La Fiscalía Superior de Andalucía investiga una denuncia formulada contra el líder de Unidos Podemos y diputado nacional, Pablo Iglesias, y a Teresa Rodríguez, secretaria general de Podemos Andalucía, y diputada autonómica, por un supuesto delito «de incitación al odio por razón de la ideología», por las declaraciones realizadas la noche de las elecciones autonómicas, el 2 de diciembre pasado, cuando hicieron un llamamiento contra «la extrema derecha», al obtener 12 diputados en el Parlamento andaluz.
Los denunciantes son Luis y Daniel Portero -este último presidente de la asociación Dignidad y Justicia-, ambos hijos de Luis Portero, fiscal jefe de la Comunidad Autónoma andaluza, asesinado por ETA en el portal de su casa en el año 2000.
Argumentan en su denuncia que las declaraciones de Iglesias y de Rodríguez motivaron que esa noche se produjeran «numerosas manifestaciones por parte de la extrema izquierda y de colectivos antifascistas».
Dichas movilizaciones se produjeron en varias ciudades andaluzas, incluyendo Granada, y dieron lugar a «desórdenes públicos y daños en el mobiliario de la vía pública».
Según informa el Ideal de Granada, fuentes de la Fiscalía Superior de Andalucía han incoado las consiguientes diligencias de investigación sobre sus declaraciones.
La denuncia fue presentada el 14 de diciembre pasado y en la misma se recogen las afirmaciones de ambos políticos de la formación morada.
«este tipo de discursos cumple una función instrumental, ya que contribuyen a fomentar un clima social de rechazo, hostilidad y odio profundo e irracional» hacia los militantes y votantes de Vox, porque presentan una visión «absolutamente negativa» de ese partido.