El magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Julián Sánchez Melgar destacó, durante la presentación del Manual de Derecho Procesal Penal, presentado en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, la “profundidad teórica y utilidad práctica” de una obra que calificó como “una herramienta insuperable para el estudio y ejercicio del proceso penal”.
El acto, celebrado el 4 de noviembre de 2025, bajo la presidencia de Pedro Crespo de Lara, académico de número y presidente de la Sección de Derecho a la Información, y Pablo Rubén Martín de Pablos, responsable de Relaciones Institucionales de Sepín, la editoria del libro, reunió a juristas, académicos y estudiantes en un encuentro marcado por el reconocimiento a la labor de sus cuatro autores: los magistrados Fernando Pinto Palacios, Javier Ruiz Pérez y Alberto Manuel Santos Martínez, y el fiscal Diego Alberto Gutiérrez Azanza.
Pinto Palacios y Gutiérrez Atienza tienen su destino actual en el Gabinete Técnico del Tribunal Supremo, la «sala de máquinas» del Alto Tribunal. Ruiz Pérez y Santos Martínez ejercen jurisdicción en la Audiencia Provincial de Barcelona.
Sánchez Melgar subrayó, durante su intervención, que el manual “representa el equilibrio entre la teoría y la práctica procesal”, pues combina el rigor académico con un enfoque didáctico y pedagógico “que facilita la comprensión de los principios del proceso penal sin renunciar a la precisión técnica”.
En su intervención, destacó además que los autores “unen el conocimiento jurídico con la experiencia directa de la aplicación del derecho”, al provenir del ámbito judicial y del Ministerio Fiscal.
El magistrado del Supremo, prologuista de la obra, explicó que el Manual se distingue por su estructura sistemática, que abarca desde los principios generales del proceso penal hasta la cooperación internacional, incluyendo análisis de las resoluciones judiciales, los recursos y la ejecución.
Valoró especialmente su actualización normativa, que incorpora las reformas introducidas por la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, y el nuevo diseño de los Tribunales de Instancia.
Sánchez Melgar consideró el manual “una contribución de primer orden al estudio del derecho procesal penal contemporáneo” y resaltó su carácter pedagógico, al estar “lleno de esquemas, casos prácticos y ejercicios que promueven el aprendizaje activo y crítico”.
El magistrado concluyó su intervención subrayando que “el proceso penal no es solo un instrumento de investigación, sino también un refugio de las garantías”, recordando que “la verdad no puede obtenerse a cualquier precio”.