Juana Rivas, la vecina de Maracena (Granada) que fue detenida el pasado martes y puesta en libertad provisional, ha entregado hoy a sus dos hijos ante la Guardia Civil, horas antes del momento fijado esta tarde en el Punto de Encuentro Familiar de la Junta por el Juzgado de Instrucción 2 de Granada.
Rivas, que incumplió hace más de un mes la orden dada por otro juzgado de familia de dejar a sus dos hijos de 3 y 11 años con su expareja, Francesco Arcuri, con residencia en Italia, finalmente ha acatado la decisión judicial en cumplimiento del auto de la juez instructora que la pasada semana le dio un ultimátum.
Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Granada, la entrega de los menores ha tenido lugar sobre las 11.30 horas en la Comandancia de la Guardia Civil de Granada.
La granadina Juana Rivas denunció por maltrato a su ex pareja, Francesco Atrcuri, en un segundo episodio de maltrato familiar que se deberá sustanciar en Italia, donde se habrían producido los hechos. En el mes y dos días transcurridos desde su desaparición la Audiencia Provincial y el Tribunal Constitucional rechazaron los últimos intentos del entorno de la madre de Maracena por paralizar la orden de entrega.
Arcuri fue condenado a tres meses de prisión por un episodio de maltrato en el ámbito familiar en 2009.
El italiano asegura que se trató de un acuerdo de conformidad para asegurarse las visitas a su entonces único hijo. Posteriormente, la pareja reanudó la convivencia en 2012, fruto de lo cual nació el segundo hijo, y en 2016, deteriorada la convivencia, Rivas viajó a España con los dos menores y se negó a regresar a Italia, donde residían, al tiempo que presentó la segunda denuncia que la Justicia italiana deberá dilucidar.