Tres testigos. Un mismo juzgado. Y una pregunta que sobrevuela la Audiencia Nacional desde hace meses: ¿hasta dónde llegó la trama?
Santiago Pedraz ha convocado para hoy a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, junto a Diego Villafañe, exteniente fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado, y a Beatriz López, fiscal del mismo departamento, dos personas de la máxima confianza durante el mandato de Álvaro García Ortiz, como fiscal general del Estado.
Los tres declaran como testigos. Ninguno está imputado. Pero las preguntas, previsiblemente, van a incomodar.
El magistrado instructor investiga la presunta red montada para desactivar causas judiciales incómodas para el Gobierno y el PSOE.
Según la hipótesis que maneja Pedraz, el diseño lo habría liderado el exdirigente socialista Santos Cerdán, con Leire Díez —la «fontanera» del PSOE y extrabajadora del partido— ejecutando el trabajo de campo.
La conversación del 24 de abril
Hay una fecha que no es casual. El 24 de abril de 2024, Pedro Sánchez publicaba su célebre ‘Carta a la ciudadanía’ y se concedía unos días para decidir si continuaba al frente del Gobierno.
Ese mismo día, según recoge un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Narbona mantuvo una conversación con Díez.
El contenido, tal y como lo trasladaron los agentes: Leire Díez habló de «reconducir» los ataques al presidente, de ofrecer «ayuda cualificada» y de dar la vuelta al asunto «como un calcetín».
Narbona, por su parte, habría mencionado que ya se lo había contado «a Santos el otro día» —en referencia, previsiblemente, a Santos Cerdán, aunque conviene subrayar que esta es la interpretación que se desprende del atestado y no una confirmación judicial cerrada.
«La conocí hace mucho tiempo en Santander»
Cuando estallaron los primeros audios —esos que mostraban a Díez reuniéndose con la intención de recabar información comprometedora sobre jueces, fiscales y agentes de la UCO—, Narbona no negó el vínculo.
Reconoció haber conocido a Díez «hace mucho tiempo en Santander», cuando esta se ocupaba de comunicación del partido en la región. Dijo sentirse «muy disgustada» por los encuentros mantenidos en nombre del PSOE contra el teniente coronel de la UCO, Antonio Balas, y otros funcionarios.
Meses más tarde, en diciembre, la Guardia Civil detuvo a Díez. En la misma operación fueron arrestados el expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, y el empresario Antxon Alonso, amigo y, al parecer, socio de Santos Cerdán.
Narbona, entonces, cambió de tono. En los pasillos del Congreso zanjó: «Ahora mismo Leire Díez no tiene nada que ver con nosotros, eso es así».
Y cuando le preguntaron si temía que la exmilitante pudiera filtrar información dañina para el partido, fue tajante: «Yo, desde luego, no».
Dos reuniones, un abogado y una «compañera de despacho»
El otro frente de la instrucción mira hacia dentro de la Fiscalía. Según fuentes del Ministerio Público, Villafañe y López se reunieron en dos ocasiones, entre marzo y abril de 2025, con Jacobo Teijelo —abogado de Cerdán— y con una mujer presentada como compañera de su despacho. Todo apunta a que esa mujer era Leire Díez, aunque el término «presentada como» no es baladí: conviene no darlo por acreditado hasta que lo confirme la instrucción.
La Fiscalía General del Estado ha insistido en dos ideas. Primera: «ninguno de los dos fiscales recibió indicación alguna» de García Ortiz. Segunda: «ninguna actuación se llevó a cabo posteriormente».
Los fiscales, según esa misma versión oficial, entendieron que el relato de Teijelo «se limitaba a contener una serie de alegaciones carentes de cualquier tipo de sustento probatorio concreto».
¿Y García Ortiz?
Pedraz ha dejado abierta —no descartada, tampoco confirmada— la posibilidad de citar también al fiscal general del Estado, que según las fuentes consultadas fue informado «a posteriori» de aquellos encuentros.
La decisión, ha señalado el magistrado, dependerá de lo que arrojen las testificales de este miércoles. Nada se cierra todavía. Todo, de momento, está en manos de lo que digan tres personas ante un juez.