Un bombero del Ayuntamiento de Madrid ha conseguido que le sea concedida la compatibilidad para adquirir una licencia de taxi en la capital española. Ello, asegurando que su intención no es ser el conductor del vehículo, sino un «mero titular» y empleador de un tercero.
«Funcionario de carrera, de la categoría de bombero especialista». Así es el cargo de Simeone (nombre ficticio), un bombero del Ayuntamiento de Madrid que no dudaba en presentar ante el Área de Economía, Innovación y Hacienda de la capital española una solicitud para conseguir una licencia de taxi.
En concreto, el pasado 27de diciembre. Fecha en la que el bombero de profesión realizaba la solicitud de compatibilidad de su puesto público para «adquirir una licencia de taxi municipal». Y con ello, realizar una actividad privada.
Petición en la que Simeone explicaba ante el consistorio que él no ejercería como conductor de este vehículo. Y es que su intención era la de ser «un mero titular». Y así, que dicha licencia se explote «por un conductor asalariado, del que sería su empleador».
Un escrito gestionado por Servilegal Abogados que, con expediente 1/2025, era autorizado por área de gobierno de Madrid.
«Normalmente, los funcionarios no pueden ejercer actividades privadas de forma libre. Para hacerlo, hay que hacer una solicitud de compatibilidad. Fundamentamos que tendría trabajadores, y que no afectaría a su trabajo, y nos lo han aceptado», explica a Confilegal el abogado Ignacio Palomar Ruiz, socio director.
Su actividad de bombero no se verá afectada por el taxi
«Se deduce que la actividad consistente en ostentar la titularidad de licencia de auto taxi, contratando personal dependiente, se integra en la administración del patrimonio personal o familiar», expone la administración. Y por ello, se entiende que esta actividad «quedaría exceptuada del régimen de incompatibilidades».
Una aprobación de la compatibilidad que, sin embargo, expone ciertos límites al bombero.
«Que ostente la mera titularidad, sin que realice personalmente la conducción del mismo», estipula el Consistorio madrileño. Del mismo modo, es condición que esta licencia «no menoscabe el estricto cumplimiento de sus deberes. O comprometa su imparcialidad o independencia, ni se dañe el interés público».
Tampoco deberá ser «excusa de asistencia» a su puesto como bombero. Ni este trabajo público será utilizado para el ejercicio de esta actividad mercantil.
Condiciones que, al cumplirse, habilitan al bombero para contar con una licencia de taxi privada. Y con ello, el Ayuntamiento de Madrid parece abrir las puertas a la compatibilidad de los funcionarios públicos en la obtención de licencias taxi y VTC.