Carmen Giménez Cardona es la nueva decana del Colegio de Procuradores de Madrid tras imponerse por 432 votos a Francisco Montalvo, que consiguió 243 votos y a Noel Dorremochea, que obtuvo 233 votos en las elecciones que tuvieron lugar en el día de ayer en el Hotel Meliá Castilla.
Al recuento final se llegó pasadas las 12 de la noche.
En total ha votado un poco más de la mitad del censo de procuradores de Madrid, aunque la participación ha sido superior, en 124 votos, a las de las pasadas elecciones. 908 votos en 2026 frente a los 784 votos de hace cuatro años.
Giménez Cardona era vicedecana saliente en la Junta de Gobierno anterior.

Su candidatura se produce en un contexto que ella misma califica de “delicado” para la procura, marcado por la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, de Eficiencia del Servicio Público de Justicia, el descenso de la actividad en los órganos judiciales y los cambios estructurales en la organización judicial.
Uno de los ejes centrales de su diagnóstico es, precisamente, el impacto de esta norma.
Giménez Cardona sostiene que su aplicación ha generado “desorden” en los juzgados y una ralentización de la actividad, en parte por la falta de concreción en torno a los métodos adecuados de solución de controversias (MASC) y, especialmente, al denominado requisito de procedibilidad.
Desde su punto de vista, la indefinición sobre cómo acreditar el intento previo de solución extrajudicial está provocando dudas interpretativas que afectan directamente a la admisión de demandas y, en consecuencia, al trabajo de los procuradores.
“Más allá de la mediación o la conciliación, figuras como la negociación directa o la oferta vinculante carecen aún de criterios claros”, advirtió en una reciente entrevista con Confielgal.
En este escenario, aboga por una revisión técnica de la norma, al considerar que la actual configuración no resulta adecuada para todos los supuestos, como determinados procedimientos de familia o reclamaciones en comunidades de propietarios.
Defensa de la función procesal del procurador
Frente a los planteamientos que cuestionan la necesidad de la procura, la nueva decana reivindica su papel como operador jurídico especializado en la gestión procesal.
“La función del procurador no es sustituible sin impacto en la eficiencia del sistema”, sostiene, subrayando su intervención en el impulso del procedimiento, el control de plazos, la práctica de actos de comunicación y la prevención de errores procesales.
En esta línea, su candidatura defiende una concepción técnica de la procura que integra tanto el conocimiento procesal como una comprensión suficiente del derecho sustantivo, en la medida en que ambos planos confluyen en la práctica diaria.

Procuradores como agentes de ejecución
Otro de los puntos estratégicos de su programa es el desarrollo de la figura del procurador como agente de ejecución.
Aunque reconoce que la normativa reciente ha introducido avances, los califica de “limitados” y plantea la necesidad de ampliar competencias, particularmente en actuaciones materiales de ejecución.
Entre las medidas que considera prioritarias figura el acceso al punto neutro judicial, lo que permitiría al procurador obtener información patrimonial relevante para instar embargos y otras medidas ejecutivas bajo la dirección del letrado de la Administración de Justicia.
Giménez Cardona defiende, además, un modelo de colaboración —y no de competencia— con estos profesionales, en el que el procurador actúe como ejecutor material bajo supervisión.

Reformas internas: cuotas y justicia gratuita
En el ámbito colegial, su programa incluye propuestas de carácter económico y asistencial. Entre ellas, la revisión del sistema de cuotas, con la eliminación de la cuota fija en los meses de agosto y diciembre y la evolución hacia un modelo más proporcional a la carga de trabajo.
Asimismo, plantea reforzar el compromiso con la justicia gratuita, reclamando mejoras en las condiciones y baremos, en un ámbito que considera estructural para la profesión.
Interlocución institucional y funcionamiento de los juzgados
Giménez Cardona sitúa como una de sus prioridades el restablecimiento de un diálogo fluido con los órganos judiciales y las administraciones, tanto en el ámbito autonómico como estatal.
A su juicio, la actual reorganización judicial exige una mayor coordinación operativa, especialmente en los partidos judiciales, donde la implantación de las reformas está generando disfunciones.
En este sentido, aboga por un modelo de interlocución continua que permita identificar incidencias, compartir criterios y mejorar el funcionamiento del sistema desde la práctica diaria.
Visibilidad y futuro de la procura
Giménez Cardona subraya la necesidad de mejorar la visibilidad social de la procura, al considerar que el desconocimiento de su función debilita su posición dentro del sistema de justicia.
Su candidatura se apoyó en una idea central: el procurador sigue siendo un elemento necesario para el correcto funcionamiento del proceso judicial.
“Si no existiera, sus funciones tendrían que seguir realizándose”, afirmó.