Arriesgarte a más de 15 años de prisión, y que el foco de «protagonismo» lo tenga tu letrada. Esa es la realidad a la que se ha enfrentado este jueves, en el Tribunal Supremo, el exasesor de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, Koldo García.
Diez de la mañana, en la sede del Tribunal Supremo, en el centro de Madrid. Y todos los focos puestos en la declaración ante los magistrados, acusaciones, defensas y público de uno de los grandes nombres propios del «caso Mascarillas»: Koldo García.
Exasesor al que se le notaba, nada más comenzar su intervención, extremadamente nervioso.
Algo que extraña a pocos: y es que la Fiscalía, dirigida por Alejandro Luzón, pide 19 años y medio para García. La acusación popular, por su parte, solicita 30 años para el exasesor ministerial.
Testimonio ante la sala del Supremo en el que Koldo García sí contestaba a las preguntas del fiscal. Sin embargo, rechazaba hacerlo de cara a la acusación popular.
Ello, ante la inquisidora mirada de su abogada, Leticia de la Hoz, que no ha dudado en interrumpir en más de una ocasión el proceso para intentar defender los intereses de su cliente.
Una actitud de la letrada que la ha llevado a ser amonestada verbalmente en más de una ocasión, tanto por el presidente de la Sala, Andrés Martínez Arrieta, así como por el fiscal de la causa.
«No me interrumpa en mitad de una pregunta. No me ha pasado en 35 años de profesión», criticaba Luzón a la abogada, en una de las interrupciones de Leticia de la Hoz durante las preguntas del fiscal.
Koldo García, «fiel» y «agradecido» a Ábalos
«Estaré siempre agradecido», ha asegurado, al comienzo de su interrogatorio, sobre su relación con el exministro, y también encausado, José Luis Ábalos.
Una relación que comenzaba, tal y como ha explicado el propio Koldo García, «en un mitin de las primeras primarias de Sánchez. Tuvimos luego cercanía, y empezamos a conocernos y a trabajar en el proyecto del presidente», ha explicado el exasesor.
Una cercanía que también se produjo con otros nombres propios del PSOE, así como del Ejecutivo nacional: «con Santos Cerdán, con Pedro, con Margarita. Se creó una amistad. Pero con Ábalos fue más profunda», ha asegurado.
Relación que hacía que, a su llegada a Transportes, Ábalos contara con Koldo García para su equipo. «Es verdad que yo, para no molestar al señor Ábalos, para quitarle carga de trabajo, o dolores de cabeza innecesarios, intentaba adelantarme para que él lo tuviera hecho. De algunas cosas ni se enteraba, el pobre», ha explicado.
Asuntos dirigidos por el propio Koldo entre los que se encontraba la propia contratación de Jessica Rodríguez. Expareja del ministro que él conoció «a través de Aldama», contradiciendo así las declaraciones del empresario del día anterior.
Reconoce las «chistorras», pero no «las lechugas»
Declaración de Koldo García en la que el exasesor ha negado tener conocimiento de lo que pasó con el contrato de las mascarillas.
Así, a través de las preguntas de su abogada, el exasesor ha limitado al máximo sus conocimientos dentro de la administración.
Tanto es así, que García ha negado conocer la diferencia entre un contrato de emergencia y una contratación «ordinaria» de la Administración. También desconocía, según su testimonio, a Soluciones Gestión, así como que la empresa era de Víctor de Aldama, o los beneficios del empresario ante el contrato del material sanitario.
«Yo no sabía que estaba haciendo negocio con las mascarillas», ha asegurado reiteradamente.
Así, ha defendido que pensó que la intervención del empresario y conseguidor en este asunto fue «porque era amigo, y él tenía más conocimiento que yo, o tenía los contactos para conseguir el material sanitario».
Amistad con Aldama que nunca se trató de dinero, según Koldo, que ha negado haber recibido dinero o regalo alguno por parte del empresario. Así, ha descartado que el conseguidor le regalara el coche o la moto, así como el tratamiento de fertilidad de su pareja; unos trámites con los que Aldama le ayudó, pero que él pagó a Aldama posteriormente.
Eso sí, durante su intervención, Koldo García sí ha dado un giro a su intervención, reconociendo ahora las «chistorras» y «lechugas».
En concreto, García ha reconocido que, efectivamente, las «chistorras» eran billetes de 500 euros que le había pagado el PSOE, pero asegurando que se trataba de dinero legal. «Pero las lechugas, son lechugas», ha asegurado.
Un testimonio marcado por Leticia de la Hoz
Intervención que ha durado cerca de 8 horas, y en las que Koldo García ha insistido en su inocencia, llegando a acusar directamente al fiscal del caso de querer «evitar» que la demuestre.
Inocencia que ha defendido a capa y espada, contradiciendo en todo momento lo afirmado por su «examigo» Aldama este pasado miércoles. Ello, desmintiendo la intervención de Pedro Sánchez en todo este proceso, así como de María Jesús Montero.
También las presuntas mordidas en los contratos públicos, detalladas al máximo por Aldama durante su testimonio ante el alto tribunal.
Palabras de Koldo García que, en todo momento, han estado dirigidas por su abogada, Leticia de la Hoz, que no ha dudado en intervenir en más de una ocasión para «acallar» a su representado: «Creo que no sabe expresarse», ha destacado en más de una ocasión la letrada, sorprendiendo a magistrados y fiscal.
«Mi abogada no me deja contestar», aseguraba ante las preguntas de la acusación popular. «Lo que diga mi abogada, estoy pasado de vueltas».