Diversas organizaciones feministas han enviado una queja al Observatorio de Igualdad y a la Defensora de la Audiencia de RTVE, en rechazo de las «descalificaciones» que han advertido en el programa de Jesús Cintora contra el Partido Feminista de España y su presidenta, Lidia Falcón. Unas declaciones en la televisión pública que han tildado de «incitadoras al odio».
El pasado 31 de julio, el programa «Malas Lenguas» de Jesús Cintora, se hacía eco de un informe elaborado por Global Project Against Hate and Extremism. Un informe en el que aparecían análisis sobre presuntos «grupos de extrema derecha en España». Y en el que se incluía al Partido Feminista de España (PFE9). Formación a la que el informe calificaba como «anti trans y anti LGBTQ+».
Un informe que aparecía en el programa de RTVE. Y que llevaba a decenas de organizaciones feministas a enviar una queja a la televisión pública.
“Denunciamos, concluye la carta enviada a la presidenta del Observatorio de Igualdad y a la Defensora de la Audiencia de RTVE, la indignante maniobra del programa «Malas Lenguas» de RTVE, que intenta equiparar las legítimas y pacíficas demandas del feminismo español con los posicionamientos antidemocráticos de la extrema derecha”, apuntaba la carta enviada por las asociaciones feministas.
Organizaciones firmantes que concluyen el escrito solicitando que «se considere este grave caso de manipulación histórica en RTVE como una mala práctica periodística que fomenta el odio hacia una persona y una organización con aportaciones comprobadas a la consolidación de la democracia en España».
El informe utilizado por RTVE, un «intento torticero» de deslegitimar a la organización
Un escrito en el que, del mismo modo, las feministas señalan que Global Project Against Hate and Extremism, la organización que RTVE utiliza como fuente de autoridad, es una pequeña organización de Estados Unidos de dudosa reputación, que no se enfoca a realizar análisis sobre todas las formas de totalitarismo. «Está formada por dos mujeres que destinan la mitad de su recaudación procedente de donaciones a pagar los sueldos de sus dos fundadoras», critican.
Recuerdan, así mismo, que el Partido Feminista de España ha sido un espacio político comprometido con la defensa de los derechos de las mujeres en todos los ámbitos, contribuyendo al desarrollo de la teoría feminista en España. Y que su presidenta, Lidia Falcón, marxista y feminista de larga y comprometida trayectoria, es una figura respetada del feminismo español.
Calificar al Partido Feminista de España como fascista, denuncian las organizaciones firmantes de la queja, “es un intento torticero de deslegitimar a una organización históricamente comprometida con la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. Este partido ha luchado contra la explotación sexual y reproductiva de las mujeres, ha participado activamente en la elaboración de leyes sobre el divorcio, el derecho al aborto y la violencia de género y su labor forma parte de las luchas históricas del feminismo en España”.
Según advierten las organizaciones feministas, “la intención detrás de la ficha elaborada por Global Project Against Hate and Extremism sobre el Partido Feminista de España es evidente”. “Aquella organización se posiciona en contra de los derechos de las mujeres basados en el sexo y ataca a Lidia Falcón, una pionera en la lucha por los derechos de las mujeres en España, cuyo legado sigue influyendo en nuevas generaciones de feministas. Su trabajo ha sido fundamental para visibilizar las problemáticas específicas de las mujeres y contribuir a la construcción de un movimiento feminista fuerte y organizado en nuestro país”.