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La trata de personas, un crimen que mueve en el mundo 32.000 millones de dólares al año
Tribunales

La trata de personas, un crimen que mueve en el mundo 32.000 millones de dólares al año

Bruno Galizzi
31 julio, 2017

“En la oscuridad, golpeado por el calor, la falta de líquido, de alimentación, turnándome para poder acercar mi boca al pequeño agujero desde donde entra el aire. Somos un grupo de personas compartiendo desde hace días el mismo espacio y la misma condición. Sólo sé que estamos en un camión y que ocho de ellos ya no van a poder contar lo sucedido. Y eso nos aplasta junto con la sed, el calor y la oscuridad”.

El domingo 23 de julio, se encontraron 27 personas en la parte trasera de un camión de carga, en San Antonio (Texas), ingresando a los Estados Unidos. En las últimas horas, se hizo público el fallecimiento de otra persona, llegando a un coste de diez vidas humanas hasta el momento. Un crimen cometido desde tiempos inmemorables daba otra vez una noticia que entristecía al mundo.

“La desesperación me agobia y se mezcla con el calor. Aunque hablamos el mismo idioma, todavía no nos conocemos. Ni los hombres ni las mujeres tienen la voluntad para hablar. Quizá es la terrible escena que tienen que presenciar los niños con los que compartimos la espera lo que nos deja mudos”.

“La execrable suma de todas las villanías” fue la forma en la que el abolicionista John Wesley definió la esclavitud.

Este negocio, que tiene un rédito de 32.000 millones de dólares anuales según la ONU, no excluye a hombres ni a mujeres, ni a niños. Sin embargo, hoy el 71% de las víctimas son mujeres o niñas, siendo sólo 29% los hombres y niños. A pesar de esta desequilibrada situación respecto al género, el porcentaje de hombres presenta una tendencia en aumento.

“Yo sólo puedo pensar en mi boca seca por la sed, que es la imagen de mi desilusión, del engaño que me empujó a estar acá, con la esperanza de un trabajo que nunca llegará. La confianza perdida no sólo en mí, sino en las personas que me traicionaron llevándome a esto”.

Explotación sexual

Las víctimas son seducidas y engañadas bajo promesas de un trabajo, de la oportunidad de una nueva vida, muchas veces por una persona cercana, una persona que puede generar la confianza suficiente. A pesar de la promesa, son otras las tareas las que esperan. En la actualidad, el tráfico de personas se realiza principalmente con fines de explotación sexual (54 por ciento de las víctimas), aunque también trabajos forzosos, prostitución, mendicidad, tráficos de órganos, matrimonios pactados con menores, pornografía.

“El cansancio es insoportable, hace días que viajamos sin saber por dónde, sin saber hacia dónde. Sabemos que cruzamos muchos países porque entre nosotros se mezclan nacionalidades, dialectos y acentos, pero la desesperación se incrementa al no saber dónde estamos”.

La trata es un crimen internacional, que realizan organizaciones multinacionales, verdaderas mafias que implementan una logística criminal al servicio de la explotación humana  donde se ven involucrados tanto los países de origen, como los de tránsito y de destino.

Es un problema mundial, del que ningún país puede considerarse exento, aunque es posible identificar principales zonas de origen (África subsahariana, Asia del este, Europa del este, Asia central, Sudamérica) y de destino (oeste y sur de Europa, Estados Unidos de Norte América).

“La trata requiere una respuesta multilateral y multidisciplinar. Ningún país puede combatirla por sí solo”, sostiene Joy Ngozi Ezeilo, designada por la oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha designado como responsable de investigación de la trata a escala mundial.

“Es que el pecho se cierra y me siento perdido. Como ya no tuviera control de mi cuerpo, de mis decisiones, así como tampoco de lo que siento, de lo que soy”.

La asistencia, contención y el acompañamiento a las víctimas de trata supone una relevancia extrema en la búsqueda de justicia. Las múltiples agresiones sufridas en el traslado pueden dejar secuelas físicas y psicológicas irreversibles, pero los mecanismos de control y vigilancia desplegados para perpetuar la esclavitud y explotación generan para la víctima una situación de vulnerabilidad crítica.

Rituales vudú

Una de las forma más atroces de perpetuar este control es la sufrida por las mujeres en el África subsahariana, particularmente en Nigeria, en donde son sometidas a rituales “vudú yuyu”.

Un mecanismo montado sobre un acto de un simbolismo extremo asociado al alma y la religión, en el que las mujeres víctimas de explotación sexual son sometidas desde lo más profundo de sus creencias a entregarse en cuerpo mediante un control total de su persona.

La trata, sea donde sea, no sólo trafica el cuerpo, trafica la vida toda entera de las víctimas.

Ayer 30 de julio se conmemoró el Día contra la Trata, una de las violaciones de Derechos Humanos más atroces y crueles.

Es un día para volver a exigir que lo ocurrido en Texas no ocurra más y eso, como dice Joy Ngozi Ezeilo, no es responsabilidad de un Estado ni del esfuerzo particular de determinada organización.

Será sólo el producto de la colaboración y el trabajo conjunto, o no será.

Este artículo se publicó originalmente en la web de la Fundación Internacional Baltasar Garzón. Por su relevancia lo hemos reproducido en Confilegal.

Bruno Galizzi

Bruno Galizzi

Técnico de Proyectos del Departamento de Proyectos de la Fundación Internacional Baltasar Garzón.


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