Opinión | Del Estado de Derecho a la esclavitud tecnológica: la humanidad ante el colapso de sus derechos y libertades

JESÚS SELIGRAT
Jesús Seligrat es académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Foto: Confilegal.

24 / 01 / 2026 05:40

En esta noticia se habla de:

Resulta evidente que la presunción de inocencia y la legítima defensa en los seres humanos deben constituir pilares fundamentales en todo Estado Social y Democrático de Derecho.

La legítima defensa debe ser proporcional a la agresión sufrida, sin gestar violencia, siendo un medio legal y natural por el que los seres humanos tienen derecho a defenderse cuando su vida, su integridad, su privacidad, sus bienes, su intimidad, sus libertades y sus derechos son vulnerados, sin que nadie se tome la justicia por su cuenta, respetando siempre la legislación en vigor.

¡El ejercicio de ciudadana y ciudadano jamás debe sangrarse, convirtiendo a los seres humanos en súbditas ni súbditos!

Con el debido respeto, con legítima reflexión social, el panorama mundial político-social, económico, ambiental, sanitario y asistencial que embalsama y daña a mujeres, hombres, menores, jóvenes, ancianas y ancianos resulta, a todas luces, tétrico, horroroso, aberrante, injusto, belicista, insolidario y degradante.

En determinados supuestos impera la política espectáculo, la política teatro, la política que genera desencanto, frustración e indefensión social, económica, jurídica, sanitaria y asistencial en millones y millones de seres humanos en la Tierra.

Sin demagogias, sin utopías, sin tergiversaciones, adolecen de escándalo determinadas y determinados gobernantas y gobernantes en instituciones públicas, afectando dolosa y gravemente a nuestra racional inteligencia, a nuestros derechos, a nuestras libertades, a nuestros bolsillos y a la verdad de la realidad con evidencia.

En base a la necesaria libertad de expresión, a la libertad de pensamiento y a la libertad existencial en la búsqueda de soluciones viables sin dañar a la razón, al sentido común y a la inteligencia de los seres humanos, ¿cómo se puede invocar con rigor y respeto democracia con trilogía e independencia de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial en Estados Sociales y Democráticos de Derecho, donde los pueblos padecen, sufren y sangran determinados supuestos de inseguridad económica, sanitaria, vivencial, existencial e insolidaria, destruyendo su dignidad, siendo recortados derechos y libertades, refugiándose en el natural derecho a soñar como único aliciente para continuar subsistiendo en las llanuras de la tierra y el techo del firmamento como único hogar, sin esperanzas de mejorar?

¿Determinados líderes cómo pueden mirar a los ojos de la verdad e, incluso, atreverse a mirar a los ojos de determinados seres humanos que sufren, padecen y mueren embalsamados por indignidad, pobreza, horrorosa indefensión con indigencia integral, resultando ficción una vida y muerte con dignidad?

Respetando toda ideología política, social, religiosa y civil, pregunto con el rigor de la realidad vivencial, sin fanatismos: ¿hasta cuándo van a continuar las guerras de ambiciones económicas desmesuradas?, ¿cuándo finalizarán determinadas dictaduras digitales que convierten a los seres humanos en dígitas y dígitos, arruinando toda garantía en el derecho humano a la privacidad y a la intimidad, aniquilando libertades y seguridad, sin dejar en olvido el atroz laberinto de la mal denominada inteligencia artificial, el terrorismo cibernético con la indefensión que gesta la ciberdelincuencia, con enormes lagunas legales sin tipificar?

Respetando toda ideología política, social, religiosa y civil, pregunto con el rigor de la realidad vivencial, sin fanatismos: ¿hasta cuándo van a continuar las guerras de ambiciones económicas desmesuradas?, ¿cuándo finalizarán determinadas dictaduras digitales que convierten a los seres humanos en dígitas y dígitos, arruinando toda garantía en el derecho humano a la privacidad y a la intimidad, aniquilando libertades y seguridad, sin dejar en olvido el atroz laberinto de la mal denominada inteligencia artificial, el terrorismo cibernético con la indefensión que gesta la ciberdelincuencia, con enormes lagunas legales sin tipificar?

Analizando con el rigor de la realidad vivencial actual, resulta claro el enriquecimiento elevado en determinados propietarios de las nuevas tecnologías y el empobrecimiento integral en libertades, seguridad, privacidad, independencia e intimidad en millones de seres humanos en la geografía mundial, careciendo del Derecho Humano a la Legítima Defensa de todo cuanto sufren en sus vidas.

Negar la realidad de lo que acontece en el mundo jamás logrará la muerte de su verdad; por ello, sin que para nada sienta mi vocación de jurista, defensor de derechos y libertades en favor de la Humanidad, ningún criterio negacionista hacia la digitalización en libertad, no impositiva ni dictatorial en derechos y libertades, valorando con respeto y aplauso social las nuevas tecnologías favorecedoras de avance científico sin retroceso en el derecho humano a la libertad, a la intimidad y a la privacidad. ¡Que digitalizar no constituya dictar, imponer ni gestar esclavitud digital!

Se ha enterrado, con presunta premeditación y alevosía, a la “generación del papel”, incinerando el necesario y lúcido papel de seres humanos, sustituyendo a mujeres y hombres por máquinas, con aumentos alarmantes de paro laboral y bajas laborales, sin olvidar los graves e irreparables perjuicios contra la salud mental sensorial, psicológica, neurológica y física en múltiples supuestos en la Humanidad.

¡El paso del tiempo, como notario universal de verdad, ya ha comenzado a delatar determinados y profundos perjuicios y daños psicológicos, sociales, dependenciales, mentales y oftalmológicos!

Como creador de la nueva figura jurídica del Defensor del Mayor, desde hace más de 25 años mantengo que enterrar la verdad en la historia de la Humanidad sangraría el pasado y haría morir el futuro; por ello, no garantizar el derecho humano a la ancianidad establece similar analogía a borrar y enterrar universales méritos de la generación del papel, destruyendo en parte el papel prioritario, axiomático y necesario del ser humano en libertad, sin ser impositivamente anulado por máquinas que gesten vulneración y carencia en sus derechos y libertades.

¡Libertad, información, comunicación, privacidad e intimidad resultarán integralmente dañadas por toda imposición dictatorial, aunque sea digital!

En Legítima Defensa de Derechos y Libertades en la Humanidad, toda imposición dictatorial de la digitalización complicaría múltiples aspectos en la vida habitual de los seres humanos, como lo evidencian las dependencias actuales de móviles, ordenadores y aparatos digitales.

¡Averías en máquinas y aparatología digital paralizarían el mundo: instituciones públicas, empresas, instituciones sanitarias, judiciales…!

¡Los seres humanos, hombres y mujeres, no deben depender de las máquinas, de la aparatología digital, siendo las nuevas tecnologías quienes deben estar al servicio de los seres humanos, no dictarles, imponerles ni embargarles sus vidas! ¡No a la esclavitud digital en el mundo! ¡El progreso no debe resultar involución ni dictadura dependencial en la Humanidad!

El ADN de la digitalización ha deshumanizado, en múltiples supuestos, relaciones afectivas, familiares, sociales, económicas, laborales y culturales, y determinadas relaciones de comunicación en libertad, sin dictaduras impositivas de absorbentes tecnologías.

Del mirar a los ojos se ha pasado a mirar a las máquinas, sin que hasta la fecha se haya subsanado la enorme laguna legal existente en la presuntamente ilegítima inteligencia artificial, gestante de situaciones no queridas ni deseadas por quienes defendemos Estados Sociales y Democráticos de Derecho, garantes de seguridad.

Invocando profundo respeto, como colaborador necesario en toda libertad de opinión y libertad de expresión, quienes aprecien ficción en todo cuanto expongo en este artículo posiblemente, en un cercano mañana, comprenderán con tristeza que la trágica ficción mundial residió en no haberlo evitado en Legítima Defensa de Derechos y Libertades en favor de la Humanidad.

Opinión | Por el derecho humano a la paz

Opinión | Por el Derecho Humano a la Conciencia

Opinión | Por la resurrección de los vivos

Opinión | Por el derecho humano a la proporcionalidad

Manifiesto por la justicia social de las libertades

Por el «pacta sunt servanda» electoral

Lo último en Firmas

teniente coronel balas(1)

Opinión | Un binomio lapidario: «Al final, el que paga manda»

Trump y el eje chino-ruso-iraní

Opinión | China, Rusia e Irán, el Eje que Trump no supo ver

El Supremo da luz verde a la regulación del Ayuntamiento de Bilbao sobre los pisos turísticos

Opinión | El Tribunal de Instancia de Madrid avala denegar la inscripción de pisos turísticos que incumplen la normativa urbanística

Diseño sin título (4)

Opinión | ¿El fin de la Segunda Oportunidad tal como la conocíamos?

CDL - El estrecho de Ormuz y la fuerza mayor bajo el derecho de Inglaterra y Gales (II)

Opinión | CDL: El estrecho de Ormuz y la fuerza mayor bajo el derecho de Inglaterra y Gales (II)