Tres directivos de Deloitte han declarado este lunes ante el magistrado Juan Carlos Peinado. Su testimonio añade una pieza más al puzle de la investigación: Cristina Álvarez, asesora de Begoña Gómez en Moncloa, estuvo presente en reuniones entre la consultora y la esposa del presidente del Gobierno sobre la cátedra de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Aunque los testigos han precisado que Álvarez no intervino activamente.
El presidente de Deloitte España, Héctor Flórez, compareció junto a Juan Pedro Gravel y Carmen Sánchez ante el titular del Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid.
Gravel confirmó la presencia de Álvarez y explicó que la percibía como «una colaboradora» de Gómez. Flórez, por su parte, aseguró no conocer a la esposa de Pedro Sánchez, salvo por un saludo puntual.
El magistrado Peinado los citó para esclarecer el papel de Deloitte en la cátedra que codirigió Gómez.
Y les requirió, junto a otras empresas, que aporten agendas y actas de reuniones relacionadas con la plataforma digital transformatsc.org, el software por el que se investiga a Gómez por presunta apropiación indebida.
CINCO DELITOS, CUATRO LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
La instrucción mantiene a Begoña Gómez como investigada por cinco presuntos delitos: tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida de marca, intrusismo y malversación.
Las pesquisas avanzan en cuatro frentes: el presunto tráfico de influencias a favor del empresario Juan Carlos Barrabés, también investigado; la gestión de la cátedra y dos másteres que codirigía en la UCM; la presunta apropiación del software de dicha cátedra; y el nombramiento de Cristina Álvarez como asesora en Moncloa, quien también está imputada por su participación en gestiones empresariales.
DELOITTE SE DESMARCA DEL SOFTWARE
La consultora ha dejado claro su perímetro de actuación. En un escrito al magistrado, Deloitte explicó que su trabajo consistió en «prestación de soporte y asesoría a la oficina de proyecto», pero subrayó que nunca participó en la creación, desarrollo ni mantenimiento técnico del software.
«Deloitte Consulting nunca tuvo acceso directo al software y tampoco participó en su creación, desarrollo y mantenimiento. Por este motivo, no contamos con los ejecutables, repositorios, desarrollos o entregables digitales de los códigos fuente», señaló la compañía.
Los testigos de este lunes han reiterado esta posición: llegaron cuando la oficina de proyecto ya funcionaba y se limitaron a tareas de coordinación y asesoramiento.
La herramienta digital, diseñada para que las pymes midieran su cumplimiento en transformación social competitiva, quedaba fuera de su ámbito técnico.
El requerimiento del magistrado responde a las peticiones de las acusaciones populares, que solicitan nuevas diligencias para «posibilitar la debida concreción del eventual escrito de acusación y poder preparar el eventual juicio oral».