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Tarjeta Roja para la Educación Madrileña: abrimos la vía judicial

María Menéndez de Zubillaga
Tarjeta Roja para la Educación Madrileña: abrimos la vía judicial
04/10/2018 06:15
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Actualizado: 10/5/2021 10:40
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La Declaración Universal de Derechos Humanos, en el artículo 26.3, señala el derecho de los padres a elegir la educación que “prefieran” para sus hijos. La que “prefieren”, no la que les quiera imponer el Estado o la Administración.

Asimismo, el artículo 27.3 de la Constitución Española (CE) dice lo mismo: derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos.

En este contexto de “derechos”, hay que hacer varias consideraciones:

  1. La Familia es la primera escuela de educación en la que todos sus miembros colaboran espontáneamente: padres, hijos, hermanos, abuelos, tíos, etc.
  2. A medida que el hijo crece, los padres se ayudan a través de “Educadores subsidiarios”: colegios, profesores apoyo, academias, universidades,…
  3. Estos “Educadores subsidiarios” no pueden suplantar la misión de los padres como primeros y principales educadores
  4. Debe existir libertad para que los padres puedan elegir libremente dónde matricular a sus hijos. Sino sería una imposición estatal, institucional o administrativa
  5. Los poderes públicos del Estado deben garantizar que existen suficientes colegios para que los padres puedan ejercer su libertad de elección
  6. Insistimos, la gestión de la Educación ni debe suplantar y/o monopolizar la función educadora de los padres
  7. La misión educadora de los padres no es un rol. La de los profesores, sí. Está en la propia naturaleza del progenitor. Porque es padre. La paternidad no la otorga el Estado. La reconoce, nada más
  8. Es en los Estados totalitarios donde lo primero que se monopoliza es la Educación
  9. Así, los poderes públicos en un Estado de Derecho, al gestionar la Educación, NO tienen el derecho ni la encomienda de “Interpretar restrictivamente” este derecho de los padres.
  10. Por todo ello, en España y en concreto en la Comunidad de Madrid, es inaceptable que las Consejerías de Educación decidan “por sus fueros” en qué colegio matricular a los hijos y menos separar a los hermanos de una misma familia porque sí

La libertad consiste en poder elegir. Si el Estado te reconduce unilateralmente, más que libertad lo que hay es restricción e imposición.

Las familias con 3 o más hijos, las familias numerosas, no somos bienvenidas a los colegios. Ocupamos más y parece que nos dan más.

Pero nos dan lo mismo, 1 hijo= una plaza escolar. Lo que pasa es que en estas familias se concentran más plazas. Pero también más gastos, en comedor, en uniformes, en material escolar, en libros de texto, en transporte, etc.

Los alumnos no están solos. Pertenecen a una familia. Y es la familia la que elige el centro escolar. La Consejería de Educación tramita esa elección. No debe imponer el colegio y menos aún imponer la separación de hermanos en diferentes colegios. Y menos con engaños y malas artes.

Una reivindicación que viene de lejos

Eran los años de crisis y para no contratar nuevo profesorado se aumentó el número máximo de alumnos por clase, el RATIO, añadiendo un 10% la posibilidad de ampliarlo, sobre otro 10% que ya había de ampliación en el periodo extraordinario de solicitud y adjudicación de plazas escolares..

El periodo ordinario es en abril y el extraordinario, en septiembre. En Educación Primaria, por ejemplo, el ratio se sitúa en 25 alumnos/clase, que con un 10% de ampliación serían 28 alumnos/clase. En el periodo de crisis se añadió otro 10% sobre los 28 alumnos/clase. Es decir, 25+20%.

En abril de 2016 los padres iniciamos la solicitud de plazas escolares con este ratio de 25+20%.

Como las familias numerosas solicitamos varias plazas en diferentes etapas escolares, pues tenemos más dificultad en encontrar un colegio donde ubicar a todos los hijos.

Y más cuando hay que ubicarlos de golpe a todos. Por cambios de vivienda y en consecuencia hay que cambiar de zona, de distrito, de ciudad. O cuando es por cambio de trabajo o por el motivo que sea. Entonces la misión de escolarizar a los hijos se torna difícil y complicada. Muy complicada.

Suele pasar entonces que algún hijo se queda en lista de espera y hay que esperar al periodo extraordinario para que le adjudiquen plaza escolar donde se han matriculado sus hermanos.

Sin embargo, en ese verano de 2016, se produce un cambio o modificación de la norma del RATIO y se suprime el 10% adicional que se había añadido por motivos de crisis.

Así, cuando llega septiembre, los alumnos en lista de espera quedan excluidos para siempre en el acceso a ese colegio donde están sus hermanos.

Pelea legítima y legal

Las familias en estas circunstancias han estado peleando desde ese verano de 2016 con todas las armas que legitimamente y legalmente proporciona un Estado de Derecho.

Se han presentado reclamaciones administrativas, de forma individual y a través de la Asociación de Familias Numerosas de Madrid (AFNM), solicitado reuniones con los responsables de la Educación madrileña (con el propio Consejero y demás responsables), cartas a la entonces presidenta del Gobierno madrileño como a todos los diputados de la Comisión Educación de la Asamblea de Madrid, notas de prensa a los medios de comunicación…

Junto a ello, hemos editado vídeos reivindicativos, recogida de firmas y su entrega en la Consejería, comparecencia en la Comisión de Educación de la Asamblea, queja al Defensor del Pueblo, reunión con el Ministerio de Educación del que conseguimos una Modificación de la Orden que regulaba la admisión de familias numerosas en los centros escolares y eso propició la presentación en el Pleno de la Asamblea de una Resolución -que se aprobó- y unas Instrucciones desde la Consejería.

Aunque todo esto ha ayudado a mejorar el derecho que asiste a las familias, se sigue sin arreglar la problemática enquistada de las familias de aquel verano de 2016.

Nos queda la vía judicial. Y en eso estamos. Presentar un recurso contencioso-administrativo. Una tarjeta roja para la Educación madrileña. Que las familias pierdan el partido por culpa del que lo organiza no es una opción.

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