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¿España o las Españas?

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No voy a entrar en el manido y cierto tema de las “dos Españas” al que se refería, con acierto, Antonio Machado y que acabó en una cruenta guerra civil (que no golpe de Estado) en 1936. Me voy a referir a otra cosa.

Los españoles tenemos un concepto de España como reunión de personas, de hecho desde la unión de Isabel y Fernando se empezó a hablar de España o de las Españas. Donde no residía el rey había un virrey, como en Aragón. Nuestro concepto del imperio americano nunca ha sido colonial, de hecho los americanos eran españoles de ultramar.

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América estaba dividida en virreinatos como en la Península, y en los columnarios o reales de a ocho de los centralistas borbones del siglo XVIII constaba la inscripción Hispaniarum rex (rey de las Españas) y había dos hemisferios (no solo el mapa de España) enmarcados por las columnas de Hércules y la Corona Real, es decir, los territorios americanos no eran una colonia, eran España.

En 2016 estuve en Perú y vi el rechazo típico a lo español y, sorprendentemente, gente que te hablaba bien de la época imperial española. Como dijo Vargas Llosa en un libro “¿cuándo se jodió el Perú?” no sé, pero va a hacer doscientos años que se independizó.

Las Columnas de Hércules pasaron del Non plus ultra al plus ultra, que figura en nuestro escudo, cuando Colón descubre América, o el ultramar, más allá del mar, y allá van los españolitos a conseguir la fortuna que en la Península se les negaba.

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No eran ángeles, sabían pelear después de larga lucha con los musulmanes, y buscaban oro, en definitiva como los emigrantes que vienen a España: un futuro mejor. ¿Eran culpables de eso?

La Constitución de 1812 fue redactada por un gran número de diputados que venían de ultramar. De hecho en su art. 1 proclama que España es la reunión de españoles de ambos hemisferios. Es la Constitución de la Monarquía Hispánica, no habla de territorios sino de personas.

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Pero es que ninguna ha hablado de los territorios que forman España, sino de los españoles. Esta es una idea muy española, somos todos españoles, no nacionales y colonos como en Bélgica respecto al Congo. Luego se fue perdiendo el imperio, o la España de ultramar, hasta que España quedó con unas islas y una pobre península. En la Constitución de la Nación española de 1869 y en la de la Monarquía Española de 1876, consta el carácter de provincia de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

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En 1898 se pierde todo, quedándonos sólo los productos “ultramarinos”, y en el siglo XX se dirige el esfuerzo español a África.

De hecho desde los años 50 se declaran provincias españolas Ifni, Río de Oro (Sáhara español) Fernando Poo (Guinea ecuatorial) y Rio Muni ( Guinea Ecuatorial). Poco a poco se van independizando y en 1975 solo quedaba el Sahara español, provincia española número 51. Sus habitantes tenían la nacionalidad española como usted y como yo pero sucede que, con todo y con eso, la ONU reconoció su derecho de autodeterminación dado que, según dice,  España la ocupó por la fuerza arrebatándosela a algunas tribus sujetas, en tiempos, al sultán de Marruecos.

A esto se une la “Marcha Verde”, la astucia de Hassán II, y España que abandona el campo. Total que la provincia 51 desaparece y el problema no se soluciona puesto que la idea de derechos humanos de Marruecos parece no concordar con la española.

Lo que quiero decir es que nuestra idea de Imperio, en cualquier circunstancia política en que hayamos estado, nunca se ha basado en criterios de superioridad de una raza sobre otras y así lo hemos reflejado jurídicamente. Hemos olvidado el territorio y hemos practicado la igualdad incluso más que los criollos que nos sucedieron en América.

Quizá se practicaba la igualdad aun antes de que fuera, ampulosamente, proclamada por la Revolución Francesa. Ya se sabe “Dime de qué hablas y te diré de qué careces”.

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