Opinión | Por el Derecho Humano a la Conciencia

JESÚS SELIGRAT
Jesús Seligrat, abogado y académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, hace una reflexión humanista sobre la deslealtad, la pérdida de fe social y la necesidad del Derecho Humano a la Conciencia como base de dignidad, libertad y progreso. Foto. Confilegal.

7 / 12 / 2025 05:39

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Agnósticas, agnósticos, desencantadas y desencantados, por confiar en terrenales diosas y dioses de carne, piel y sentimientos, muchos seres humanos, nos sentimos victimas de deslealtades y aun así, continuamos defendiendo el Derecho Humano a la Conciencia, como universal valor necesario, capaz de poner vida en la vida.

Entregar vida, pasión , inteligencia y libertad en el corazón de los seres humanos y sentir decepción por graves deslealtades ,hace sangrar la fé social en la Humanidad , gestando desconfianza, agnosticismo y degradante decepción .

Con exceso de ciencia,con impositiva tecnología y sin conciencia, el fracaso, la involución y la decepción en gran parte de la Humanidad, delatan que poner nocividad en el comportamiento humano, gesta irreparable decepción en la razón, dolor en el corazón y desesperanza en que el futuro sea progreso, si no se garantizan derechos , libertades, solidaridad del amor social y paz internacional.

Rigurosos estudios demuestran que si en verdad un numero elevado de seres humanos tuvieran conciencia de lo que hacen y de todo aquello que deberían realizar , aumentarían de forma alarmante y fatal los suicidios en la Tierra.

Si escribir recto en lineas torcidas resulta difícil, retorcer derechos y libertades gestará indefensión, inseguridad e indigencia, ya que derechos y libertades troceados, recortados o disminuidos generan su integral invalidez.

La experiencia vivencial demuestra que , inmediatez y eficacia , raras veces caminan unidas en el mundo actual, cuando la conciencia social es suplantada en múltiples supuestos por sofismas, fanatismos exacerbados e interesadas tergiversaciones.

Los graves problemas que dañan a gran parte de seres humanos, no se sanan ocultándolos, sino desde la libertad de la verdad gestando, creando soluciones eficaces, capaces de garantizar que la vida y la muerte en la Humanidad se desarrollen con dignidad.

¡La pena de muerte, no resultará eficazmente derogada, si vivir y morir en mujeres, hombres, menores, jóvenes, ancianas y ancianos no se desarrolla con integral dignidad!

La conciencia, constituye tribunal humano, capaz de discernir entre lo justo y lo injusto, entre lo digno y lo indigno, entre verdad y falsedad, entre vivir disfrutando y vivir sufriendo. ¡Defiendo la religión social de la conciencia como baremo capaz de medir la creación en derechos y libertades y la destrucción, sangrandolos, hiriendolos o aniquilandolos!

Frente al insuficiente y presunto logro de la igualdad en la pobreza, como conciencia de progreso y avance, defiendo lograr la igualdad en la riqueza de los seres humanos, frente a constituir “papás y mamás imperialistas“ defiendo garantizar integralmente derechos, libertades individuales, económicas, sociales, culturales, sanitarias, y ambientales en favor de la Humanidad, enraizadas en necesaria y legitima conciencia de la realidad fáctica, protegiendo específicamente a los más débiles, dependenciales y vulnerables seres humanos.

Determinadas codicias, ambiciones, corrupciones, y alarmantes desigualdades, actúan como cooperadoras necesarias de ruinas económicas personales, sociales, culturales y asistenciales en un numero muy elevados de seres humanos, impregnados de buena fe, que creen en crear , convencidos que destruir ilusiones, futuro y sueños , siempre será involución, jamás progreso, avance ni futuro innovador.

El Derecho Humano a la Conciencia, resulta tan necesario, como capaz de acabar con falsedades, utopías, deslealtades y maliciosos engaños. ¡Engañar al ser humano, constituye grave mal trato a la conciencia , como medida de equidad entre lo justo y lo ilegitimo!.

La conciencia como corazón social, diagnostica dolencias y carencias asistenciales, que deben ser evitadas en aras de alcanzar que convivir no sea destruir, que triunfar no constituya discriminar haciendo morir el progreso en mundos de primera , segunda y tercera precariedad.

El Derecho Humano a la Conciencia gesta progreso , avance , innovación y futuro, como triunfo de la concordia, progenitora universal de estabilidad, reinserción y paz universal.

Si la palabra constituye sentimiento universal de comunicación, que la concordia sea capaz de encontrar todo aquello que en verdad, en justicia y libertad une a la Humanidad, como eficaz garantía del Derecho Humano a la Conciencia.

Un mundo sin el Derecho Humano a la Conciencia, constituiría antesala de un mundo sin garantía en vidas y muertes con integral dignidad en los seres humanos.

La religión social y filosofía humanitaria de la conciencia, reside prioritariamente en creer en crear, defendiendo desde la libertad de la verdad, que los seres humanos vivan en entorno solidario de pasión , inteligencia y libertad , siendo el Derecho Humano a la Conciencia la más necesaria raíz para que así sea.

Jesús Seligrat, abogado y académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, hace una reflexión humanista sobre la deslealtad, la pérdida de fe social y la necesidad del Derecho Humano a la Conciencia como base de dignidad, libertad y progreso. Foto. Confilegal.

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