La visibilidad de la profesión de la procura, o el impulso de la profesión en plena «modernización de la Justicia», son algunos de los principales objetivos que la nueva junta de Gobierno del Ilustre Colegio de Procuradores de Madrid (ICPM).
Unos objetivos ante los que el equipo de Carmen Giménez Carmona, tiene clara la receta: mantenerse como «procuradores de trinchera» y accesibles a la ciudadanía.
El pasado 26 de febrero, los procuradores de Madrid escogían a Giménez Carmona como la nueva decana del ICPM.
Un resultado electoral que la convirtió en la primera mujer al frente de la procura madrileña en los más de 450 años de historia de la institución.
Junto a ella, se presentaron los nuevos integrantes de la Junta de Gobierno del Colegio, compuesta por 10 mujeres y 6 hombres.
Una cifra que desde la nueva Junta ha querido ponerse en valor en los primeros momentos de su andadura.
«Hay una razón muy sencilla», explicaba la decana «en estos momentos, la procura de Madrid tiene alrededor de un 70% de mujeres. Por esa razón, es que cuando llega el momento de empezar a fraguar esta candidatura, tiene sentido reflejar esa situación».
Un ICPM enfocada en las universidades
Presentación de la Junta de Gobierno del ICPM que se producía este miércoles en la sede del colegio de procuradores. Y que mostraba la felicidad del equipo entrante ante la masiva participación que hubo en las elecciones de la procura.
«El resultado demuestra lo que quiere la profesión. Un colegio cercano al procurador de a pie», aseguraban los integrantes de la Junta.
Junta que no ha querido ahondar en las divisiones que se vivieron en la procura madrileña durante las elecciones. «Nosotros venimos a trabajar», aseguraron, «estamos hartos de los enfrentamientos entre unos y otros, en vez de que se pongan por delante nuevas ideas».
Una dirección de la procura madrileña que ya tiene claro uno de los principales objetivos a conseguir en esta legislatura: la visibilidad de la profesión, tanto dentro como fuera de los profesionales del Derecho.
«Una de las cosas que nosotros queremos es conseguir una mayor visibilidad para el procurador», destacaban. Un proyecto para el que planean realizar «campañas».
Por un lado, para que los ciudadanos olviden esa visión del «procurador» como un coste adicional y desconocido en los procesos judiciales.
Por otro, que la procura pueda entrar en las universidades. Y, en concreto, en el grado de Derecho.
«Consideramos que es fundamental. Es decir, que en las carreras universitarias, en las que se estudia derecho procesal, se tenga en cuenta y se dé a conocer la profesión de procura».
Tribunales de Instancia y digitalización
Un encuentro en el que, del mismo modo, la nueva Junta de Gobierno del ICPM ha mostrado su preocupación por la actualidad de la Justicia española. Una actualidad marcada por los MASC, los tribunales de instancia, y la digitalización de la Justicia.
Cambios diseñados desde el Ministerio de Justicia que, para la procura, se han producido «de forma precipitada».
«Es evidente que los MASC nos ha afectado mucho a los procuradores», destacaba la decana del colegio. «Todos los que estamos aquí somos de la opinión de que los MASC no han venido a reducir la carga de trabajo de la Administración de Justicia, han venido a ralentizar el momento de presentar las demandas».
Una ralentización que se está sufriendo ahora, cuando están comenzando a llegar esas primeras demandas retrasadas.
Algo ante lo que la Junta del ICPM propone que se realice una revisión profunda de estos procedimientos prejudiciales, con actuales e importantes carencias.
Carencias que también lamentan los procuradores de cara a los tribunales de instancia.
«Han sido muy precipitados», lamentan. «Toda la reforma está pensada para una Administración de Justicia absolutamente tecnificada. Y no lo está».
Un deficiente expediente judicial electrónico que se une a la falta de personal, falta de medios físicos, y falta de formación dentro de la administración que dificulta la adaptación orquestada por la Ley de Eficiencia. Pero que, para la nueva decana, supone un reto positivo para la procura.
«Este es el momento en que la procura va a demostrar que somos necesarios. Y más necesarios que nunca», ha asegurado.
Junta, dirigida por, Carmen Giménez Cardona, que ha remarcado su posición a favor de trabajar para adquirir nuevas competencias. Especialmente, las ejecuciones. Algo que, para los procuradores, supondría una forma de agilizar los procedimientos. No como «sustitutos» de los LAJ, sino como nueva herramienta para evitar más parones «funcionariales» en la administración de la Justicia hacia los verdaderos afectados: los ciudadanos.