El tribunal que juzga el proceso independentista en Cataluña no ha querido forzar la máquina y ha suspendido, pasadas las 18.30 horas de ayer, las sesiones por esta semana.
El martes próximo, 26 de febrero, se continuará con los interrogatorios de los dos acusados que restan; Jordi Cuixart, presidente de Ómnium Cultural, y Carme Forcadell, expresidenta del parlamento autonómico catalán.
Será a las 9.30 horas -media hora antes de lo que viene siendo habitual-, con lo que se retrasarán las testificales del expresidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, el expresidente de la Generalitat, Artur Mas, el presidente del Parlament -sucesor de Forcadell-, Roger Torrent, y el diputado nacional por ERC, Joan Tardá, entre otros.
Así lo ha avanzado Manuel Marchena, presidente del tribunal, después del extenso e intenso interrogatorio a Jordi Sànchez, el cual se ha prolongado durante cinco horas y media; el más largo de todos los escuchado hasta el momento en las seis jornadas del juicio que se han celebrado hasta ahora.
Si no da tiempo a terminar toda la prueba testifical prevista para la semana el jueves 28 de febrero, el tribunal habilitará una sesión extra el viernes 1 de marzo, pero sólo en turno de mañana.
Además de los citados, para esa misma fecha están previstas las deposiciones de la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría; los exministros de Hacienda e Interior, Cristóbal Montoro y Juan Ignacio Zoilo, así como varios políticos catalanes.
El miércoles 27 de febrero han sido convocados el lehendakari, Iñigo Urkullu; el diputado de ERC Gabriel Rufián; y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
Es previsible que las declaraciones de algunos de los testigos que había incluido el tribunal en la lista de la semana que viene -como los expresidentes del Parlament Nuria de Gispert y Ernest Benach o el exlíder de Podemos en Cataluña Albano Dante-Fachín– se suspendan temporalmente a petición de las defensas.
El motivo es que estos testigos habían sido propuestos por los abogados de algunos acusados, por lo que deben comparecer en último lugar, después de los testigos de las acusaciones.
El presidente del tribunal les ha dado la razón, pero aún no se ha concretado cuándo declararán.