La editorial jurídica Sepín dio ayer por la tarde un paso histórico en su trayectoria al presentar en sociedad a Helena, su propia Inteligencia Artificial diseñada específicamente para el trabajo jurídico.
El acto, que reunió a representantes institucionales, colaboradores y medios de comunicación en pleno corazón de Madrid, en el Centro Cultural de los Ejércitos –Gran Vía, 13– fue protagonizado por Ángel Pastor, CEO de la compañía, quien repasó los más de cuatro décadas de historia de Sepín para contextualizar lo que calificó como «una nueva etapa para el operador jurídico».
Pastor, que lleva 25 años vinculado a la editorial —entró en 2001 como director de Administración y Financiero—, situó el nacimiento de Helena en la encrucijada entre el volumen creciente de información jurídica y la escasez de tiempo de los profesionales.
«El acceso a la información ya no es el problema», afirmó Pastor ante una audiencia que rozaba las 200 personas.
«El problema es el tiempo. Los profesionales del derecho necesitan analizar más información que nunca y necesitan hacerlo cada vez más rápido».

Helena es un copiloto, no sustituye al abogado
El CEO de Sepín fue taxativo al despejar uno de los temores más extendidos entre los operadores jurídicos. «Helena no sustituye ni al abogado, ni al administrador de fincas, ni al graduado social, ni al gestor administrativo, ni al notario, ni al economista, ni al registrador, ni a ningún profesional», dijo Pastor, en lo que fue la frase más aplaudida del acto.
«Helena es un copiloto que multiplica la capacidad de los profesionales. Permite analizar más información en menos tiempo, trabajar con mayor eficiencia y dedicar más energía a lo que realmente aporta valor: criterio jurídico, estrategia y asesoramiento al cliente«, aseveró.
Una familia con nombre propio
Pastor explicó el origen del nombre de Helena como un guiño a la mitología. La base de datos de la que se nutre Helena se llama Cronus. Según la mitología griega, Cronus fue el abuelo de Helena.
«Podríamos haber puesto otro nombre», reconoció, «pero que la base de datos se llame Cronus y que Cronus fuera el abuelo de Helena es la razón que nos ha decidido a elegir ese nombre», reveló.
En cuanto a su genealogía conceptual, el CEO trazó una distinción con las herramientas generalistas de IA. «Helena tiene una madre muy clara, que es la tecnología. Y como se basa en el conocimiento jurídico analizado y estructurado por profesionales, podemos decir que tiene como padre al derecho«.
Esa doble naturaleza —tecnológica y jurídica— es, a juicio de Sepín, lo que diferencia a Helena de herramientas como ChatGPT.
«¿Puede el valor que un profesional aporta a un cliente depender de una herramienta generalista?», preguntó Pastor al auditorio.
Para responder a continuación: «En Sepín creemos que no. Creemos que el valor del trabajo jurídico merece herramientas diseñadas específicamente para el derecho».

Cuarenta años de conocimiento acumulado
La propuesta de Sepín se apoya en más de cuatro décadas de base documental: sentencias seleccionadas y analizadas por abogados propios, formularios adaptados a la actualidad, respuestas a consultas reales de despachos y doctrina elaborada por sus colaboradores.
«Lo que hemos creado es un ecosistema jurídico que se basa en más de 40 años de conocimiento acumulado», subrayó Pastor.
El CEO cerró su intervención apelando al impacto que una herramienta de estas características puede tener más allá del despacho.
«Cuando el profesional del derecho trabaja mejor, sus clientes reciben un mejor servicio. Y cuando el trabajo jurídico mejora, también mejora el sistema judicial en su conjunto».

Tras su discurso, sus compañeros Miguel Guerra y Julián López Martínez realizaron una demostración en directo de las funcionalidades de Helena.
Esta «joven» IA resuelve, entre otras muchas cosas, consultas legales con base en legislación y jurisprudencia, redacta escritos y documentos procesales, y analiza contratos o textos jurídicos.
Sus respuestas se apoyan en doctrina, normativa y sentencias, permitiendo ahorrar tiempo en investigación y redacción mientras el abogado mantiene el control final sobre el análisis y la estrategia jurídica.
Helena llega para competir con GeniA-L, de Lefebvre; Vicent AI, de vLex; K+, de Aranzadi-La Ley; y SOF-IA, de Tirant lo Blanch.