El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha manifestado su «indignación por la injusticia» por la sentencia del Tribunal de Cuentas que condena a su antecesor en la Presidencia de Govern, Artur Mas, y a 9 antiguos miembros de su ejecutivo, a devolver 4,9 millones de euros por la consulta popular del 9 de noviembre de 2014.
En un encuentro con una sesentena de municipios en el Palau de la Generalitat para poner en valor la apuesta de las localidades catalanas por la digitalización, Torra comenzó su intervención lamentando la sentencia que se dio a conocer ayer.
«No podemos dejar de mostrar todo el apoyo y solidaridad con estas personas que están sufriendo persecución», resaltó Torra.
En concreto, el Tribunal de Cuentas ha declarado responsables de los gastos de fondos públicos que generó la consulta a Mas, a su conseller de Presidencia, Francesc Homs; a la exvicepresidenta Joana Ortega; y a la exconsellera de Enseñanza Irene Rigau.
También al exsubdirector de Servicios de Gobernación, Luis Beltrán; a la exdirectora de Servicios de Gobernación, Josefina Valls; al exdirector de Difusión de la Generalitat, Jordi Vilajoana; al exdirector del Diari Oficial de la Generalitat (Dogc), Jaume Domingo; y al responsable actual de Medios, Ignasi Genovès.
«DESPROPÓSITO»
Homs, uno de los afectados directos, tachó, por su parte, de «despropósito» la sentencia. En una entrevista en el canal 3/24, Homs criticó la debilidad jurídica de la sentencia y afirmó que se sustenta sobre valoraciones políticas: «Es una decisión estrictamente política».
El exconseller aseguró que recurrirá la sentencia por «obligación», como también expresó que lo hará el expresidente Mas. EP.