Rafael Catalá: "El término imputado se había convertido en sinónimo de preculpable"

Rafael Catalá: «El término imputado se había convertido en sinónimo de preculpable»

16 / 02 / 2016 06:55

«El término imputado se había convertido en sinónimo de preculpable; el de investigado refuerza la presunción de inocencia», así de rotundo se mostró el ministro de Justicia, Rafael Catalá, durante la presentación del libro, en Cuenca, «La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal en 2015», del que son autores el presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, y el catedrático de derecho procesal penal y abogado, Nicolás González-Cuéllar.

«Todos sabíamos que la condición de imputado, que socialmente no tenía ninguna relevancia en términos de culpabilidad. Sin embargo, fruto de la vulgarización del lenguaje, de la utilización reiterada por parte de los medios de comunicación, el termino imputado se había convertido en preculpable, cuando no tenía nada que ver en absoluto. En el ámbito político se había extendido la idea de que cuando a alguien le imputan tiene que dimitir», añadió.

«Ustedes saben que la imputación no traía consigo más que la consecuencia de comparecer con derecho a ser asistido por letrado. Sin presunción de culpabilidad, en absoluto. El concepto se había distorsionado. Y aunque sólo sea una cuestión nominal, el cambio de imputado a investigado refuerza, en gran medida, los derechos del investigado», agregó Catalá.

Sobre el libro, objeto del acto, organizado por el Colegio de Abogados de Cuenca en la Universidad de Castilla-La Mancha, Catalá subrayó que los autores son dos auténticos expertos sobre la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Y el texto que han dado a la luz, una de las mejores guías para entenderlo y no perderse.

«Los dos han sido capaces de aunar el conocimiento teórico con la experiencia práctica. La obra aúna esa doble visión: la académica y la práctica jurídica cotidiana. Don Nicolás González-Cuéllar es catedrático de derecho procesal de la Universidad de Castilla-La Mancha. Y don Manuel Marchena ha sido durante muchos años profesor asociado en la Universidad Autónoma de Madrid. Pero los dos son profesionales en la gestión cotidiana. El uno como magistrado del Tribunal Supremo y, en la actualidad, presidente de la Sala Segunda, y el otro como abogado en ejercicio y, por lo tanto, aplicador cotidiano de la reforma», explicó el ministro.

El ministro de Justicia reiteró el éxito de su gestión en la modernización de la justicia. Y recordó que se habían aprobado más de 240 leyes, algunas tan importantes en el ámbito jurídico como la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, la Ley de Enjuiciamiento Civil y la Ley de Enjuiciamiento Criminal, así como otras nuevas disposiciones como la Ley de Jurisdicción Voluntaria o el Estatuto de la Víctima.

 

 

 

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