El expresidente de la ANC y número dos de JxCat, Jordi Sànchez, ha solicitado al Tribunal Supremo (TS) y al Tribunal Constitucional que lo dejen en libertad para poder ser investido en un pleno del Parlament el 12 de marzo, alegando que su voluntad y la de su grupo es respetar la «legislación vigente».
El escrito que la defensa de Jordi Sànchez ha presentado este martes ante el Tribunal Supremo para solicitar su puesta en libertad condicional han desvelado la fecha del pleno de investidura antes de que la anunciara el propio presidente del Parlament, Roger Torrent.
En su escrito, su defensa, ejercida por Jordi Pina, pide Sánchez pide al juez del Supremo Pablo Llarena que le deje en libertad o que le permita «acudir personalmente al debate de investidura» para garantizar así sus derechos políticos y los de sus votantes.
Además, advierte que de no ser así «tendría graves e irreparables efectos en el normal funcionamiento institucional de la Generalitat de Catalunya, dado que se estaría impidiendo la investidura de aquel candidato que cuenta con el apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara».
Tras conocerse esta noticia, el propio Torrent ha convocado oficialmente el pleno para el día 12 a las 10 horas.
Para ser investido en primera votación, el candidato necesitará el apoyo de la mayoría absoluta de la cámara, es decir, un mínimo de 68 diputados, algo con lo que ahora no cuenta tras la negativa de la CUP de apoyar su investidura.
Si no consiguiera la mayoría absoluta, se podría someter a un segundo debate y a una segunda votación, dos días después, cuando bastará con que obtenga la mayoría simple, es decir, más votos a favor que no en contra. Algo que sí podría ocurrir con la actual aritmética parlamentaria catalana y si la CUP se abstiene.