PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Así es la sala de reuniones del Supremo donde van a estar confinados los procesados cuando no estén en el juicio

La Sala donde van a estar confinados los procesados se encuentra debajo de la Rotonda, un salón que utiliza el presidente del Supremo para recibir a visitantes. Poder Judicial.
|

Los 9 políticos procesados por tratar de hacer de Cataluña una república independiente de forma ilegal serán confinados, cuando sean trasladados desde los calabozos de la Audiencia Nacional, tras llegar procedentes de las respectivas prisiones en las que se encuentran.

Ese es el primer punto de llegada. Después serán llevados al Tribunal Supremo, accediendo a su interior por la entrada de carruajes de la calle Bárbara de Braganza.

PUBLICIDAD

Es una sala que se halla en la planta baja, a ras de suelo de la Plaza de la Villa de París, debajo de la Rotonda, la sala de recepción que utiliza el presidente del Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, cuando tiene que recibir a alguien.

PUBLICIDAD

Dicha sala suele ser utilizada como lugar de reunión o de presentación, como ocurrió el 14 de febrero de 2017, cuando el actual vicepresidente del Supremo, Ángel Juanes, y el entonces jefe de Gabinete del Alto Tribunal, Dimitry Berberoff -hoy magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo-, explicaron a los medios la política de transparencia de la institución.

Ángel Juanes, a la derecha, y Dimitry Berberoff, a la izquierda, en la sala que servirá de «calabozo» para los procesados en la causa del intento de secesión de Cataluña. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

El Palacio de Justicia que alberga al Tribunal Supremo de España no tiene calabozos. Los tuvo hasta 1992 pero no eran propiamente suyos sino de la Audiencia Provincial de Madrid y de la Audiencia Territorial (antecedente del actual Tribunal Superior de Justicia de Madrid), las cuales ocupaban la planta baja del edificio. Los encausados accedían a las salas directamente desde los calabozos a través de una escalera que daba a las salas respectivas, que entonces eran cuatro.

PUBLICIDAD

Ese año comenzó una reforma impulsada por el entonces presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Pascual Sala (1990-1996), quien modernizó el edificio, convirtiéndolo todo ello en Tribunal Supremo, lo que obligó a buscar otros edificios para las mencionadas Audiencias.

Una modernización que no contempló calabozo alguno porque, como tribunal de casación, era innecesarios.

Y un caso como este entonces era impensable.

PUBLICIDAD

La «sala-calabozo» actualmente está equipada con mesa redonda, hueca por el centro, y 20 sillones.

Allí esperarán hasta que sean llamados.

PUBLICIDAD

Cuando eso ocurra, tendrán que subir un piso más, hasta el primero.

Desde ese lugar, a apenas 30 metros, pasando frente a la Sala de Banderas, encararán, a la derecha, las puertas de acceso al Salón de Plenos, convertido en esta ocasión, en sala de vistas.

Todavía no está claro si los procesados podrán sentarse junto a sus abogados o en los banquillos, en el centro, una cuestión que tendrá que dilucidarse hoy.

Está previsto que el juicio dure desde las 10 hasta las 18 horas con una pausa para almorzar. La comida será llevada a esa misma sala, a la que tendrán acceso los abogados defensores, tras lo cual regresarán al Salón de Plenos, para la sesión de la tarde.

En principio están fijados martes, miércoles y jueves. Pero si se produce algún retraso se dispondrá del viernes e, incluso, del lunes.

PUBLICIDAD