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Emilio Calatayud: «Es una barbaridad que los jueces de menores reforcemos los juzgados saturados»

Emilio CalatayudEmilio Calatayud, magistrado juez del Juzgado de Menores número 1 de Granada y toda una referencia en el ámbito de Menores. Yolanda Rodríguez/Confilegal.
| | Actualizado: 01/06/2017 0:57

El magistrado del Juzgado de Menores 2 de Granada, Emilio Calatayud, el numero uno en el escalafón de esta especialidad, ve como una auténtica «barbaridad» la propuesta del Consejo General del Poder Judicial de destinar a los 67 jueces de menores a reforzar a aquellos juzgados civiles saturados.

Tanto es así, que de llevarse a término, no descarta dejar la carrera. «Si me tocan mucho las narices, me jubilo», asegura.

Calatayud, conocido por sus originales sentencias ejemplares, siempre se ha distinguido por hablar alto y claro y en esta entrevista a CONFILEGAL es buena prueba de ello.

Lleva más de 37 años dedicado al ejercicio de la jurisdicción. De ellos, ha dedicado 30 a la justicia de menores.

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Este «juez de menores», como le gusta definirse, siempre se ha distinguido por su aplicación de la ley, destacando su perspectiva educativa y socializadora de la ley.

Es un férreo defensor de la labor de sensibilización de la sociedad sobre una Justicia Juvenil especializada y adaptada a las circunstancias y necesidades del menor.

¿Qué opina de la medida del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por la que se insta  a los presidentes de Tribunales Superiores de Justicia (TSJ) a destinar a los 67 jueces de menores a reforzar a aquellos juzgados civiles saturados?

Es una barbaridad que los jueces de menores reforcemos los juzgados saturados. Yo no sé si hay alguien que quiere cargarse la jurisdicción de menores, pero es una forma muy eficaz de hacerlo. Lo primero que hay que entender es que en cualquier especialidad debe primar la especialidad.

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Soy juez de menores desde el año 87. He ejercido como decano. He estado en instrucción…, pero ahora, después de 37 años, yo veo una escritura pública, por ejemplo, que ni me gusta, ni me va, ni sé por dónde se abre… No sé que hacer. Y en instrucción lo mismo. Incluso han cambiado las leyes.

La medida me parece una auténtica barbaridad.

Se dice que tenemos poca carga de trabajo y a lo mejor es porque ha funcionado bien la justicia de menores. ¿Qué pasa? ¿Hay que castigar al que trabaja bien? Y al que trabaja mal, hay que ponerle un refuerzo.

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Además, ¿cuántos jueces hay en España y fuera de España en activo que no ponen ninguna sentencia? ¿Cuántos jueces hay en servicios técnicos o en asesoría de no sé qué? ¿Por qué no tiran de esa gente?

Los jueces están para dictar sentencias, no para asesorar. Ni están para ser jefes de protocolo ni de nada de eso.

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Si tengo oportunidad, le voy a preguntar al presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, cuántos jueces hay en activo que no ponen ninguna sentencia. ¿Por qué no tiramos de ellos para resolver el tema de los juzgados saturados? Esa sería la solución más normal.

Si el Consejo me manda a cualquier otro orden jurisdiccional puedo cometer barbaridades. Y si me tocan mucho las narices, me jubilo

El juez Calatayud se muestra totalmente contrario al plan del CGPJ de asignar a los jueces de menores a los juzgados civiles saturados. Yolanda Rodríguez/Conflegal.

¿La propuesta del CGPJ va contra la inamovilidad del juez?

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No lo sé. Yo cuando entré de juez me parece que era  independiente, inamovible, responsable y sometido únicamente al imperio de la Ley… Sin embargo, como ahora las cosas han cambiado tanto, a lo mejor no lo soy.

Dicen que los jueces de menores somos los que menos sentencias ponemos y eso no es verdad. ¿Qué pasa con los magistrados de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo?, ¿cuántas sentencias ponen al año? ¿Cuántas ponen los magistrados de los distintos Tribunales Superiores de Justicia? ¿Y cuántas los magistrados de las Audiencias? ¿Por qué ellos no echan una mano? Como siempre digo yo, “el que puede lo más, puede lo menos”.

Tras tantos años en la carrera judicial si quisiera estar en el Tribunal Superior ya lo estaría por escalafón. Y lo mismo en la Audiencia o en un mercantil. Resulta que no quiero. Me gustan los asuntos de menores.

Como ya dije el otro día, hay que preguntarse que si cuando te vas a operar de una rodilla acudes a consultar a un ginecólogo.

Tras tanto años en la carrera judicial yo sé para lo que valgo. Si el Consejo me manda a cualquier otro orden jurisdiccional puedo cometer barbaridades. Y si me tocan mucho las narices, me jubilo.

Ni tengo ganas de aprender ni me encontraré cómodo.

¿Se puede jubilar?

Sí. Yo trabajo porque quiero y me gusta lo que hago. Llevo 37 años de juez. Con 35 años cotizados y 60 años podría jubilarme. Tengo 37 cotizados y he cumplido los 61 años.

¿Quiere seguir trabajando?

Claro, me gustaría quedarme porque me gusta mi trabajo con los niños, pero… Lo repito, si me tocan mucho me voy.

Una de las ventajas que yo tengo es que reconozco mis limitaciones. Yo me meto en un juzgado de lo Contencioso y no sé qué hacer. Y lo mismo en Mercantil e incluso en Penal.

Y cuándo empezaría a funcionar esta idea del CGPJ…

Ni idea. Al parecer lo tienen que poner en marcha los presidentes de los distintos Tribunales Superiores de Justicia.

En los ocho años que estuve de decano yo llevé Instrucción, Vigilancia Penitenciaria, Menores y el Decanato. Cuatro juzgados al mismo tiempo. Y lo hice en plan de amigo, apoyando donde era preciso.

¡Pero por cojones no! Vamos a tirar de la Ley. ¿No son los jueces los que tienen que aplicar la ley?, pues vamos a hacerlo y si no, que cambien la ley.

Se trata de una medida que con la ley en la mano tiene difícil encaje

Claro. Y es que además estarían cometiendo una prevaricación. Si no tengo ni idea de administrativo ¿cómo me vas a meter en un juzgado de lo contencioso o de lo laboral?

Yo no puedo competir o tener enfrente a un abogado mercantilista, que sabe mucho más que yo de eso. Cada uno está para lo que debe estar.

Además, cuando cambias de especialidad te dan seis clases para actualizarte, pero es que yo no tengo ganas ya de formarme en nada. A lo mejor me he muerto antes.

¿Me van a preparar para hacer ahora un cambio de jurisdicción? No lo entiendo, para eso es mejor poner a “chavalín”.

Los jueces de menores no nos tocamos las narices, lo que ocurre es que gran parte de nuestro trabajo no son autos y sentencias

Calatayud: Yo invito a todos los políticos a que vengan a ver mi juzgado una semana cualquiera para que vean lo que hay. Yolanda Rodríguez/Confilegal.

¿Cómo es posible que desde CGPJ se tome una decisión como ésta de asignar los jueces de menores a otros juzgados teniendo en cuenta unos módulos obsoletos, los de 2003,  y otros anulados por el Supremo en 2013?

Será por leyendas urbanas. No lo sé. Yo no entiendo de eso. Pero si tiramos de módulos vamos a mirar  los módulos de todos los órganos jurisdiccionales. Y primero vamos el trabajo de los jueces que no están en funciones jurisdiccionales, sino en funciones administrativas.

Yo invito a todos los políticos a que vengan a ver mi juzgado una semana cualquiera para que vean lo que hay. También e invitado a todos los inspectores de educación a ver los juicios para que vean lo incultos que son muchos de nuestros niños… Pero claro, eso no es poner sentencias y autos.

Nosotros, todos mis compañeros de Menores, hacemos muchas actividades que no están contempladas en esas estadísticas.

Por ejemplo, yo me dedico todos los lunes a reunirme con familias, con padres; después tenemos los juicios. En Granada tenemos muchísimo menor inmigrante y hay que adoptar muchas medidas cautelares; también tenemos que contemplar la ejecución de las medidas en los distintos centros de Internamiento. Andalucía es muy grande.

Nosotros, los jueces de menores no nos tocamos las narices, lo que ocurre es que gran parte de nuestro trabajo no son autos y sentencias.

¿Cree que con los 67 jueces de menores se puede solucionar el problema de carga de trabajo de los juzgados civiles?

No. Yo no sé cómo están los baremos ni me importa. Pero si tiramos de baremos, hay que tirar de baremo para todos. Sobre todo para aquellos jueces y magistrados que ocupan puestos en el escalafón y que no están poniendo ninguna sentencia.

Soy el número 1 del escalafón de jueces de Menores. Hay otras personas que después de ejercer durante muchos años en otros tribunales han decidido ir a los juzgados de Menores, porque le gusta o porque le da la gana. Están en todo su derecho. ¿Creen que ellos van a volver a un lugar que ha dejado porque no quería seguir allí?.

Dicen que es el “cementerio de los elefantes”…, aunque más cementerio son los inspectores o los magistrados de asesoramiento del Supremo.

Yo la he recurrido la decisión del CGPJ. Y si hace falta me voy a contencioso.

Entonces la propuesta del CGPJ, nada de nada…

No. Yo la he recurrido la decisión del CGPJ. Y si hace falta me voy a lo contencioso. Voy a ir hasta el final. Y creo que todos mis compañeros de Menores harán lo mismo.

Yo estoy aquí, en Menores, porque quiero.

Esto es algo parecido a lo de las cláusulas suelo. Esto es de locos. Que cambien la Escuela Judicial, que estén menos tiempo en la Escuela y más en los juzgados. Hay muchas alternativas.

Yo he luchado mucho en mi carrera por el Consejo y por mis compañeros, pero esto cada vez va a peor.

Ya que saca el tema, ¿qué le parece que los nuevos jueces aborden todo el tema de las cláusulas suelo?

Toda la vida, tras dejar la Escuela, se ha salido de juez de primer Instancia e Instrucción. Hay que baquetearse en las dos jurisdicciones. Sin embargo, ahora quieren enviarlos a resolver cláusulas suelo.

¿Ahora hay una especialidad en cláusulas suelo? ¡Pobres chavales!.

¿No está de acuerdo con esa medida?

No. Vamos cada día peor con el Consejo. Hay un problema de desconexión. Yo se lo digo a todos los chavales: el Poder Judicial soy yo, cuando estoy en mi juzgado, no el Consejo.

Siempre ha defendido, y sigue defendiendo, la  jurisdicción de menores. ¿Es una jurisdicción agradecida? 

Es una jurisdicción muy agradecida de la se que obtienen muchos resultados. Se debería hacer un estudio a nivel nacional de cuántos chavales que pasan por la justicia de menores acaban en la justicia de adultos.

Nos llevaríamos una sorpresa. Es una justicia cara pero muy rentable. Estamos evitando que el 85 por ciento de los chavales que pasan por la justicia de menores no llegue a la justicia de adultos.

Calatayud asegura que «Nosotros, todos mis compañeros de Menores, hacemos muchas actividades que no están contempladas en esas estadísticas». Yolanda Rodíguez/Confilegal.

¿Los nuevos delitos exigen cada vez más especialización?

Efectivamente, está cambiando la delincuencia de menores y cada vez tenemos más problemas relacionadas con las redes sociales y los nuevos delitos informáticos. En estos temas las fiscalías y los grupos de menores necesitan muchos medios.

Por desgracia, desde que yo entré Menores, los jueces de menores somos los menores de los jueces. Y eso es así.

Todos los que nos dedicamos en este país a menores somos los menores de los maestros, los menores de los catedráticos; los fiscales de menores, los menores de los fiscales y los jueces de menores, los menores de los jueces.

Los buenos, los intelectuales, son los de contencioso, mercantil, audiencias… Si son los listos, que vayan ellos a la infantería a resolver el problema de la sobrecarga de trabajo.

¿Con este tipo de delitos por Internet han notado un mayor aumento de asuntos?

No. Lo que ha cambiado más en los últimos años es el tipo de delincuente. Antes llegaba mucha clase marginal y ahora no. Ahora te llega mucho niño pijo.

Es cierto que está bajando la delincuencia de menores pero están subiendo los malos tratos a los padres, los temas de acoso, los delitos contra el honor y la intimidad y los abusos sexuales.

Además, tenemos mucho enfermo mental. Eso el algo que yo achaco a los cuatro presidentes del Gobierno anteriores: Felipe González (quitó los manicomios); José María Aznar (y su ataque de progresismo al quitar la mili); José Luis Rodríguez Zapatero (al quitar el derecho de corregir a sus padres); y Mariano Rajoy (por no volver a reponer ese derecho de los padres). Ahora nos vemos con que no hay centros para este tipo de personas con problemas mentales.

En cambio, en la justicia de menores sí.

Estamos solucionando problemas de salud mental que le correspondería al Estado y las distintas Comunidades Autónomas.

¿Y cómo lo hacen?

Mediante internamientos terapéuticos. Lo que ocurre es que cuando cumplen la medida que les hemos impuesto por sus hechos delictivos salen a la calle. Tenemos muchos enfermos mentales por la marihuana, por el alcohol, por las drogas e incluso por el abuso de las nuevas tecnologías. En este caso hemos tenido que activar el protocolo de suicidios.

Muchos de ellos salen, aunque con algunos no llegamos a tiempo porque están muy deteriorados.

Siguiendo con el tema de internet. ¿Le ha llegado algún asunto relacionado con el juego de la ballena azul?

No. El otro día fui a dar una charla a chavales de 9 a 11 años y todos conocían ese juego que induce al suicidio. Es un horror.

También pregunté cuantos tenían móvil y ninguno lo tenía, pero casi todos se lo habían pedido para la Comunión y lo habían utilizado alguna vez.

Todo este trabajo educativo y preventivo que realizamos muchos jueces tampoco aparece en las estadísticas del Consejo.