al tercer grado de Henri Parot y considera «prematura» su semilibertad

soberanía ceuta melilla marruecos

Tardón ordena al CNI, UCO y UDEF investigar quién planificó y financió la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta