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El lenguaje corporal de los jueces, un objeto de estudio

El lenguaje corporal de los jueces, un objeto de estudio
Felicísimo Valbuena, periodista y consultor
14/5/2015 13:00
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Actualizado: 21/3/2016 13:20
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No todos los jueces son iguales. Ni mucho menos.

Sí, lo reconozco. Primero fue un grupo de amigos y, después, un grupo de ex-alumnos y alumnos me preguntaron: “¿Qué pasa que no hemos vuelto a leer artículos tuyos en Confilegal?”.

Pues muy sencillo de responder: una Fundación me invitó a grabar dos Cursos –Comunicación Política y Negociación-: 19 conferencias de alrededor de una hora cada una.

Así es que responder lleva sólo unos segundos, aunque la respuesta haya supuesto muchas horas de trabajo. Por eso tuve que aparcar el asunto de los jueces.

Aparcar, que no «desangendar», como dicen los cursis.

Mientras tanto, he ido confirmando mis convicciones: no todos los jueces son iguales. No. Ni mucho menos. El ejemplo de personalidades más contrapuestas que he conocido es el de una magistrada de la Plaza de Castilla y otra de lo Social, antes «laboral», en la Plaza de España.

¡Qué gran diferencia!.

A favor de la segunda. Volveré sobre la primera cuando haya asistido a varias vistas del Juzgado que preside, porque mi manera de trabajar es encontrar pruebas de lo que afirmo. Ya habrá tiempo de mostrar ciertas cartas que, en este momento, como los jugadores de póker, prefiero tenerlas pegadas al pecho.

Un magistrado observador y muy inteligente: José Ramón Chaves García.

Bien, “vayamos a las cosas mismas”, como decía el gran fenomenólogo Edmund Husserl.

Unos amigos me pasaron dos artículos de la Revista Abogados. ¿El autor? José Ramón Chaves García, magistrado de lo Contencioso-Administrativo en el Tribunal Superior de  Xustiza de Galicia. 

Los títulos me recordaban mucho el Perspectivismo de nuestro filósofo, D. José Ortega y Gasset, que se inspiró en las dos laderas del monte Abantos, en El Escorial: “Treinta cosas que, como abogado, me irritan de un Juez (Abril de 2014) y “Treinta cosas que, como Juez, me irritan de un abogado” (Septiembre de 2014).

Como estoy centrado ahora en el comportamiento no verbal de los jueces, voy a indicar algunas conductas que este magistrado logró identificar como abogado en un juez:

1.- Que no escuche y que se le note.

2.- Que me mire con desgana mientras hablo o mire a un punto perdido.

3.- Que frunza el ceño como si estuviera hablando de los problemas de Ganimedes.

4.- Que guarde silencio cuando le toca hablar o responda con monosílabos cuando pregunto.

5.- Que durante toda la vista oral no se haya molestado en tomar una nota ni examinar los autos.

  1. Que el juez bostece con disimulo.

Por tanto, contamos con, al menos, un magistrado que se interesa por el lenguaje corporal de los jueces.

Pienso en lo que este magistrado podría contribuir al prestigio del Consejo General del Poder Judicial, prestigio que últimamente no resulta desbordante. Aunque los fines de semana se desplazase a una ciudad tan bella como Santiago de Compostela. Hay tiempo para todo cuando queremos encontrarlo.

Dos libros esenciales para comprender la Comunicación No Verbal.

A este muy valioso magistrado, y a muchos otros que están a favor de que, en la grabación de los juicios, aparezcan los jueces, les recomiendo dos libros maravillosos, para que encuentren un marco en el que plasmar su visión de la realidad.

El primero es el del norteamericano Paul Ekman y del sudafricano Wallace FriesenUnmasking the Face. Lo publicaron en 1975, es decir, hace 40 años, y esta obra mantiene tal frescura que parece salida ayer mismo.

Después, Ekman bajó el listón y publicó Cómo detectar mentiras y ¿Qué significa este gesto?. Además, fue el consultor de la serie Miénteme.

Si ustedes han visto una o varias temporadas de esta serie, que protagonizó Tim Roth, comprobarán que las ilustraciones que cuelgan de la pared del despacho del protagonista se parecen al libro de hace cuatro décadas.

El otro autor memorable es el inglés Desmond Morris, antropólogo y pintor. Escribió bastantes obras, y todas muy meritorias. A los jueces y abogados les recomiendo una obra extraordinaria sobre Comunicación No Verbal Manwatching (Observando al hombre), que los editores españoles convirtieron en El hombre al desnudo. Volvió ocurrir lo mismo con Bodywatching (Observando el cuerpo), que en España aparedció como El cuerpo al desnudo. ¡Vaya con el adjetivo “desnudo”!. Yo no soy partidario de que los jueces aparezcan en las grabaciones “sin dejar nada a la imaginación”, como dicen los norteamericanos. Sí, que aparezcan con su cara y sus brazos y manos.

Desconocer la Comunicación No Verbal puede acarrear consecuencias perjudiciales, incluso perversas, a ciertos jueces.

Lo estoy diciendo por el bien de los jueces. Es que, si no, pueden encontrarse, cualquier día, con lo que ha ocurrido en Costa Rica hace dos meses. ¿Que qué ha pasado? Pues como decían las mujeres de antes, que tenían tanto sentido común cuando contaban la realidad: “Algo muy gordo”.

Recomiendo que lean Confilegal para enterarse de lo que pasa en el mundo judicial.

Por ejemplo, que vayan a este enlace.

Ahí se van a enterar de lo que ocurrió en Costa Rica en el mes de Febrero de este año. Sobre todo, van a poder observar el video con la actuación de la presidenta del Tribunal.

Señores jueces: ¡Pónganse las pilas!.

La Comunicación No Verbal llegó hace muchos años a las empresas e instituciones. Pues eso, los contribuyentes, que son quienes les pagan a ustedes, van a exigir ver sus cara, brazos y manos.

Y después, pónganse ustedes como quieran, pero la Comunicación No Verbal ha llegado para quedarse.

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