Lesmes impide, gracias a su voto de calidad, que el magistrado, José Ricardo de Prada, forme parte del tribunal de la Audiencia Nacional que tiene que decidir hoy si 16 de los 29 condenados del caso Gürtel, primera etapa, deben entrar en prisión o no, tal como ha solicitado la Fiscalía Anticorrupción.
La noticia acaba de ser comunicada a los abogados defensores.
Cuatro a cuatro fue la votación final de la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
El voto de calidad del presidente de la institución y del Supremo, que en este caso vale por dos, rompió el empate.
Han votado a favor, además de Lesmes, los vocales Juan Martínez Moya, Juan Manuel Fernández y José María Macías; en contra los vocales Fernando Grande-Marlaska, Rafael Mozo, Concepción Sáez y Pilar Sepúlveda.
José Ricardo de Prada fue uno de los 3 magistrados, junto con Ángel Hurtado y Julio de Diego, que formaron parte del tribunal enjuiciador de este caso. El 23 de abril pasado la misma Comisión Permanente le concedió el estatus de «servicios especiales» -similar a la excedencia pero con la particularidad de que cuando termine el periodo solicitado regresa a su puesto- para formar parte del tribunal de Naciones Unidas que debía resolver la apelación de Radovan Karadzic, condenado en primera instancia por el Tribunal Internacional para Crímenes de la Antigua Yugoslavia.
Ese estatus de «servicios especiales» se prolonga hasta el 30 de mayo.
De Prada había solicitado que la Permanente le permitiera formar parte de la vistilla que sus compañeros, Hurtado y De Diego, junto a la magistrada María José Rodríguez Duplá, presidenta de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional, a la que pertenece el tribunal enjuiciador del caso, tienen que celebrar hoy.
A su favor estaba el precedente: El CGPJ le había habilitado el pasado 26 de abril para intervenir en la deliberación y la firma de la sentencia, que se conoció el pasado jueves. Sólo había que hacer lo mismo en este caso.
De Prada, magistrado progresista, fue quien redactó la parte de la sentencia del caso Gürtel, primera época, en la que se declaró probada la existencia de la «caja B» dentro del PP.
Los servicios técnicos del CGPJ recomendaron la denegación de la habilitación de De Prada para participar en la vista de medidas cautelares apoyándose en el hecho de que el artículo 256 de la Ley Orgánica de Poder Judicial sólo permite a un juez trasladado a otro destino «deliberar, votar, redactar y firmar las sentencias, según proceda, en los pleitos a cuya vista hubiere asistido y que aún no se hubieren fallado (…)», pero no actos posteriores.
La resolución contará con dos votos particulares: uno discrepante de Rafael Mozo y Concepción Sáenz y otro concurrente de Juan Martínez Moya y José María Macías.