Opinión | El día que la IA inventó una sentencia… y casi cuela

Jordi Muñoz-Sabaté advierte que el verdadero peligro no es que la IA “alucine”, sino que el jurista humano firme sin comprobar y convierta una cita inexistente en doctrina a fuerza de repetirla.

9 / 01 / 2026 00:34

Actualizado el 10 / 01 / 2026 01:02

Ha caído en mis manos una sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante (Sección 8ª) de 8 de octubre de 2025, y, aunque el asunto de fondo gira en torno a la exoneración del pasivo insatisfecho, lo que de verdad llama la atención es un párrafo, digamos, lateral, casi una nota al margen.

La Sala empieza con educación, con esa que consiste en decir “no es un dechado de precisión forense” cuando en realidad apetecería decir “vaya jeta”.

Pero el golpe no está ahí. El golpe llega cuando constata que el recurso de apelación en cuestión no solo pretendía sacar de la cita a una sentencia del Tribunal Supremo una doctrina que la sentencia no fija, sino que además le atribuye, entre comillas, un texto que no existe.

Y no trata de una frase de relleno. Son párrafos enteros, perfectamente construidos, con mención a una Directiva europea, al TJUE, y una conclusión redonda, de las que te dejan el asunto ya sentenciado.

Alucinaciones o engaño

Pues bien, en este punto la Audiencia propone dos hipótesis. O esto son “alucinaciones” de la inteligencia artificial, o es un engaño de los de toda la vida con el encanto folclórico de la picaresca y con un punto de desprecio por la buena fe procesal.

Lo divertido (si es que algo puede ser divertido en este mundo de la justicia) es que las alucinaciones no las ha inventado la IA. La IA, en todo caso, las ha modernizado.

Antes las alucinaciones tenían aspecto humano: “como es sabido”, “jurisprudencia consolidada”, o “lo ha dicho una Audiencia” (no se especifica cuál, para no comprometerla).

También los jueces (Homo sum, humani nihil a me alienum puto) han tenido sus deslices a base de memoria creativa, selectiva, del corta-y-pega, y del antecedente que se encaja con calzador.

La diferencia es que la alucinación humana suele dejar señales de pudor a modo de un “según reiterada jurisprudencia”, un “como es sabido”, una cita sin apellidos y, sobre todo, la prudencia de no encerrar en comillas (y encima en cursiva) lo que no está escrito en ningún lugar.

La alucinación algorítmica, en cambio, no duda, no titubea y no se sonroja.

La IA no miente, fabrica verosimilitud

La IA no “miente” como miente un pícaro, con esa torpeza artesanal que acaba delatándolo; hace algo más peligroso: fabrica verosimilitud.

Y la sirve con tono solemne, sintaxis impecable y esa cadencia burocrática que, por alguna razón, parece convertir cualquier cosa en respetable.

Ahora estamos viendo estos casos como anécdotas. Pero van a ir a más. No tanto porque el mundo se haya vuelto de repente más tramposo (la fauna es estable; del Lazarillo de Tormes para acá, la picaresca no se ha extinguido), sino porque ahora el error se puede producir en serie.

Y el problema no es la máquina. El problema es el humano que firma sin mirar.

Y el día realmente peligroso no es aquel en que un tribunal lo detecta y lo desactiva. El día peligroso es el día en que no se detecte, cuando la cita falsa pase por cansancio, por confianza o por falta de tiempo.

Entonces se corre el riesgo de que se replique en un escrito judicial y después en una resolución, para acabar convertida en doctrina por el método más antiguo del mundo: repetirlo hasta que parezca verdad.

Esto, en un sistema que vive de textos y autoridad, es la versión jurídica de la posverdad: no importa si ocurrió. Importa si está escrito y si circula.

Opinión | Voz clonada, número real: el fraude bancario difumina la frontera de la operación autorizada

El CGPJ elabora una guía de 135 páginas para que los Tribunales de Instancia no naufraguen en la improvisación

Opinión | IA, secreto profesional y confidencialidad: la nueva frontera deontológica para la abogacía

Joaquín Delgado, magistrado de la AN: “La delincuencia está utilizando muchísimo la IA para un montón de delitos y nosotros vamos a remolque”

Javier Puyol: «Lo que vemos cada día son fallos en los controles preventivos de Compliance de los partidos políticos»

La Justicia digital suspende ante la abogacía madrileña: expedientes incompletos, fallos técnicos y riesgo de indefensión

Lo último en Firmas

triaje

Opinión | Ceuta ante la crisis migratoria: una respuesta jurídica desde el Derecho europeo

jefe de la CIA

Opinión | El avión del Vnukovo: La última vez que un director de la CIA voló a Moscú, hubo guerra

Camp Nou independentismo

Opinión | El FC Barcelona desprecia a sus campeones del mundo y se pliega al independentismo

responsabilidad difusa

Opinión | Del cumplimiento corporativo al gobierno propio de la diligencia

fraude telefónico

Opinión | Voz clonada, número real: el fraude bancario difumina la frontera de la operación autorizada