La empresaria Carmen Pano declaró como testigo ante agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que recibió una propuesta económica para modificar su versión sobre la supuesta entrega de 90.000 euros en efectivo en la sede federal del PSOE, una actuación que, según su relato, tenía como objetivo «salvar el culo a Ábalos y Koldo».
La manifestación de Pano figura en un oficio de la UCO incorporado al sumario de la causa que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.
La investigación se centra en una presunta trama orientada a desestabilizar procedimientos judiciales que afectan al PSOE y al Gobierno y en la que habrían participado el exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán y la exmilitante del partido Leire Díez.
Indicios de que compraron su declaración
Según declaró la empresaria el pasado 27 de abril ante los investigadores, Leticia de la Hoz, abogada del exasesor ministerial Koldo García, y un socio de su despacho les trasladaron a ella y a su chófer, Álvaro Gallego, que existían personas interesadas en mantener una conversación con ambos acerca de las entregas de dinero en la sede de Ferraz.
Pano explicó que reaccionó con «asombro» ante la propuesta y preguntó expresamente si se trataba de personas vinculadas al partido. De acuerdo con su testimonio, la letrada respondió afirmativamente y precisó que eran «gente del PSOE», añadiendo que el propósito era «salvar el culo a Ábalos y Koldo».
La empresaria situó el origen de estos contactos dos semanas antes del 18 de febrero de 2025 y con carácter previo a su comparecencia judicial. Según relató, desde el despacho de De la Hoz se pusieron en contacto con Gallego para plantear una reunión en la que querían formularles una propuesta.
Tras aceptar el encuentro para conocer el contenido de la iniciativa, Pano y su chófer mantuvieron varias reuniones en el despacho de la abogada. Según recoge la UCO, fue en la primera de ellas cuando se les trasladó la propuesta.
Cambio de versión sobre las entregas en Ferraz
En una segunda reunión, siempre según el testimonio de la empresaria, la letrada profundizó en la necesidad de «salvar a Ábalos y Koldo», a quienes habría definido como «cabezas de turco», mientras que señaló como el «malo» al presunto conseguidor Víctor de Aldama.
Los investigadores reflejan en su informe que, para alcanzar ese objetivo, la propuesta pasaba por que Pano y Gallego «echaran una mano» modificando la versión que habían sostenido públicamente sobre la entrega de dinero en efectivo en Ferraz.
De acuerdo con el oficio, se pretendía inicialmente «echar por tierra» lo declarado hasta ese momento y sustituirlo por una explicación basada en una supuesta «entrega de documentos».
Según la interpretación de Pano, la intención era desplazar hacia Aldama la responsabilidad relacionada con la recepción del dinero en efectivo procedente del negocio de los hidrocarburos.
Pagos para una vivienda, una boda y la compra de un vehículo
La empresaria afirmó que fue en una tercera reunión cuando la abogada les preguntó qué contraprestación solicitarían a cambio del «favor». En respuesta, Pano manifestó que necesitaba recursos económicos para afrontar el pago de su vivienda y la boda de su hija Leonor González, al carecer de ingresos.
Según su declaración, solicitó 25.000 euros para sufragar la celebración y entre 2.500 y 2.800 euros mensuales para el alquiler de su domicilio. Por su parte, Álvaro Gallego habría pedido 15.000 euros destinados a la compra de un vehículo.
Pano añadió que, en una cuarta reunión, un socio de la abogada les comunicó que las condiciones habían sido aceptadas. Según su relato, la propuesta contemplaba el pago del alquiler de la vivienda durante un periodo de entre cinco y siete años, la entrega de los 25.000 euros para la boda de su hija y el abono de los 15.000 euros solicitados por Gallego para adquirir un coche.