El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) valora positivamente que el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes anuncie actualizar las compensaciones del Turno de Oficio, pero advierte de un problema técnico grave: tal como está diseñada, la medida podría ser inaplicable en la práctica.
“El Turno de Oficio es un servicio esencial del Estado de Derecho y no puede sostenerse sobre baremos inoperantes o normas desconectadas de la realidad digital”, subraya el diputado responsable de Turno de Oficio, Juan Manuel Mayllo.
El problema: un baremo obsoleto en la era digital
El núcleo del conflicto es sencillo: el nuevo baremo retributivo sigue midiendo la complejidad de los casos «por folios» —cada mil folios generan compensación adicional—, pero los expedientes judiciales ya no se folian como antes.
Ahora funcionan por «acontecimientos» en sistemas electrónicos, donde cada acontecimiento agrupa varios documentos sin numeración de páginas tradicional.
La consecuencia es práctica e inmediata: aunque un abogado trabaje en un caso complejo, no podrá acreditar cuántos folios tiene el expediente, ni siquiera con certificación oficial, porque el sistema informático judicial no está diseñado para ese recuento. Sin acreditación, no hay pago adicional.
La solución que reclama el ICAM
El Colegio exige una de dos opciones: cambiar el baremo para que mida por «acontecimientos» en lugar de folios, adaptándolo al sistema digital real, o bien modificar el sistema informático judicial para que permita contar y certificar folios de forma verificable.
«Si no se adapta el baremo al expediente electrónico, el incremento queda en declaración de intenciones sin efectos económicos reales», añade Mayllo.
El ICAM también cuestiona aspectos del anuncio ministerial. Por un lado, considera que el reconocimiento del derecho a asistencia jurídica gratuita para colectivos vulnerables ya está en el artículo 2.h) de la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita.
Desarrollarlo reglamentariamente es necesario, pero no puede presentarse como innovación.
Por otro lado, critica el término «incentivos económicos» por equívoco. Se trata de actualizar módulos de pago y remunerar trabajo ya realizado que hoy no se paga o se paga insuficientemente.
Contexto: protestas que fuerzan la reacción
Este anuncio llega tras la movilización de abogados del Turno de Oficio en la Audiencia Nacional, respaldada por el ICAM, que denunció la precariedad del servicio y el riesgo de colapso de la justicia gratuita.
La renuncia masiva de letrados llevó incluso a la Presidencia de la Audiencia Nacional a manifestar su preocupación.
«Nos alegra que se reaccione, pero ahora toca que la mejora sea efectiva», concluye Mayllo. «El Turno de Oficio es un pilar del Estado de Derecho y necesita avances reales: baremos acreditables, pagos ajustados al trabajo y normativa alineada con la realidad digital. Solo así se protege el derecho de defensa.»