Cómo chupar cámara en el juicio de Mas: una historia que había que contar

Cómo chupar cámara en el juicio de Mas: una historia que había que contar

8 / 02 / 2017 05:43

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La responsable de Internacional de FAES y esperanza blanca de Aznar recibió un trato privilegiado en el juicio al expresidente catalán: fue colocada en un lugar estratégico para aparecer en la emisión televisiva de esta vista histórica.

Este artículo ha sido publicado originalmente por nuestra compañera, Julia Pérez, en el diario Público y relata los intringulis del primer día del juicio contra Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau, que está teniendo lugar en la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Por el interés sobre lo que relata, lo reproducimos en Confilegal. Consideramos que la «igualdad de armas» no sólo tiene aplicación entre abogados. También para con los informadores.

Chupar cámara requiere destreza y contactos para figurar en el sitio correcto y a la hora exacta con el fin de conseguir la deseada presencia televisiva aprovechando el protagonismo ajeno.

Y en el juicio de Artur Mas esa habilidad fue elevada a arte por Cayetana Álvarez de Toledo, exdiputada del PP, musa del expresidente José María Aznar y del periodista Pedro J. Ramírez, responsable del área de Internacional de la fundación FAES y portavoz de Libres e Iguales, una entidad combativa con el nacionalismo catalán.

Cayetana Álvarez de Toledo es la rubia que apareció en todo momento al fondo durante los interrogatorios al expresidente, a la exvicepresidenta Joana Ortega y a la exconsejera Irene Rigau, realizados en la primera sesión del juicio sobre la consulta soberanista del 9-N, celebrada este lunes.

La política fue colocada en un banco del público que había sido reservado a la acusación popular y sus ‘invitados’, de tal manera que la cámara siempre la enfocaba mientras se sucedía la declaración de los tres procesados por supuesta prevaricación y desobediencia grave al Tribunal Constitucional.

Periodista, tertuliana y gran esperanza blanca de la derecha aznariana, “Cayetana” (así es conocida) recibió un trato privilegiado en la entrada al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJCAT), donde unos malhumorados Mossos d’Esquadra reagrupaban a los periodistas acreditados para impedir que estuvieran cerca de la entrada de la sala, les impedían hacer fotos y frenaban su trabajo a base de inhibidores mientras la directora de Comunicación del TSJ, Lydia Garrido, con la ayuda de Mariona Planas se esmeraba por eliminar, una a una, las dificultades que surgían en esta vista histórica.

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