La celeridad y eficacia del sistema de Justicia son dos de los conceptos base de la recién estrenada Ley Orgánica 1/2025. Conocida como Ley de eficiencia procesal, se aprobó el pasado dos de enero y plantea una reforma organizativa del sistema de justicia en nuestro país.
Para alcanzar estos objetivos, el texto propone medidas de reestructuración en las distintas instancias y figuras, siempre con el enfoque de adecuar los procedimientos a los cambios sociales.
En este contexto, la Inteligencia Artificial (IA) se perfila como la herramienta adecuada para acometer el magno propósito, comenzando por la reorganización y actualización de los propios despachos de abogados, a los que ofrece diversos productos tecnológicos para gestionar de la manera más productiva su información interna.
Sólo en el ámbito procesal en España se producen al año dos millones de casos. La IA resulta clave aquí para facilitar el procesamiento de esas cantidades de información mediante el uso de diversas técnicas según el estadio del proceso.
Una de ellas es el Procesamiento del Lenguaje Natural, (NLP en inglés), técnica mediante la que desde Scalian Spain hemos desarrollado numerosos proyectos.
El NLP se centra en la relación entre la máquina y el lenguaje humano. Está desarrollado para que los dispositivos electrónicos comprendan, interpreten, generen y respondan al lenguaje humano de forma eficiente. Algunos de los ejemplos más conocidos son las sugerencias de búsqueda predictiva, los correctores ortográficos y el reconocimiento de voz.
PARA QUÉ UTILIZAN LOS DESPACHOS LA IA
En la actualidad, los despachos se están sirviendo del Procesamiento del Lenguaje Natural de diversas maneras, entre las que se destacan las siguientes: digitalización de contratos, investigación jurídica, redacción y análisis de documentos legales, automatización de tareas rutinarias, predicción de fallos t análisis de licitaciones.
Los procesos de digitalización, en primer lugar, se llevan a cabo en legaltech a través de un OCR, un sistema de reconocimiento óptico de caracteres, que permite digitalizar documentos escaneados, faxes o fotografías de documentos y transformarlos a archivos de texto.
Todos los equipos legales necesitan una herramienta de OCR para que los acuerdos escaneados o enviados por fax puedan incorporarse a las soluciones modernas de gestión y análisis de documentos.
En cuanto a la investigación jurídica, nos encontramos ante un aspecto esencial para el final óptimo de los procedimientos, pero que, a la vez, los alarga debido a la necesidad de ser exhaustivos.
Por poner un ejemplo, la resolución de una denuncia por lesiones personales puede demorar hasta tres años, con la posibilidad de desanimar a los clientes.
El procesamiento del lenguaje natural puede ayudar a acortar estos plazos al agilizar el proceso de investigación. Los motores de búsqueda legal impulsados por NLP pueden traducir un lenguaje sencillo a jerga legal, lo que facilita la selección de documentos y casos relevantes. Los programas de NLP más avanzados pueden, además, buscar conceptos, no solo palabras clave específicas, lo que ayuda a los abogados a encontrar lo que necesitan más rápido.
ANÁLISIS SEMÁNTICO
Así, el análisis semántico permite encontrar la respuesta a una pregunta formulada en un documento. Por ejemplo, si en un conjunto de acuerdos de confidencialidad, uno necesita conocer las ubicaciones geográficas de los tribunales designados para resolver disputas, estas solicitudes aislarán los pasajes relevantes.
Además, los programas de NLP pueden analizar un estudio de caso o documento y sugerir otros casos similares para que los revisen los abogados. Estas recomendaciones facilitan la comprensión de los precedentes de un problema de manera más rápida y completa.
Llegamos así a la redacción y análisis de documentos legales, parcela en la que cualquier vaguedad en un contrato u otro documento legal puede dar lugar a interpretaciones no deseadas.
El NLP puede ayudar a los abogados a evitar estos errores al redactar documentos, protegiendo a sus clientes y su reputación.
Algunos programas de revisión de contratos son capaces de procesar documentos en veinte idiomas, lo que ayuda a los abogados de todo el mundo a comprender o redactar contratos. Otros pueden crear automáticamente plantillas basadas en una ley, un acuerdo o una política de empresa determinados.
La automatización de tareas rutinarias, por su parte, ahorra tiempo a los abogados, reduce el estrés y los ayuda a atender a más clientes. Si bien la NLP en sí misma no es una tecnología de automatización, puede habilitar la automatización en algunas áreas.
El ejemplo más popular de esta aplicación son los chatbots. Estos programas, diseñados para simular una conversación con usuarios mediante texto o vox, llegan a brindar soporte las 24 horas, ayudando a estos clientes a obtener las respuestas que necesitan sin que los abogados tengan que trabajar horas extras.
Estos mismos servicios también podrían responder a las preguntas iniciales de las personas, ayudándolos a dirigirse a los servicios que necesitan más rápido.
REDACCIÓN BÁSICAS DE CONTRATOS
Algunas herramientas de automatización basadas en NLP redactan versiones básicas de contratos. Otras, tienen capacidad para organizar y archivar documentos automáticamente según el idioma que contengan.
La predicción de fallos es una de las aplicaciones más novedosas, sobre todo en cuanto al análisis predictivo de resultados de casos, ya que se analizan estudios de casos anteriores para construir modelos predictivos en una jurisdicción determinada.
Sus algoritmos llegan a predecir cómo puede fallar un tribunal, lo que ayuda a los abogados a diseñar un argumento más efectivo.
El análisis de licitaciones, por último, está arrojando unos resultados muy positivos, sobre todo en la gran empresa, donde el examen de documentos legales y contractuales requiere una gran cantidad de horas de trabajo por parte de equipos de expertos.
El análisis semántico facilita el trabajo de los abogados corporativos al ayudarlos a identificar rápidamente los puntos de atención en una licitación o contrato, lo que reduce el tiempo y el esfuerzo de procesamiento de documentos.
En conclusión, quiero destacar que desde Scalian hemos observado cómo, en los últimos años, la creciente carga de trabajo, tanto en los despachos como en el sistema judicial, está provocando la acumulación de casos, dificultando su resolución en el tiempo esperado.
Esta situación puede generar frustración para todos los actores del sector. La irrupción de la Inteligencia Artificial, y en particular el Procesamiento de Lenguaje Natural, se presenta como una herramienta prometedora para aliviar esta carga.
Aunque aún no haya desarrollado todo su potencial, ya está contribuyendo a agilizar procesos y a mejorar la eficiencia, brindando apoyo tanto a abogados, jueces como a clientes.